Andar en bicicleta durante tantas horas de deja tiempo para pensar en muchas cosas y todas esas cosas que me pasan por la cabeza, sobre todo lo relacionado con la bicicleta de montaña, las plasmo aquí.
Después de una pretemporada 100% indoor, he decidido salir a rodar por la red de caminos de Álava y ver mi estado de forma, comprobar si el tratamiento con Tecfidera para la Esclerosis Múltiple me ha afectado al rendimiento y hablaros de la plataforma solidaria# yodoymispasos, pero una profunda reflexión me lleva a una conclusión tan realista cómo dura de escuchar: No soy una persona solidaria.
Si al final sois personas más empáticas que yo y os queréis solidarizar con esta causa en concreto, la de la investigación de la Esclerosis Múltiple, podéis ayudar de una manera muy sencilla; os registráis en la web de la organización yodoymispasos y después linkais vuestros Strava a la web. Os saldrá un listado de los kilómetros que tenéis registrados y os dará la opción de donarlos a tan noble causa, pero si no lo hacéis…no pasa nada, el mundo mañana seguirá girando 😉
Son muchas y muy diferentes las razones por las que una persona puede llegar a tatuarse y en mi caso, quería reflejar mi pasión por la naturaleza y a su vez rendir un homenaje a nuestra trágicamente fallecida perrita Pitbull Olivia.
Cómo se suele decir, una imagen vale más que mil palabras y un vídeo, más que mil imágenes, así que os dejo directamente con el VLOG, dónde se resumo las dos sesiones realizadas en el estudio de tatuaje Durangués Eternal Soul Tattoo:
Os dejo los links por si queréis echar un vistazo a otros trabajos que me han hecho en Eternal Soul Tattoo estudio:
Después del VLOG «Tuneando al HellBiker«, en el cual os mostraba una sesión de tattoo en vivo en el Estudio Eternal Soul Tattoo, en esta ocasión os traigo un nuevo VLOG con una idea que me lleva rondando por la cabeza desde hace algunos años: Un Tatuaje Biomecánico.
La verdad es que antes que este Tattoo Biomecánico, tengo otro a medias, pero no os lo quiero enseñar hasta que no esté terminado 😉
Alrededor del mundo de la bici en concreto y el deporte extremo en general, el tatuaje biomecánico está bastante extendido, ya que para la gente que no comparte nuestra afición y no entiende nuestra capacidad de sufrimiento, no somos humanos, somos Cyborg!
Es impresionante el realismo que son capaces de dar con tinta, agujas y piel. Artista: #satanartz
Son muchas las veces en las que he llegado al límite de mis fuerzas, pero al final y sin saber muy bien cómo, he seguido pedaleando, como si mis piernas fueran parte de un sistema accionado por pistones.
Después de intercambiar ideas y varios diseños con Anartz (#satanartz), un gran amigo mío y tatuador en Eternal Soul Tattoo, finalmente llegamos a lo que realmente quería. Algo cercano a aquella imagen de los Terminators, unas máquinas pesadas pero verdaderamente robustas y terribles.
Voy a terminar este artículo parafraseando una canción que le viene al pelo a este artículo: « Ay, ay, ay! no quiero pedalear, Que viva la energía, energía nuclear» (Nuklearrik bai. Lendakaris Muertos)
El año se ha acabado, la temporada ciclista empieza y el calendario de pruebas ciclistas se empieza a conformar. Sin saber muy bien lo que conlleva o con que tiempo vamos a contar para entrenar, nos vamos apuntando a las pruebas según van saliendo, pero ¿Somos conscientes de lo que implica apuntarse a una prueba de las denominadas Gran Fondo?.
En este artículo os vamos a dar 10 sencillos consejos para enfrentarnos con ciertas garantías a una prueba que nos llevará al límite de nuestras capacidades, tanto a nivel físico cómo mental.
No soy experto en pruebas cicloturistas pero si en maratones BTT, conocimiento que puse en práctica para enfrentarme a mi primera prueba de este tipo, concretamente la Orbea Gran Fondo de Vitoria-Gasteiz 2018.
A través de este vídeo os dejo los 10 consejos que me ayudaron a salir victorioso en una prueba dura y con una climatología adversa:
El pasado 6 de noviembre de 2018, nuestra Olivia nos abandonó de una manera cruel, brutal e inesperada y hemos querido rendirle un homenaje contando al mundo su dura historia, la cual espero nos ayudéis a difundir, a ver si entre todos y todas creamos algo de conciencia en favor de nuestros animales.
El Principio
Pese al riesgo de extenderme demasiado, para que podáis entender mejor la historia, voy a remitirme a la situación que nos llevó a adoptar a Olivia.
Hace algo más de 11 años, llegó a nuestra vida Max, una revoltosa cachorra de Bulldog Frances que puso nuestro mundo patas arriba y hacía ya un par de años que notábamos en Max el normal bajón de energía y nivel de apatía que produce la vejez en una raza de perros cuya esperanza de vida ronda los 9-10 años, por lo que pensamos en liarnos la manta a la cabeza y coger otro perro.
