Después de la potente marcha que nos ofrecieron los amigos de Elvillar, había dado por finalizada la temporada BTT 2013, pero antes de llegar ponerme en modo hibernación, me llega al Facebook de Pedales y Zapatillas el siguiente post: “el próximo 1 de diciembre en Zaldibar, Bizkaia, se va a celebrar la 12ª marcha MTB. Esperamos que asistáis!”
En principio no le di mucho interés, ya que os recuerdo que normalmente solemos terminar la temporada con la marcha de San Román de Campezo (Izki), y ya la habíamos alargado más de lo habitual, por lo que me limité a compartirla y animar a la gente a participar, pero según iba poniendo información sobre la marcha, el gusanillo se me metió dentro y ya no pude pararlo.
De esta manera saqué del letargo a mi compi de aventuras, Jorge y a David, quien se ha convertido en un componente importante en la pequeña familia de Pedales y Zapatillas. Solté la idea en el Whatsapp del Club Ciclista Virgen de Aiala, y otros 5 miembros más se animaron a la aventura: Charly (el del plátano), Aitor, Álvaro, Jose y Manolo. Este último, pilló un trancazo y finalmente no pudo ir, así que 7 fuimos los embajadores de la Llanada Alavesa en tierras Bizkainas.
La marcha ofrece dos recorridos, uno corto de 22 km y +900m, y otro largo de 34 km y +1400m. Lo más interesante es que la marcha es totalmente gratuita, cuenta con dos avituallamientos bastante buenos e incluso con sorteos de material!!. Así da gusto, de verdad.
Los días previos a la marcha no solo hizo un frío horrible, sino que llovió lo que quiso y algo más. Los dioses se aliaron con nosotros y el domingo nos hizo un día increíble. La temperatura se relajó un poco y la lluvia cesó, pero gran parte del recorrido se convirtió en un auténtico lodazal.
La organización cortó un tramo por estar realmente impracticable, aunque después de haber pasado por zonas donde te podías quedar encima de la bici, inmóvil sin caerte por la cantidad de barro, no quiero ni pensar como estaría esa zona.
Cuando llegamos a Zaldibar, formalizamos la inscripción que habíamos realizado previamente en www.kirolprobal.com . Nos dieron un justificante para el avituallamiento y una barrita energética (recuerdo que todo esto sin pagar ni un céntimo!!).
Junto al Stand de las inscripciones pudimos ver la nueva Orbea Rallon 27,5” o R4, con la cual alucinamos, ya que es una máquina increíble (suspensiones Bos 160 mm, llantas y cubiertas Mavic, tija telescópica y muchos etcéteras que nos ponen los dientes largos). Sinceramente soy un enamorado de las Orbea. Mi anterior Orbea Satellite y la actual Orbea Occam lo corroboran, por no hablar de aquella Sherpa del 89 o la anterior de carretera, también Orbea, pero no recuerdo ni la marca, ya que estamos hablando de la época de las rastreras y las chichoneras…ufff…que viejos somos…jaja.
A las 10:00 dio inicio la salida bajo el arco de Spiuk, y dimos una vuelta al pueblo como calentamiento antes de meternos de lleno en los temibles rampones característicos de mi tierra de origen, el Duranguesado.
Rodamos por alguna zona de cemento pero rápidamente nos metimos por un sendero muy juguetón, donde el barro a más de uno y una le jugo malas pasadas.
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Charlie dándolo todo[/caption]
De ahí un pequeño tramo de carretera para enlazar nuevamente con monte puro, donde disfrutamos como enanos, por unas trialeras brutales, auténticas trampas de barro, y todo ello serpenteando entre árboles. Hubo un tramo que bajamos por un riachuelo bastante caudaloso que nos sirvió para limpiar la bici, pero la limpieza nos duró poco, ya que los tramos de mucho barro fueron muchos.
El tramo final fue una carretera de bajada, bastante prominente, donde cogimos bastante velocidad, tanta, que en una curva no pude frenar, pero por suerte pude coger un camino alternativo hacia un caserío, que me sirvió como zona de frenado. Recuperado el trazado, volvimos a imprimir velocidad a las bicis hasta entrar en Zaldibar.
Después de atiborrarnos con bocatas de chorizo, pollo asado, pastelitos y caldo del rico, nos dirigimos a las zonas habilitadas para el lavado de bicis. Dispusieron 2 zonas con 2 mangueras cada una, pero las colas eran largas. Un chico de la organización abrió su fábrica y nos permitió usar su karcher, lo cual aligeró mucho la faena.
La conclusión general de todos los que asistimos a la marcha es que se trata de un recorrido corto, exigente pero factible, donde el barro lejos de ser un obstáculo, se convirtió en un aliciente importante.
