El gusanillo del XC y las pruebas rally-maratón me ha calado muy hondo, por lo que la búsqueda de unas zapatillas de altas prestaciones me ha llevado a comprar el modelo Cape de la marca italiana Sidi, cuyo review os traigo en este artículo.
La temporada BTT 2015 va llegando a su fin y con ella mis pobres zapatillas Shimano XC50, las cuales han sufrido lo indecible, hasta que han dicho basta.

La oferta que podemos encontrar a día de hoy en el mercado del calzado para MTB es infinita, pero por suerte, internet y las tiendas online nos permiten acceder a dicha oferta de manera cómoda, sencilla, rápida y sin salir de casa.
Empecé curioseando las ofertas que había en la sección outletciclismo de la tienda online retto.com, y acabé en la sección de zapatillas MTB.
Fué en la sección de la casa italiana SIDI donde encontré esta maravilla de la técnica, las Cape White 2015. No tenía intención de volver a comprar zapatillas blancas, pero...son tan chulas...que no me pude resistir.
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Una de las mejores tiendas online tanto por precios cómo por atención profesional[/caption]
Barajé modelos más de endureros, cómo las Pearl Izumi X-Proyect 1.0 , pero he de reconocer que siempre he sentido curiosidad por esta marca, ya que me dan la sensación de " Zapatilla PRO", así que después de analizar y comparar las características de un montón de modelos, acabé comprando las que os presento en esta review.
El peso
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Un peso bastante comedido para estos "barcos[/caption]
No se trata de la zapatilla más ligera del mercado, pero en una talla 46, dio un peso de 451gr sin calas, ligeramente inferior a las Shimano XC50 que tenía antes.
Los cierres
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Permiten el ajuste durante la marcha[/caption]
Para garantizar un ajuste óptimo y totalmente personalizable, cuenta con dos tipos de cierre:
- Caliper Buckle: se trata de un cierre de tipo micrométrico que distribuye la presión de manera uniforme sobre el área del arco del pie. La principal característica, es que puede ajustarse micrométricamente tanto para apretar cómo para aflojar la zapatilla, algo muy útil si se quiere afinar la sujeción en marcha. Levantando la hebilla central, se puede soltar rápidamente el ajuste.
- Dial Sidi Techno 3: se trata de un cierre tipo boa, el cual garantiza un ajuste óptimo a lo largo de toda la zapatilla. Para soltar el cierre, hay que levantar la pestaña de seguridad y apretar las pestañas laterales. No se recomienda girar el dial, sino dejar que la propia presión del pie afloje la zapatilla.
Los materiales
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Siempre limpias gracias a la fibra Lórica[/caption]
La parte superior da una sensación de "charol", pero en realidad se trata de una compleja combinación de microfibras, llamada Lorica, la cual es resistente a los arañazos, rasgados y además es repelente del agua.
La suela
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Suela optimizada para la práctica del Mountain Bike[/caption]
Se trata de una suela MTB Competition, estudiada y creada específicamente para un alto rendimiento en esta modalidad. El taqueado garantiza un buen agarre en todas las superficies que nos podemos encontrar durante nuestras aventurillas BTT.
Existe la posibilidad de añadir unos tacos metálicos roscados, pero se venden por separado.
Las sensaciones
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Talón reforzado para que no se mueva de su sitio[/caption]
Nada más ponértelas, te das cuenta que son unas zapatillas pensadas para un pedaleo de lo más óptimo, ya que la suela se presenta bastante rígida, aunque no es imposible caminar con ella.
El talón va muy sujeto y es difícil que se llegue a mover, ya que presenta una especial rigidez en esa zona y con ese objetivo.
Al caminar las calas no golpean el suelo, lo que significa que los tacos son más altos de lo habitual, pero lo que más me llamó la atención es lo limpio que encalan y desencalan de los pedales automáticos, algo que me traía de cabeza desde que cambie a los Crank Candy 2, ya que las otras zapatillas presentaban mayor resistencia, poniéndome en más apuros de los que me hubiese gustado.
La práctica
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Plantillas bien ventiladas para evitar el recalentamiento del pie[/caption]
He realizado varias salidas de distinto tipo, metiendo bastantes kilómetros en cada una de ellas y solo puedo decir que el resultado ha sido espectacular.
Las pedaladas se muestran efectivas y contundentes, transmitiendo toda la fuerza al pedal, sin notar ninguna flexión. Ha sido tan efectiva la rigidez de la suela que no he echado en falta las plantillas especiales que solía llevar en las Shimano.
La zapatilla asienta muy bien, siendo cómoda desde el minuto 0. La posibilidad de ultimar los ajustes en marcha optimizan la sensación de confort y efectividad.