Guoli-Guoli y Maxi-Max, dos modelos natas…o por sus caras…hartas…jjj.
En un principio le dimos muchas vueltas, ya que, siendo sinceros, ¿quién quiere coger un perro con problemas?
No sé bien cómo, pero surgió una conexión entre la perrita y nosotros, convirtiéndose en tema de discusión y debate. Veíamos sus vídeos, leíamos y releíamos su ficha y al de una semana desde que surgiera la idea, decidimos conocerla.
Hablamos con Begoña, una voluntaria de la protectora APASOS Vitoria, que vive por y para estos peludos abandonados y repudiados por la sociedad. Concertamos una cita y nos prepararon un espacio para el encuentro.
La adopción
Irene y yo somos personas con una experiencia bastante dilatada en el mundo canino, por lo que sabemos que no se puede llevar un animal a casa a lo loco. No es un juguete, sino un ser que siente, padece y conlleva una tremenda responsabiliad.
Tanteamos a Olivia y, pese a presentar un miedo terrible (cuando digo terrible, es terrible de verdad…era para haberla conocido) a las personas, con nosotros parece que conectó, así que al día siguiente volvimos acompañados por Max, a ver que tal conectaban entre ellas.
Después de varias pruebas de interacción y, pese a que Max es bastante «sotilla» con los perros, Olivia era todo lo contrario, excesivamente sociable con sus congéneres. Viendo que no había ningún problema entre ellas, que podrían ayudarse mutuamente y, reconozcámoslo sus ojazos color miel ya nos habían cautivado, iniciamos el proceso de adopción.
El 22 de marzo de 2017 Olivia se unió a nuestra familia. Foto en la puerta de la perrera.
Al ser un animal catalogado como PPP (Perro Potencialmente Peligroso), la adopción es más complicada ya que requiere una licencia por cada persona que vaya a encargarse de él y un seguro específico, además de un registro en el catálogo de PPPs del ayuntamiento en el que vaya a estar registrado.
Durante las dos semanas que duró el papeleo, acudimos a diario a la perrera para seguir conociéndonos y que las perras siguieran interactuando.
Habíamos previsto el día de la adopción para el fin de semana y así tener capacidad de maniobra, pero una repentina sobrecarga de PPPs en la perrera hizo a Begoña (APASOS) llamarnos, ya que no se veía capaz de garantizar la integridad física de Olivia,así que precipitamos dos días la adopción y la recogimos el miércoles 22 de marzo de 2017.
Lío con los papeles
En la ficha y pasaporte de Olivia ponía que era una mezcla de Staffordshire Bull Terrier, perro catalogado como PPP en España, pero no en gran parte de Europa. El asunto es que cuando estábamos formalizando los papeles, el dueño de la perrera vio a Olivia y dijo que eso estaba mal, que era una Pitbull y no una Sttafie.
Nosotros viajamos mucho en autocaravana (https://autocaravanerosviajeros.blogspot.com) y, para no tener problemas en las fronteras, debemos tener cuidado con el tipo de perro que tenemos, así que, después de ponerme muy borde y subir un poco el tono, acabó dejando la raza que ponía originalmente en los papeles.
¿Una Staffordshire con una pinta de Pitbull y un tachón en los papeles?…lío en la aduana seguro.
Durante la discusión, le metió un tachón a la raza y volvió a escribir encima y eso, ante un control de aduanas podría llegar a darnos problemas, así que unos días más tarde exigí que me rehicieran el pasaporte.
La adaptación
Ya os he dicho que Olivia presentaba un cuadro de miedo patológico a las personas, sufriendo unos bloqueos terribles que la dejaban como una estatua de hielo.
Durante los 3 primeros días, la perra ni comió ni bebió absolutamente nada. Estábamos tan preocupados por su salud que íbamos a llevarla al veterinario de urgencia para que la hidrataran vía intravenosa, pero antes de meterla en el coche, se me ocurrió mojarme el dedo en el agua, se lo pasé por las encías…y de repente, comenzó a beber y comer.
La trajimos de manera tan precipitada, que no teníamos la casa preparada.
Durante unas semanas, Olivia mantenía una respetable distancia de seguridad entre nosotros, pero seguía filemente a Max, lo que le ayudó a conocer la casa, el terreno y, un poco, a nosotros.
Creo que habían pasado 3 semanas, cuando de repente, a Olivia le dio un ataque de energía y se puso a jugar como loca conmigo.
En un principio, no sabía si estaba jugando o me estaba atacando, ya que oir ladrarme como loca a una perra que en 3 semanas no se le había oido ni respirar, impone.
De ahí surgió otro periodo de tiempo en el cual cada día se iba desbloqueando un poquito más e iba siendo el boceto de la perra que iba a llegar a ser.