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Álvaro y Aitor con los premios[/caption]
La organización fue de 10 en todos los aspectos, dándonos un trato muy familiar y nos sentimos bien atendidos en todo momento. El recorrido equilibrado y muy adecuado para la BTT, donde pudimos disfrutar como enanos de todos los alicientes que hacen de la bicicleta de montaña un gran deporte.
Con todo esto puedo adelantar que la temporada 2014 no va a terminar con Elvillar, sino con la XII Marcha BTT de Zaldibar!
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Comida después de la marcha[/caption]
Nuestros agradecimientos a los amigos de “Lagun artea” por organizar esta marcha.
Si queréis disfrutar de este corto pero exigente recorrido podéis descargar el track de:










Salida multitudinaria. Foto: organización.[/caption]
Con nuestras pulseras identificativas bien colocadas, tomamos la salida en lo que sería una riada multicolor de riders. El comentario posterior de la organización fue que solamente por ver tanta gente ciclando a la vez por aquellas calles, hacía que mereciese la pena el esfuerzo de preparar la marcha.
El circuito, que hacía una especie de 8, constaba de dos partes, una primera más sencilla de 26 km, que sería “la corta” y una segunda de 25 km y una dificultad técnica mayor, que junto a la primera conformaban “la larga”, sumando un desnivel positivo de casi 1300 m. De todas maneras, como se pasaba por el pueblo al finalizar la primera, se podía decidir si seguir o quedarse para disfrutar del avituallamiento prematuramente.
Para que la marcha no se demorase demasiado, el tiempo de corte para cerrar el paso a la segunda parte de la marcha, fue puesto a las 11:30, lo que nos dejaba dos horas para cubrir los 26 primeros kilómetros, donde la mayor dificultad técnica radicaba en la cantidad de gente que circulábamos por allí.
El tramo final de esta primera parte culminaba con una fuerte subida y posteriormente un rápido descenso, el cual nos dejaba directamente en el avituallamiento, donde pudimos coger fuerzas y reorganizarnos.
Llegamos con más de 20 minutos de sobra al punto de corte, lo cual sorprendió a David, el cual no está habituado a participar en marchas de este tipo, y pudo comprobar que se rueda muy por encima de lo que solemos hacer habitualmente, siendo por ello, una práctica muy recomendable si se quiere entrenar en serio y mejorar el rendimiento. Aunque queramos negarlo, cuando rodamos con los amigos habitualmente, no nos esforzamos todo lo que podríamos, por lo tanto, no llegamos a conocer nuestros límites, ni aumentarlos.
Volviendo a la marcha (tiendo a divagar y perderme en la retórica), después de un corto avituallamiento, pusimos rumbo a “La Muela de San Román”, un peñasco que corona la zona. La subida fue tediosa y dura, sobre todo por el lento peregrinar de la multitud que circulábamos por el mismo paraje, pero el buen ambiente y las bromas amenizaron el ascenso.
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Descenso de La Muela hacia Korres. Foto: organización.[/caption]
Una vez arriba, vino la parte que más nos suele gustar a los bikers: el descenso. Se trata de una bajada un tanto peligrosa, porque es muy pendiente, hay que zigzaguear entre árboles y cuesta mucho frenar. Aún así, disfrutamos de lo lindo. Yo la conocía de la
Final de la marcha con La Muela de fondo. Foto: organización.[/caption]
Nos acercamos a recoger el riquísimo bocata de tortilla con chorizo, el regalo conmemorativo (un bolso multiusos) y ver si habíamos sido agraciados en el sorteo, donde a David le tocó una botella de vino rioja. Zorionak David!!!
He de decir que tanto la organización como el marcaje fueron impecables. Muy acertada la idea de colgar cintas naranja fosforito, ya que destacan lo suficiente como para poder verlas desde la distancia y saber con antelación hacia dónde dirigirse.
El punto negativo, y es algo que no se puede controlar, lo pusieron los de siempre. Participantes que olvidan donde están, en una marcha popular muy multitudinaria, y circulan como si fuesen solos, creando ocasiones de peligro para el resto. Por suerte no hubo que lamentar ningún accidente grave y todo el mundo pudo disfrutar de esta marcha imprescindible en la agenda de todo amante de la bicicleta y el entorno natural.
Quisiera agradecer a la organización el esfuerzo que realizan año tras año para regalarnos un día tan increíble a los aficionados del Ciclismo de Montaña.
No quisiera terminar esta crónica sin felicitar a David por la gran marcha que realizó, al resto de compañeros del 
Antes de la salida[/caption]
Como no podía ser de otra forma, allí estaban los chavales de
Raúl Alvarado. Foto: Organización[/caption]
En general fue una marcha muy concurrida, superando los 200 participantes, algo muy lejano de los 46 valientes o inconscientes que tomamos la salida el año pasado, donde nos llovió…y bien!