Es alucinante el tejido del que están hechas, ya que parece que repelen la suciedad. Todavía no las he podido someter a las pruebas más duras de barro extremo y rocas afiladas, pero tengo la sensación de que van a salir bien paradas y con nota.
Consejos
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Posibilidad de tacos metálicos, no incluidos[/caption]
Al igual que con la mayoría de este tipo de zapatillas, se recomienda comprar un número más grande que el que solemos usar para la calle. Yo calzo un 45, pero salvo en las Northwave que solo aumento medio número, en el resto de zapatillas BTT uso un 46.
Si vais a utilizar calas Crankbrother, se recomienda montarlas junto a la pieza de plástico que aumenta 1mm la distancia entre la suela y la cala.




















Max en Atxuri, con Sierra Aizkorri al fondo[/caption]
Mi cabeza era todo un hervidero de contradicciones: "anda que vaya mierda de día ha salido, así no voy a ningún lado..."; "...ya que te has levantado, que más te da?, sales y si lo ves mal, te vuelves..."; "...por muy bien que se dé el día, Elgea va a estar imposible..."
Total, que entre pensamientos, de manera autónoma me había puesto el traje de faena y me encontraba en la calle cargando el track en el
Cruz de Mirutegi[/caption]
Un pensamiento muy duro llega justo cuando termino de hacer Legaire, antes de dirigirme hacia Urbasa. Mis padres son personas que han tenido la mala suerte de llegarse a conocer demasiado jóvenes, sin haber tenido la oportunidad de haber encontrado a su verdadera media naranja.
Me encuentro rodando a la altura del Camping de Urbasa cuando un conflicto, derivado del pensamiento anterior, me atormenta:
- "Si mis padres hubiesen hecho su vida con otras personas...ni mi hermana ni yo existiríamos".
Ya estamos con el conflicto de la existencia. El hombre desde que es hombre ha sufrido este dilema. De ahí que hayan proliferado las religiones, filosofías de vida y demás intentos de justificar nuestra existencia: "quienes somos, de dónde venimos, hacia donde vamos, que hacemos aquí, cual es el fin de nuestra existencia..." (parece una canción de Siniestro Total).
En ese momento pienso que si yo no hubiese existido, tampoco habría pasado absolutamente nada. No he inventado nada relevante para la humanidad ni he aportado nada que no lo hubiera hecho cualquier otra persona. Digamos, que como la mayoría de la humanidad, paso por mi existencia sin pena ni gloria.
- Fssssssshhhhhh!!!!!!!
- "Ostras tú!!!! que te vas!!!!!!"
Una ráfaga de aire estuvo a punto de tirarme de la bici. El fuerte viento frontal era tan fuerte que me frenaba en la bajada a Olazti. Era tan salvaje la ventolera que debía pedalear levantado en una bajada que tendrá alrededor de un 15%.
Volví a centrarme en el recorrido, abandonando momentáneamente el recorrido interior.
Una vez abajo, cogí la pista paralela a la autovía y recorrí otro tramo llano entre los pueblos de Ziordia y Egino.
- "Cuando crees que me ves, cruzo la pared...hago chas y aparezco a tu lado"...
Es la canción de Cristina y los Subterráneos la que me arrancó una sonrisa, trasladándome a aquella
Desde los 15 años, el surf había sido "lo único"[/caption]
La lejanía de la costa me llevó a investigar nuevas formas de expansión y en Álava, el ciclismo es el deporte rey. Cómo reza el dicho: "allá donde fueres, haz lo que vieres", de manera lógica y natural, acabé totalmente enganchado a este deporte, el cual se ha convertido en mi pasión.
Un largo periodo de pensamientos sobre nuestra vida juntos, aventuras y desventuras, donde ha demostrado una enorme paciencia y comprensión, ya que reconozco que aguantar a un "tronado" como yo, no ha de ser fácil.
Siempre se ha mostrado comprensiva y generosa a la hora de no atarme en corto, permitiéndome soltar el torbellino de locura que llevo dentro. Un claro ejemplo es ese domingo mismo, donde me encuentro haciendo una de las cosas que más me llenan en este mundo, vivir la naturaleza en pleno y en solitario.
No quiero decir que no me guste vivirla con ella, ni mucho menos, pero los ritmos e inquietudes son distintos y de vez en cuando necesito soltar el diablo interior.
Casi sin darme cuenta había añadido otro tramo nuevo a la ruta, enlazando La Leze con Araia por el GR y después hasta Zalduondo, evitando la carretera.
La subida de asfalto y hormigón que va hasta las campas de Urbía es muy dura y, sobre el kilómetro 75, la rodilla izquierda me empezó a doler muchísimo.