El adiestramiento
A lo largo de nuestra vida, hemos trabajado con diferentes adiestradores caninos, pero con quién tenemos mayor confianza es con Iñaki Markinez, del Centro de Adiestramiento Canino y Club Txapeldun.
Antes de adoptar a Olivia, hablé con él y me dijo que le diese un tiempo para conocernos y después se la llevásemos para valorarla. Pasado ese tiempo prudencial, nos acercamos al Club y en 5 minutos, Iñaki nos dijo: «No hay problema, es una perra fuerte y es recuperable».
A partir de ahí, acudimos durante 5 meses al centro cada fin de semana, además de una rutina diaria, donde trabajábamos el instinto de manada, reglas de convivencia y algunos límites básicos.
Max fue clave en la rehabilitación de Olivia.
La complicación de rehabilitar a un animal (o persona), con problemas, es que juega la pena y tendemos a permitir malos hábitos que después son difíciles de corregir, así que las cosas claritas desde el principio.
La evolución era dos pasitos para adelante y uno para atrás, ya que su trauma le hacía retroceder de vez en cuando, aunque esos retrocesos, cada vez fueron menores, hasta el punto de ser casi inexistentes.
Al final del periodo de adiestramiento, Olivia caminaba en junto, se sentaba, acudía a la llamada, daba la patita (eso es cosa nuestra…luego os explico) y soltaba cualquier cosa que tuviera en la boca a la orden, además de haber forjado un vínculo fuerte entre nosotros.
Empieza el verdadero trabajo
Con las bases hechas, tocaba superar el miedo, así que cargados de salchichas, nos dedicamos a visitar cantidad de pueblos y zonas relativamente tranquilas, donde podíamos pasear con Olivia e irla acostumbrado a la gente.
Al principio fue duro, ya que la perra se bloqueaba, pero poco a poco y con la colaboración de la gente que se acercaba a ofrecerle una salchicha, Olivia fue saliendo del terrible agujero en el que había estado.
Se ve que Olivia era un verdadero peligro para la sociedad.
En casa, lo mismo. Hicimos bastantes comidas con familia y amigos, para que Olivia se fuese haciendo a la gente. A veces había niños, otras perros y en otras únicamente adultos. El punto en común, es que todo el mundo que venía a casa jugaba con Oli, respetando su espacio y su ritmo de socialización.
Serie de vídeos de adiestramiento para Dummies hecho con Oli:
El tiempo iba pasando, la perra avanzaba así que decidimos dar un paso más allá y aventurarnos a pasar tres semanas viajando por los Alpes en autocaravana:
Nos costó unos días readaptar el espacio, pero en muy poco tiempo nos acostumbramos a la convivencia en ese espacio limitado.
Por muy grande que fuera la cesta, la cabeza…siempre fuera.
En casa, Olivia siempre mantenía una distancia de seguridad, pero en 6m2, no queda más que vivir apretados, lo cual unido a una rutina compuesta por largos paseos «en manada» por las cumbres de Europa, hizo que diese un paso más y se produjo el desbloqueo casi total de la perra.
Cuando llegamos a casa Oli ya se había hecho al contacto y, pese a mantener cierta distancia en situaciones concretas, ya buscaba nuestra compañía.
Una terrible noticia
Max llevaba un tiempo algo apática, lo que achacábamos a la edad, pero empezó a tener ausencias y se quedaba durante largos periodos de tiempo mirando a la pared, fija y sin reaccionar. Cuando dejó de comer y beber la llevamos rápidamente al veterinario.
Le empezamos a hacer pruebas y después de una resonancia, nos dijeron que tenía un tumor en la hipófisis que le presionaba el cerebro y le producía esos síntomas. Nos dieron varias opciones: radioterapia, químio…pero todas con la mínima esperanza de vida.
Depués de valorar todas las opciones, optamos por una tercera, que nos parecía menos agresiva, los corticoides.
Ni tengo que decir las lágrimas llegamos a echar ante tan terrible noticia, nuestra pequeña canalla, tenía los días contados. No llegaría a verano.
En estos momentos duros, el haber tenido a Olivia nos sirvió muchísimo, ya que con su alegría y ganas de vivir, no nos dejaron caer en el pozo negro de la depresión o desesperanza y continuamos haciendo vida relativamente normal con ambas perras.
Periodo de alegría
Sorprendentemente, el tratamiendo con corticoides estaba dando unos resultados asombrosos, no solamente porque ha superado con creces la esperanza de vida, sino que, quitando un pequeño temblor en la pata trasera, Max era (y es) de nuevo esa perrita loca y activa de siempre, por lo que volvimos a los largos paseos por las parcelarias, las salidas al monte los fines de semana y horas de juego intenso en el jardín con ambas perras.
Olivia había dejado atrás el terrible miedo que la bloqueaba. Es cierto que presentaba un cierto nivel de individualidad, pero también espezaba a buscar más el apego con nosotros.
