Si recordáis el artículo “Ruta BTT por los acantilados de La Galea”, en este artículo tenía pendiente el contaros como transcurrió la segunda parte de aquel glorioso martes 8 de octubre por la costa vizcaína.
Después de avituallarnos, nos acercamos a la tienda “Ciclos Getxo” para recoger a Oskar y Manu, dos bikers excepcionales.
Eran las 14:00 por lo que usaron su hora de comer para mostrarnos lo que sería un recorrido muy recomendable para cualquiera que quiera adquirir técnica y/o disfrutar de una ruta 100% BTT.
Antes de salir, los caballitos y cabriolas que hicieron nuestros nuevos acompañantes con sus Cannondale, me hicieron ver lo buenos que son estos tíos, y lo lejos que me encuentro del nivel que mostraron.
Con un pedalear firme, pusimos rumbo hacia Berango por un terreno un tanto escarpado y de subidas bastante técnicas, tanto por el terreno como por los desniveles que nos encontramos. También es cierto, que al haber llovido había mucho barro, y los patinazos fueron frecuentes, al menos en lo que a mí respecta, ya que los otros dos máquinas, parecía que iban sobre raíles.
Después ganar altura durante unos 11 km de senderos estrechos y escarpados, roderas profundas, raíces, rocas, bajadas cortas y verticales, árboles caídos, puentes estrechos y resbaladizos, se hizo realidad la frase “todo lo que sube, tiene que bajar”, y lo hicimos por una zona muy rápida, vertical y estrecha, pero bastante bien peraltada. Por los saltos de madera que nos encontramos y lo bien peraltada que estaba la senda, me llevó a deducir que se trata de un circuito habitual de downhill o enduro, dependiendo del camino que quieras tomar.
Durante todo el camino, nuestros guías se portaron increíblemente bien, esperándonos continuamente, dando asistencia mecánica cuando Vicen dobló el cambio, pero nuevamente, las cabriolas y saltos con los que nos deleitaron, me hicieron poner los pies en el suelo y ser consciente del abismo que hay entre su técnica y mi humilde rodar.
El trail fue muy divertido, por lo que disfrutamos cantidad, tanto de la compañía como de la ruta en sí. Pude poner a prueba mi Orbea Occam y hacer descensos que hasta la fecha no me hubiese atrevido ni a pensar, pero motivado por el grupo al que acompañaba, lo hice sin pensarlo demasiado, de manera que he aumentado mi escasa técnica y disminuido un terrible miedo a romperme la crisma, ganando confianza tanto en mi montura como en mí mismo.
Durante el camino de vuelta hablamos de las geometría de la bici y de cómo me podría sentir más cómodo con una potencia más corta, por lo que al llegar a la tienda, me cambiaron mi potencia de 9 cm por una de 7 cm con un poco más de inclinación, dándole a la bici un punto a favor de los descensos y la capacidad de maniobrar en terrenos más complicados. Parece mentira lo que pueden hacer 2 cm de diferencia!!
A posteriori decir que me enfrenté al descenso que hay en Olarizu junto a la antena de manera satisfactoria, algo que no había sido capaz de hacer desde arriba hasta la fecha.
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Ciclos Getxo[/caption]
Lo más increíble de todo es que me hicieron el cambio sin coste alguno!! Simplemente hicimos un trueque de potencias. Una vez más demostraron los chicos de Ciclos Getxo ser unas personas increíbles.
Por cierto, la tienda merece la pena ser visitada, solo porque son unos mecánicos excepcionales, o por la cantidad de material y bicis que tienen, sino porque son gente de dilatada experiencia y sabe muy bien lo que hace, siendo sus consejos oro para quien quiera ser bien aconsejado.
Espero poder mejorar algo más la técnica y poder acompañarles en otra salida del estilo a la que hicimos sin ser un “lastre”, porque una cosa es hacer 165 km y otra…meterse en un circuito técnico.
Con este artículo cierro mi excursión por la costa vizcaína, agradeciendo a Vicen, Oscar y Manu el gran día de BTT que me regalaron.
Si os animáis a realizar la ruta btt que os comento en este artículo, podéis descargarla aquí:

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