El dolor me recordó al porrón de lesiones que arrastro, todas a consecuencia del Judo, disciplina que practiqué desde los 5 hasta los 26 años, y el surf, una auténtica filosofía de vida que me atrapó a los 15 años y con 42 sigo practicando; poco, pero sigo yendo de vez en cuando a pillar unas olitas.
Yo nunca he sido un surfista "al uso", sino que más bien me he movido por una corriente más tradicional. Lejos de destrozar las olas o pelear cada una de ellas, el longboard me ha permitido cabalgarlas en armonía, incluso había días en los que la satisfacción de alejarse del "pico", quedarse sentado en la tabla mientras un banco de pececillos te saltaba por encima, te reportaba más que mil olas destruidas por el surf agresivo derivado del mundo del Skate.
El momento Sould se rompió cuando reapareció el fuerte dolor en la rodilla. Tanto que me hizo bajar de la bici para estirar un poco. Intente motivarme diciendo:
- "Déjate de chorradas y sigue para arriba, que tu padre no ha criado a un mierdecilla llorón".
En mi cabeza comienza otro momento de reflexión, en el cual veo la ironía de cómo el hijo siempre busca la aprobación del padre. Da igual los años que tengamos o lo lejos que estemos, seguimos haciendo cosas para que nuestro padre se sienta orgulloso de nosotros.
Es irónico cómo mi padre se pasó toda su vida buscando la aprobación del suyo sin conseguirla y yo repito los mismos patrones, solo que yo si tengo la suerte de saber que mi padre se siente orgulloso de las cosas que hago.
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Las campas de Urbía, con el Aizkorri de fondo[/caption]
El pensamiento anterior deriva en otro más amplio. A nuestros padres les mostramos nuestro lado duro, pero cuando salimos heridos o necesitamos cuidados, es en nuestra madre en quién pensamos. De hecho, las palabras de mi madre: "cuidado hijo, no te vayas a hacer daño", resonaban en mi cabeza en esos momentos de sufrimiento y dolor.
El viaje interior me llevó hasta el máster que hice en Deusto de Ciencias de las Religiones, donde analizamos este fenómeno: el mito de la Virgen María, proviene de la Diosa Isis de Egipto. Ambas figuras representan a una madre protectora con sus hijos, frente al mundo y al propio padre, un ser duro e intransigente.
Ese deambular de la mente me acompañó hasta llegar a las Campas de Urbía, donde hay una vista impresionante de la Sierra de Aizkorri.
Es el recuerdo de
Impresionantes las vistas de la Llanada Alavesa desde Elgeamendi[/caption]
Ahí me recuerdo que tengo pendiente hacer algún tipo de curso de técnica y descenso en bici, ya que estoy cansado de ser el más paquete del grupo en las zonas técnicas. No porque quiera ganar a nadie, sino porque no me gusta retrasar a la gente. Si hay algo que odio, es ser el que entorpece la marcha del equipo.
Durante un rato, acompañado de una sección de canciones de Amy Macdonald, tuve un debate interno sobre la competitividad. Cómo hacemos de todo una competición. El pique sano está bien y te ayuda a seguir, pero cuando eso se convierte en "lo único", la cosa deja de tener gracia.
Una persona hace lo que hace cuando disfruta de ello, lo cual se consigue mediante estímulos positivos, provenientes de la consecución de objetivos, lo cual nos refuerza positivamente. Cuando entramos en el ámbito competitivo, solamente por probabilidad y lógica, ¿cuántas veces vamos a ganar una carrera?. Si nos marcamos objetivos demasiado difíciles, el índice de fracaso sube, por lo que los impactos negativos que sufrimos serán muchos y frecuentes, llenándonos de odio y frustración por la actividad que en un principio nos llenaba tanto.
Puede parecer una paranoia, pero sé de lo que hablo. He vivido el mundo de la competición profesional y personal desde que tengo uso de razón.
Me encontraba recorriendo el tramo de monte que va de Elgea a Marieta cuando regreso de golpe de mi pedalear hipnótico. Parece que no, pero la mente va más atenta de lo que parece y me salva de una terrible trampa de barro, producto de los 4x4 y maquinaria de deforestación.
Esta situación hizo que me hirviese la sangre, sobre todo porque me recordó que ahora vuelve la temporada de caza y el andar por el monte con tranquilidad, se acabó.
Sigo sin entender cómo alguien puede encontrar divertido asesinar animales ni cómo es posible que se permita ir pegando tiros por espacios públicos. Eso...no está bien. Sé que tengo cantidad de detractores a este respecto, y me lloverán mares de críticas por decirlo, pero nadie va a convencerme de lo contrario.
Cuando estoy rodando hacia Landa, por el pantano, me noto totalmente liberado. Mi cabeza está relajada y sin el peso de las circunstancias que me aplomaban antes de iniciar la ruta.