Hay una escena que tengo grabada en mi cabeza y al pensar en ella hace que las lágrimas vuelvan a brotar, y es cuando estaba Olivia acurrucada en su cunilla, haciéndose la dormida y cuando decíamos «¿Qué pasa chica? ¿Guoli-Guoli?» (derivación cariñosa de Oli-Oli), no podía controlar el movimiento de la punta de la cola, que la tenía cerca de la cara, delatando que estaba despierta, y le decíamos en bromas: Ayyyy, esa cola chivata…
Cuando veníamos de trabajar, después de haber tenido un día de mierda, Oli nos asaltaba en la puerta del coche, azuzándonos con el juguete para que se lo tirásemos o la persiguiésemos.
Al principio no tenías muchas ganas de juerga, pero después de chincharte 3 veces, lo dejábamos todo en el suelo…y salíamos corriendo detrás de ella.
Por muy malo que hubiese sido el día, siempre lo terminábamos con una enorme sonrisa en la cara.
Seguimos entrenando
Pese que Olivia iba bien, no nos relajábamos en el entrenamiento, por lo que la seguíamos sociabilizando y trabajando órdenes básicas de control: sienta, aquí, suelta…
Además de eso, también pusimos en práctica algo que aprendimos cuando visitamos el Oceanográfico de Valencia y es acostumbrar al perro a ser manipulado. La orden de «dame la patita», nos permitia limpiarle y examinarle las patas, al igual que el «sienta y quieta», que nos permitía revisarle desde las orejas hasta la cola.
Olivia era una perra molona, pero de verdad.
De hecho, una vez que tuvo carraspera, la veterinaria alucinó al poder abrirle la boca y verle sin esfuerzo toda la epíglotis, de hecho, abrió tanto la boca, que se veía una pequeña luz al final 😉
Al vivir en un entorno rural, también le dimos prioridad a que pudiera andar suelta y no atacase al ganado. De hecho, en Entzia siempre ha habido caballos, vacas u ovejas y conseguimos que Olivia pasara junto a ellas sin mirarlas siquiera.
Un digno objetivo
Hasta tener a Olivia, pese a haberme criado siempre entre perros, nunca había conocido a fondo un Pitbull. Había oido maravillas sobre esta raza: inteligencia, apego, fidelidad, juguetones…y de verdad os digo, que el Pitbull es una raza increible pero con un mal publicista.
Hartos de noticias sensacionalistas, en las que da igual que raza ha sido la que ha atacado o matado a un niño, que siempre se la achacaban a un PPP, nos tomamos el reto de lavar su cara e imagen, mostrando la verdad que hay detrás del mito, desmitificando esa gran mentira que se ha creado alrededor de ellos.
Pero…¿ya está el pesado este con la cámara?.
Allá donde íbamos, todo el mundo alucinaba con lo juguetona, amable y educada que era, cambiando la percepción que tiene mucha gente sobre ellos.
Ha soportado estoicamente a niños y niñas acariciánola, dándole chuches e incluso algún tirón de rabo, frente al que no ha hecho mayor reacción que la de sentarse y recogérselo para que no se lo quiten.
Ha jugando con perros de una manera muy educada, ha ido suelta y no se ha acercado al ganado, e incluso al pasar bicis, coches o motos, no les ha hecho ni caso.
¿Si hemos conseguido esto con una perrita con semejante tara, qué no se puede conseguir con una desde cachorra? Sólo es cuestión de constancia, paciencia y educación.
El terrible final
El domingo 4 de noviembre, Oli estaba sin mucho apetito y vomitó unas cuantas veces. En un principio lo achacamos a que el sábado habíamos estado en Opakua, donde comió algo de nieve y machacó un buen número de palos, así que no le dimos más importancia. De hecho yo salí a dar la habitual vuelta de domingo en bici por Entzia y grabar un vídeo sobre los efectos del tornado que arrasó la zona en julio.
El lunes, Oli volvió a vomitar, así que le di un protector gástrico que teníamos de otra vez que anduvo pachuchilla y poco después bebió y al mediodía comió algo, pero a eso de las 15:30, volvió a vomitar todo, así que la llevamos al veterinario.
Le hicieron unos análisis, una ecografía y el diagnóstico fue una pequeña pancreatitis producida por una gastritis y el potasio algo bajo, así que la dejaron durante la noche hospitalizada con suero, algo de antibiótico y un preparado para recuperar el potasio.
Pasó una noche normal y, salvo algo de pirrilera que hizo por la mañana, la perra estaba normal, así que me llamaron para ir por la tarde a recogerla y traerla de nuevo a casa, ya que con su historial de miedos, la recuperación sería mejor en un entorno de confianza.
El vínculo creado con Olivia y todo lo que nos ha aportado, es increible
Cuando la veterniaria me trajo a Olivia, era incapaz de mantenerse en pie y tenía las pupilas totalmente dilatadas, en los primeros momentos se achacó a un estado de pánico pero viendo que la perra no reaccionaba al verme, le extrajeron nuevamente sangre para una analítica más completa.