A las 09:30, después de las explicaciones pertinentes, dieron salida a los que íbamos a realizar la marcha larga (54 km). Los de la corta (32 km) saldrían 15 minutos después.
En el 4º km aproximadamente, noté que pedaleaba en vacío, por lo que pensé que había roto la cadena, pero no. Había roto el piñón pequeño, el cual giraba loco. Empecé a jugar con las otras marchas y los platos, para compensar la falta del piñón roto, pero la cadena se me salía continuamente. No podía usar el piñón grande ni el pequeño, ya que automáticamente, ¡se me salía la cadena entera! Pese a intentar ajustar los cambios de los mandos, sólo conseguí dejarlos peor, lo cual me dificultó bastante la marcha en general.
En un principio la marcha discurrió por parcelarias, así que rodamos bastante rápido. A destacar las dos bajadas de las torres eléctricas, las cuales hace dos años…las realicé a patita, pero en esta, bajé como quien baja la cuesta del garaje.
Una vez pasadas las parcelarias, nos metimos en zonas más complejas, siendo habituales los senderitos y las ramas bajas. Menos mal que llevábamos casco, porque sacudí un par de cabezazos buenos a un par de ramas bien gordas.
Entre una cosa y otra llegamos a la zona que denominamos el Dragon Khan. Una subida y bajada con forma de V invertida bastante peligrosa. La bajada tiene el piso muy arenoso, haciendo difícil el control de la bici, siendo desaconsejable el uso del freno en esa primera parte. Hubo un participante que iba maldiciendo durante toda la subida la bajada que nos esperaba…jajaja. Un chaval se encontraba en una esquina parado, con bastante sangre por la cara. Unos días después me enteraría de que se trataba de un chaval neozelandés, al que le dejaron una bici para esta prueba, y allí deben llevar los frenos al revés, por lo que se pegó la gran toña al accionar el freno delantero, rompiéndose la clavícula. En esa peligrosa bajada, el participante que iba justo delante de mí, decidió que ya había arriesgado bastante, y se paró justo en medio de la cuesta. Estuve a punto de llevármelo por delante, porque ahí, frenar…no es una opción! Me vi obligado a meterme por la derecha, una zona de trazada malísima, llena de losas de piedra sueltas. Finalmente decidí soltar frenos y coger velocidad, centrándome solamente en dirigir la bici con firmeza (video minuto 2:42).
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El menda de nuevo. Foto: Organización[/caption]
Superado con éxito ese “momento crisis” llegué al avituallamiento, ya se encontraban allí bastantes compañeros de equipo y Javi de Pro Evasion Bike. Hicimos unas cuantas risotadas con el tema del “platanito”; algo que ya se ha convertido en un clásico.
Seguimos la ruta por un terreno rápido y divertido para enfrentarnos al segundo reto del día: una subida brutal, imposible de culminar montados, desde donde se disfruta de una increíble panorámica del pantano de Garaio. La posterior bajada compensa y justifica el esfuerzo de subir hasta allí.
Pasadas 4 horas desde que iniciamos la marcha, llegamos nuevamente al punto de partida, para dar por finalizada esta 18ª edición de la clásica marcha BTT de Zurbano.
Después de un riquísimo bocata, recoger el queso de Idiazábal y comprobar que no me había tocado nada en el sorteo, puse rumbo a Alegría-Dulantzi en bici con una enorme sonrisa por el fantástico día de BTT cortesía de los amigos de Zurbano.
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Foto: Organización[/caption]
Como conclusión final, decir que es una marcha dura pero asequible, muy bien marcada, salvo por algún tramo en el que usaron unas cintas distintas a las del resto del trazado, por lo que me equivoqué y tuve que rectificar después. La organización fue impecable y el ambiente inmejorable. Con esto animo a todas las personas aficionadas a esto de la BTT a tomar parte en la XIX Marcha BTT de Zurbano 2014!
Las fotos de la marcha BTT de Zurbano podéis descargarlas haciendo click en los siguientes enlaces:

En la playa de Ereaga[/caption]
Al finalizar el circuito, valoramos el volver por el mismo sitio o seguir por carretera y carril bici, para hacer una ruta circular. Finalmente nos decantamos por la segunda opción, recorriendo un tramo de la famosa cicloturista 
Cartel de la prueba[/caption]
Pasamos por senderos estrechos, zonas resbaladizas de rocas y raíces. El barro estuvo muy presente, por lo que hubo tramos de “trazado incierto”, donde más de uno limamos las zarzas con el manillar. Además mis pobres cubiertas
Los btteros de Dulantzi con el menda[/caption]
Los avituallamientos fueron generosos y bien surtidos, al igual que los premios entregados al final, donde resulté afortunado al tocarme un casco Specialized. El único “pero” se lo pondría al marcaje, ya que mezclaron cintas rojas y blancas, bien visibles, en las ramas con flechas verdes en el suelo, que a priori pueden parecer buena idea, pero en la práctica eran invisibles y hubo algunas zonas donde nos perdimos. De hecho creo que no terminamos la marcha por donde debíamos (ooops!). Aún así, las bromas y el buen ambiente fueron el punto predominante durante toda la jornada.