Me dejaron con ella en la consulta, para que se tranquilizase y poder interactuar yo con ella más tranquilamente. La perra era incapaz de mantenerse en pie y se hubiera caido de bruces de no estar yo sujetándola, entonces aposté por su olfato y le eché el aliento. En ese momento vi como se le cerraban las pupilas y me miró fijamente.
Relajó la respiración, se tumbó y se quedó en posición esfinge, pero con la cabeza apoyada en mi mano.
Le dejé la cabeza sobre las patas y empecé con el contacto más familiar para ella: le acariciaba el interior de la oreja, le rascaba la base de la cola y eché algo de saliva en la palma de mi mano para que tuviera un olor familiar cerca.
La perra se notaba que se había tranquilizado. Levantó la cabeza, la apoyó sobre mi mano, me regaló una serena mirada de esos ojazos color miel y de repente…le dio una convulsión…y expiró mientras se recostaba sobre mi mano. Llamé a las veterinarias, pero no pudieron hacer nada por ella. Olivia, se nos había ido.
No sé si podéis haceros un idea de lo duro que fue ir a la veterinaria a por Olivia, en lo que era algo sin importancia y volver a casa únicamente con su arnés vacío…terrible.
Un proceso brutal
Nadie sabía que había pasado realmente, pero en los resultados de la analítica sorprendía que presentaba una hipoglucemia severa y, pese al refuerzo de potasio, seguía en unos niveles muy bajos, así que pedimos información para la realización de la autopsia, ya que algunos incidentes recientes nos daban la sospecha de que la hubieran podido envenenar. También que tramitasen el servicio de incineración individual en la empresa LAGUN y así poder despedirnos de Olivia de una manera más íntima.
Al día siguiente, con los ojos hinchados de tanto llorar, tuvimos que tomar una decisión que me parecía surrealista; si hacía la autopsiaNEIKER, una empresa altamente fiable, no podíamos recuperar el cuerpo, porque por protocolo, lo incineran ellos. La segunda opción era otro laboratorio privado, al cual había que enviarle biopsias de distintos órganos para su análisis. Es menos fiable los resultados que Neiker pero podíamos quedarnos con el cuerpo y enviarlo a la empresa encargada de la cremación.
Debíamos tomar la decisión rápidamente, ya que había que extraer el cerebro de Olivia para enviarlo entero y la veterinaria que podía hacer eso, estaba allí en ese momento.
Les pedimos unos minutos para pensarlo y después de una de los momentos más duros de nuestra vida, racionalizamos lo que pudimos la situación; Olivia ya no estaba allí y lo que quedaba era el embase vacío de lo que había sido nuestro amor y nuestra alegría.
Nos decidimos por la segunda opción y además, les dimos permiso a las veterinarias para que, una vez abierto el cuerpo, investigaran, aprendiesen y así, en otra situación similar, fuesen capaces de salvar la vida a otro peludito.
Reflexiones finales
Tal vez he sido demasiado directo al relatar el final de nuestra preciosa «Oli» o «Guoli-Guoli», como le llamábamos cariñosamente, pero lo he hecho con la intención de que si algún desalmado lo lee, sea consciente del daño tan brutal que nos ha asestado.
No sólo nos han arrebatado un miembro queridísimo de nuestra familia, sino que debemos seguir con nuestro día a día en una sociedad que difícilmente entiende que estés llorando cada vez que te acuerdas de tu perra (no os haceis una idea de la cantidad de veces que tengo que parar de escribir porque las lágrimas nublan mi vista), o porque no hace más que asaltarme esa última imagen de ella expirando sobre mi mano, o porque tengo en bucle el pensamiento de la veterinaria abriéndole el craneo para extraerle el cerebro al embase vacío de lo que era una perrita llena de energía y vitalidad. Intento sustituir esos pensamientos por recuerdos más bonitos, como el de su cola chivatilla, pero no es sencillo.
Descansa, mi chica, este mundo ya no puede hacerte daño nunca más.
Y lo peor de todo…es que, pese a haber tenido unos primeros años duros, le prometí a Olivia que ya estaba a salvo del mundo cruel y viviría una vida plena y feliz…pero no he sido capaz de cumplir mi palabra. Le he fallado a una perrita que me lo dio todo y yo no he sido capaz de protegerla…y eso me va a carcomer el resto de mi vida.
«Guoli-Guoli»…no sabes cuánto lo siento…
No tengo ninguna esperanza de que lo vaya a leer, pero me gustaría que quien nos ha arrebatado a Olivia de una manera tan violenta y cruel por el mero hecho de ser una Pitbull, sepa que no sólo se ha llevado una preciosa vida por delante, sino nuestra esperanza, ilusión y, por qué no decirlo, nuestra sensación de seguridad.
Hemos visto por internet a Eiwa y Neytiri, un par de cachorritas de Pitbull preciosas para adoptar y rescatar de la dura vida de la perrera, que podrían ayudarnos a superar y avanzar en el duelo, pero no lo hacemos por el miedo a condenarlas a morir envenenadas por el mero hecho de haber tenido la mala suerte de ser adoptadas por nosotros.
A principios de año y de forma casual conocí a F. Javier Andrés López, quién me habló del proyecto Construyendo sueños a Pedales, una preciosa idea que debe conocerse.
Cada vez es más la gente que lo deja todo y decide enfrentarse a la vida a lomos de una bicicleta, con la ilusión y una enorme voluntad como armas principales.
Conozco y sigo a varias personas que llevan muchos años con este estilo de vida, pero nunca he vivido un proyecto de este estilo desde su nacimiento pero gracias a Francisco Javier Andrés López y el proyecto Construyendo Sueños a Pedales, no solo voy a poder verlo, sino también seguirlo y contároslo.
Construyendo Sueños a Pedales
El Proyecto
En un principio nace como una idea que se ha transformado en un proyecto solidario y personal, creado por un hombre que acabó creyendo en si mismo cuando pocos lo hacían.
Javier ha decidido dejarlo todo y ponerse a pedalear por dar repercusión al Cáncer de Tiroides
Un reto y una idea, llevada a las redes sociales para poder colaborar recaudando fondos y difundiendo información sobre una de tantas enfermedades que nos azotan. Desconocida para muchos y familiar por desgracia para otros, como lo es el Cáncer de Tiroides, y por supuesto todos los inconvenientes que conlleva tener problemas con esa glándula que gobierna nuestro cuerpo.
El Reto
La idea principal de este reto solidario es partir de Finisterre y llegar a Cabo Norte en Noruega, cruzando Europa en bicicleta en modo cicloturismo autosostenible, difundiendolo por Internet en forma de artículos y vídeos.
Aa la vez que llamamos la atención sobre está enfermedad, pedimos donaciones a través de una plataforma de crouwdfunding destinando todo el dinero recaudado a esta asociación.
¿Porque Noruega? ¿Porque en bicicleta?
La razón principal es unir dos cabos naturales y referentes en Europa. Uno por ser final del Camino de Santiago y el otro por ser el punto más septentrional de Europa. Con lo que ya llamamos la atención de varias personas o redes sociales.
Y en bicicleta, porque después de llevar una vida sedentaria con sobrepeso, alcanzando los 118 kg de peso y además fumando, un día decidí cambiar eso. Luché contra todo y contra todos para conseguirlo, pero sobre todo contra mi mismo.
¿Qué puede llevara una persona a dejarlo todo y embarcarse en una aventura así?
Baje de peso, dejé de fumar y empecé a hacer deporte: natación, senderismo, gym y sobre todo la bicicleta.
Ahí fue donde descubrí una pasión escondida que ha llegado para quedarse y que será parte de mi vida ya para siempre.
Una Historia Personal
Agotado el paro y viendo lo difícil que se le pone la vida laboral a una persona de mi edad, me propuse cambiar eso también y hacer algo tanto por mi, como por otras personas que por diversas razones no tienen esa posibilidad.
No podía quedarme parado esperando que la vida se me pasara sin más o lamentándome de una situación insostenible que sólo me enviaba al fondo de un pozo, del cual me costaría mucho salir.
Cuando la vida se empeña en ponerte las cosas difíciles, tú decides cómo hacerle frente
Unos dirán que estoy loco, otros que es una gran idea y alguno más simplemente pasará de todo. Pero la realidad es que voy a hacer lo que realmente quiero hacer y lo que me gusta.
Y si con ello y con la ayuda de personas solidarias contribuimos a que mucha gente tenga una pequeña ayuda para vivir mejor, pues todo lo hecho habrá valido la pena.
La Financiación
Sin ningún tipo de respaldo ni posibilidades propias, pido cualquier tipo de apoyo; de personas, instituciones o empresas que deseen de algún modo formar parte de algo bonito y solidario.
Con patrocinios, donación de material o de tipo económico para llevar a buen fin este reto solidario y con ello, demostrar que se pueden conseguir cosas increíbles cuando se creen en ellas y que todavía hay personas buenas por el mundo.
¿Hay gesta más noble que pedalear por una buena causa?
Como dato relevante quisiera apuntar que la «Fundación GAES solidaria. Persigue tus sueños«, concede anualmente becas para retos de esta índole y ha validado mi proyecto, por lo que ahora se encuentra entre los elegidos que optan a dichas becas.
Para ayudarme a conseguir dicha beca, únicamente tienes que hacer click en el siguiente link y darme tu voto. Unos pocos segundos de tu vida, pueden cambiar la mía y la de muchas otras personas.
A expensas del tiempo y algunos factores personales, F. Javier tiene previsto arrancar con el proyecto Construyendo Sueños a Pedales entre marzo y abril, por lo que creo que tendremos la oportunidad de compaginar agendas para poder quedar, ya que me gustaría entrevistarle en vídeo, ya que es una persona a la que merece la pena conocer.