Desde Pedales y Zapatillas, nos gustaría dar las gracias a los chicos del S.C. Langraiz por el gran día de mountain bike que nos ofrecieron y la más sincera enhorabuena por su primera marcha BTT, la cual esperemos no sea la última, ya que estamos ansiosos por probar la del próximo año.
Para la gente que quiera aventurarse por esta preciosa ruta, puede descargársela desde:

Pana y Xabi, dos monstruos de la bicicleta[/caption]
Avituallados y con muy buenos ánimos, seguimos hacia San Vittor, donde, una vez llegas a la fuente hay que salvar un desnivel, el cual nos obligó a desmontar de la bici.
A partir de ahí una nueva serie de sube-bajas por senderos muy divertidos, para enfilarnos finalmente a una endemoniada cuesta arriba que nos hizo resoplar a todos!
Salvado el último obstáculo, enfilamos por un camino trialero de descenso para reenganchar nuevamente con el Vasco-Navarro.
Jorge, mi compañero de penurias, había bajado como alma que lleva el diablo, por lo que apreté bastante en este tramo para tratar de cogerle, pidiendo paso a un grupito que rodaba algo más lento. El viento soplaba en contra y la misma grupeta a la que había adelantado, se puso “en formación” y me adelantaron como el viento, casi sin esfuerzo, mientras yo iba con la lengua fuera…me dieron una buena lección de lo que es rodar en equipo.
Con un tiempo de 3 h 06 minutos Jorge, David y yo entramos en Alegría-Dulantzi, luciendo una enorme sonrisa por el fantástico día que habíamos pasado entre amigos.
Recogimos los regalos conmemorativos de la marcha y repusimos fuerzas con un estupendo bocata que nos dieron los amigos de Ronzapil.
Hace dos años me inicié con esta marcha de Alegría-Dulantzi en el mundo del BTT, y para mí es una gran referencia para ver la evolución:
Manolo, Jorge, Ramón con su mujer y el menda[/caption]
Si os queréis animar a realizar la ruta, podéis descargar el track de:
Equipo Dulantzi trazando estrategia de carrera[/caption]
Como conclusión decir que se trata de una marcha MTB de 45 km con un desnivel acumulado de 1200 m que rueda por unos parajes espectaculares y nos garantiza una experiencia BTT 100%.

David. Foto: organización[/caption]
Esta marcha fue muy especial ya que David, un seguidor y participante activo de este blog, Pedales y Zapatillas, se acercó hasta allí para conocernos y realizar la marcha con nosotros (por cierto…como pedalea el tío! No había manera de dejarlo atrás...jaja). No sé si os podéis llegar a imaginar la ilusión que puede hacer el oír: “Hola Raúl, soy David y te suelo seguir en el blog…”. Ver que las aventuras y desventuras que escribo desde aquí llegan a la gente y les sirve de motivación, me animan a seguir con más ganas y embarcarme en nuevos proyectos. Mi objetivo principal es demostrar que si alguien como yo puede hacer estas cosas…cualquiera con un poco de ganas y motivación también puede. Haciendo mía la frase de la campaña de Obama, diré “Yes, we can!!”…jajaja.
A las 9:30 en punto, y después de unas pequeñas recomendaciones, dio inicio la marcha. En principio fue controlada, ya que rodábamos por el bosque de Armentia, y esa es una zona muy frecuentada. Pasado ese tramo, se dio rienda suelta a la locura de cada uno y cada una, lo cual a alguno le costó un susto. Hay gente que olvida que se encuentra en una marcha popular, dejando el respeto y los buenos modales un poco de lado, ocasionando situaciones de peligro. Hubo un chaval que casi tira a mi compañero de penurias Jorge, pero su siguiente víctima…no tuvo tanta suerte y acabaron los dos en el suelo.
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Con los chicos de Pro Evasion Bike. Foto: organización[/caption]
Dejando de lado ese desagradable asunto, diré que la marcha fue muy completa. Tramos de sendero muy embarrado, tramos de piedra, bajadas muy verticales y rápidas, subidas duras y tortuosas…vamos, BTT del que nos gusta.
El avituallamiento estuvo muy bien, y pudimos tomar pastelitos, bebidas isotónicas y frutos secos, por lo que no hizo falta usar nuestras barritas.
El ambiente que transmitieron los chavales de la organización fue muy bueno, siendo cordiales y eso generó gran empatía, sintiéndonos en familia durante toda la marcha.
La asistencia técnica corrió a cargo de los chicos de