¿Echamos una mano a F. Javier a que pueda hacer realidad su proyecto?
Si te apetece colaborar, patrocinar o aportar de alguna manera a este proyecto, como ya lo ha hecho la prestigiosamarca de zapatillas de ciclismoLUCK, F. Javier nos ha facilitado los siguientes datos de contacto:
La segunda parte del Calendario de Marchas BTT acaba de dar su pistoletazo de salida y entre las personas aficionadas a la mountain bike surge de nuevo el eterno debate: ¿Cómo debemos tomarnos las marchas no competitivas?
El éxito creciente de las pruebas de mountain bike hace que la fauna que nos reunimos bajo el arco de salida sea de lo más variada: hay gente que va más tensa que la cuerda de un violín, hay quienes disputan como si fuera una prueba UCI, hay otras personas que van en alegre comparsa sacando fotos en cada esquina, hay petardos con GoPro que se paran cada dos por tres para hacer una entradilla o grabar tomas de ambiente 😉 o incluso los que tienen a la familia esperando en una zona bonita y se paran a echar unos pintxos.
A través de este VLOG que grabé junto a DJ Loro mientras volvíamos de una de tantas marchas no competitivas a las que solemos acudir, tratamos de reflejar las opiniones que más se escuchan en «el campo de batalla»:
Esperamos que estas posturas os animen a participar en un debate abierto sobre este tema presente cada vez que nos «calzamos un dorsal».
¿Sabías que las aceras o los pasos de cebra son exclusivos de uso peatonal? ¿Sabías que si te pillan utilizando el móvil o haciéndote un selfie en la bici te pueden multar?, en este artículo y apoyado por el VLOG Normas de Tráfico y Seguridad Vial para Ciclistas, hacemos un repaso de las normas que todo y toda ciclista debería conocer.
Normas de Tráfico y Seguridad Vial Básicas
Cada vez somos más las personas que dejamos el vehículo a motor y apostamos por los desplazamientos sobre las dos ruedas, pero lo que mucha gente desconoce es que las bicicletas tienen la categoría de vehículo y por lo tanto, la DGT nos aplica las mismas Normas de Tráfico y Seguridad Vial que a cualquier vehículo.
Además de las evidentes normas de circulación y el obligado cumplimiento de la señalización tanto horizontal como vertical, hay que tener en cuenta otras muchas cosas que no parecemos tener tan claras:
Utilización del casco
Es un elemento de uso obligatorio en las vías interurbanas y travesías. Además, si eres menor de 16 años, la obligatoriedad de su uso se extiende a las vías urbanas.
Chaleco o prendas reflectantes
En horas de escasa luz, debemos ser visibles a una distancia de 150m en vías interurbanas.
El uso de auriculares
Su uso está totalmente prohibido mientras se conduce una bicicleta, al igual que la utilización del teléfono móvil, así que mucho ojo con ir haciendo fotos, selfies o hablando mientas andamos en bici por la vía pública.
La bicicleta
Debe contar con un sistema de frenado en ambas ruedas y además debe estar equipada con timbre. Además las luces delantera y trasera son obligatorias en condiciones de poca luz o túneles.
Circulación
Si el o la ciclista tiene más de 14 años, puede circular por autovías, pero no por autopistas.
Se puede circular en paralelo, pero en tramos de poca visibilidad deberemos ponernos en fila de uno, favoreciendo la circulación. En entornos urbanos circularemos por el centro del carril, al igual que cualquier otro vehículo.
Los pasos de cebra son de uso peatonal, por lo que nunca podremos cruzarlo de manera trasversal, ni siquiera para hacer un giro o cambio de sentido. Para hacerlo deberemos convertirnos en peatones y hacerlos andando.
En los carriles bici tenemos total prioridad sobre el resto de vehículos o usuarios, debiendo cedernos el paso los vehículos en los pasos especiales para ciclistas.
El alcohol
Si nos paran en un control de alcoholemia y superamos la tasa máxima permitida nos podrán multar aunque nunca nos quitarán puntos del carnet.
Además de este artículo sobre Normas de Tráfico y Seguridad Vial para Ciclistas os dejo un link a la Guía del Ciclista publicada por la DGT:
Cuando el Diablo no tiene nada que hacer, mata moscas con el rabo…
Cuando ya tenemos una bici guapa, una equipación molona y llueve tanto que no podemos salir, lo único que nos queda por hacer es tunear al biker y no se nos ha ocurrido mejor manera que haciéndonos un tattoo.
Sin pensárnoslo dos veces, agarramos la Action Cam GoProy nos lanzamos a la loca aventura de mostraros la experiencia que supone pasar por un estudio de tatuajes y salir de él sin parecer que te han parido en un bar de moteros.
Os advierto que hay muy poca censura y se trata de un vídeo real como la vida misma.
Espero que os resulte entretenido, divertido e incluso didáctico:
Agradecer infinitamente a la familia de Eternal Soul Tattoo Studio por su profesionalidad con las agujas y sobre todo, por todo lo que me reí.
Hubo muchas cosas que se nos quedaron en el tintero (pfff…que juego de palabras más malo y rebuscado…jajaja), así que haciendo mías las palabras de Arnold Schwarzenegger en Terminator “¡Volveré!”
Un Concept Store es un tipo de tienda que pretende ir mas allá de la mera labor comercial y Godoy Bike&Ride, es uno de ellos.
Cuando éramos chavales, recuerdo que íbamos a la tienda de bicis, lugar de encuentro, donde pasábamos horas charlando con los colegas, aprendiendo de las batallitas de los mayores, mirando al dueño como nos aguantaba con gran paciencia, pero con una mirada reconfortante, bajo la cual te sentías a gusto y bien acogido.
Esos lugares fueron desapareciendo y los comercios se fueron convirtiendo en…eso, lugares donde dan un producto a cambio de dinero y la atención dura exactamente lo que dura dicha transacción.
Javi Godoy miró al pasado con añoranza, apostando por los valores de antaño, y creó hace 7 años Godoy Bike&Ride, un Concept Store especializado en el mundo de la bici y donde se trata de recuperar ese espacio que tantos añoramos.
En Labeaga 54 (Urretxu) destaca el escaparate de Godoy Bike&Ride
Bien sabido es que mantengo una gran amistad con la familia de Goierri K.E., responsables de la Urola-Garaia BTT Maratoia y son ellos los que me han hablado maravillas de Godoy Bike&Ride y sobre todo de Javi, así que finalmente, decidí acercarme hasta Urretxu (Gipuzkoa) y visitar la tienda.
El escaparate ya llama la atención; una decoración muy cuidada te invita a entrar.
Nada más cruzar la puerta, Javi te brinda una sonrisa, te pregunta a ver qué te puede ayudar y te anima a dar una vuelta y curiosear por el local.
A la izquierda, un lugar con un sofá, una tele y máquina de café, a la derecha un Bkool montado, lo que me lleva a la obligada pregunta:
– Javi, ¿y esto?
– Nada, por si algún cliente, miembro del club o amigo no puede salir a entrenar, me da un toque y si está libre, puede venir a utilizarlo.
Según estábamos charlando con Javi, otros miembros del Goierri K.E. se acercaron hasta la tienda para saludarnos y charlar, así que Javi nos sacó unas pastas y nos sentamos todos en el sofá.
Además del material contar con el material más puntero, son expertos en organización de viajes en bicicleta
Todos los presentes hablaban maravillas tanto de Javi como de la tienda en sí. Se ha creado todo un club o grupo de amigos amantes de la bici, donde Godoy Bike&Ride es su epicentro.
Mientras charlamos, entran varios clientes y Javi les atiende de una manera muy paciente y personal. Desde el megapro que viene en busca de una bici exclusiva hasta la madre que quiere comprar un casco para su hijo de 5 años, en Godoy Bike&Ride, reciben un trato profesional y personalizado.
Aprovechando que Javi se encuentra ocupado, atendiendo a la gente, pregunto al grupo sobre su relación con la tienda. Todos coinciden en lo mismo; más que un comercio, se trata de un centro de reunión al que suelen acudir, muchas veces por el mero hecho de pasar un buen rato en ese ambiente de colegueo que tanto nos gusta a los ciclistas.
La hora se nos va echando encima y poco a poco, la gente se va retirando a comer. Baja el volumen de trabajo y por fin sale de la trastienda Mikel, mecánico y hombre de confianza de Javi, e inevitablemente…la charla se alarga. Tanto Javi como Mikel son un hervidero de ideas muy interesantes sobre el mundo que gira alrededor de nuestro deporte y pasión, la bici.
Ayudamos a Javi a desembalar una Orbea Gain, la eléctrica de carretera
Aunque ese día se nos fue un poco la hora y al volver a casa tuvimos «morros» para comer, fue una mañana muy, muy, pero que muy agradable y, pese a ser nuestra primera visita a Godoy Bike&Ride, realmente nos sentimos como en casa nada más entrar.
Además de algunas cosillas que necesitábamos comprar (aceite, un soporte para el Polar,…), muy bien asesorado por Javi y Mikel, acabé encargando allí la que será mi próxima montura a partir de marzo de 2018, una Orbea …bueno, ya lo veréis…jajaja.
Es una pena que Urretxu no lo tengamos al lado de casa para poder pasar más tiempo allí, pero os aseguro que viendo lo buenos mecánicos que son (no hay más que coger cualquier bici reparada al azar para comprobarlo), los precios que tienen y el trato tan excepcional que nos dieron, no nos va a costar nada convertir Godoy Bike&Ride en nuestra tienda de referencia.
Por cierto, ya tenemos apalabradas varias quedadas con la familia de Urretxu-Zumarraga. ¡¡Menudo 2018 nos espera!!
¿Conoces Godoy Bike&Ride? ¿Qué te parece el concepto de tienda-club que ofrece?