En el mp3 llega el turno de AC/DC, Def Leppard y otras macarradas que me traen a la memoria otros tiempos de gran añoranza. Los amigos del pasado, con quienes viví una época emocionante son los que me acompañaron hasta terminar ese extraño día. Aventuras y desventuras vividas con aquella Orbea Sherpa por el año 1988, ataviados con una chichonera y rastreras, coronábamos cada viernes el Monte Oiz o el Mugarra los domingos. Posiblemente el castañazo que me di bajando la cantera de Atxarte, en la que salí por encima del manillar, sea el origen del miedo que tengo a los descensos.
Mientras llegaba a casa, ya de noche, por la carretera y sin luces...me acordé de aquella carta que me publicaron en la revista Bike y que titulé: "¿y por qué?", donde reflexionaba sobre las razones por las que los bikers hacemos las cosas que hacemos, por qué nos pegamos esas palizas, nos enfrentamos a retos incomprensibles para toda persona ajena a este mundo y la conclusión a la que llegué en ese día tras el profundo viaje interior, es que somos unos adictos. Adictos a la adrenalina, al desafío, a buscar los límites y tratar de encontrar el tope de nuestra resistencia física y mental. Buscamos cualquier excusa para alejarnos del maldito sofá, que nos atrapa con sus traicioneros brazos, haciéndonos perder un tiempo que ya no volverá. La vida es demasiado corta cómo para desaprovecharla frente a la caja tonta.
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"Morir es amargo, pero la idea de tener que morir sin haber vivido es insoportable.” (Erich Fromm)[/caption]
El mejor consejo que os puedo dar es que dejéis de soñar y tratéis de vivir esos sueños. Que cuando llegue el final de vuestro camino, podáis mirar hacia atrás y ver que los objetivos cumplidos son muchos más que los que se han quedado sin cumplir.
Haced que cada día merezca la pena, aportando al mundo un poquito de todo lo que le quitamos. No digo que haya que hacer grandes retos o llegar a cumbres imposibles. Una simple sonrisa, empatía con el prójimo o no poner la zancadilla a nadie, son pequeños gestos que hacen de este mundo un buen lugar por el que pasar un tiempo.
Como habéis podido apreciar, una ruta de larga distancia en solitario puede ser de gran ayuda para poder realizar ese viaje interior, gracias al cual podemos ordenar nuestras ideas, establecer prioridades, quitar importancia a lo que no la tiene y centrar nuestras energías en lo que realmente merece la pena.
Agradecer vuestra atención y espero no haberos aburrido en exceso con estas reflexiones.
¿Has vivido algún tipo de experiencia similar a la que he compartido con vosotros/as?

Josu dándolo todo en Azazeta, mientras el menda pierde tracción en la rueda delantera[/caption]
No hay marcha en la que no te encuentres un buen puñado de PEBs[/caption]
Con un tiempo final de 3h 50´terminamos la preciosa marcha que nos habían organizado los amigos de Ronzapil.
Después de recoger la mochila, obsequio de la marcha y los regalos procedentes del sorteo, nos "empujamos " un delicioso bocata de chorizo que nos supo a gloria bendita.
Pese a ser una marcha muy bonita y con una organización impecable, hay ciertos aspectos en los que creo que podrían mejorar, para hacerla mejor todavía.
Hay una seria falta de información sobre la prueba, como por ejemplo si va a haber duchas o lavado de bicis. Tampoco estaría mal indicar el perfil del track, ya que con el mapa es insuficiente para mucha gente. De hecho hay personas que no vinieron por no estar seguros de la intensidad y exigencia de la prueba. Tampoco se sabe a ciencia cierta donde se van a poder ver las fotos tomadas ese día.
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Entrada triunfal de los Hellbikers[/caption]
Un link informativo en 

Una sucesión de parcelarias nos llevarán hasta el pequeño pueblo de Apellaniz/Apianiz. En principio el camino no entraña ninguna dificultad, salvo la de ir ganando algún metro más de altitud. Lo duro vienen nada más salir de ahí. La despiadada pendiente, nos hará meter todo lo que tengamos y apretar los dientes.
No hay ninguna cuesta excesivamente dura, pero la continuidad y duración de las mismas, lo convierten en un auténtico tramo "rompe-piernas".
Una vez arriba, abandonaremos la pista para adentrarnos en una serie de sendas, llenas de roderas, donde es fácil caerse.
En la
En Sáseta comienza, o mejor dicho, termina el precioso Barranco de Okina. Cualquier persona amante de la naturaleza y residente en Álava, lo conoce muy bien; Un trazado corto, pero intenso, hará las delicias de todas las personas que participéis en la marcha.
Pese a no ser complicado, hay algunos pasos de piedra que os harán bajar de la bici. Aún así, os recomiendo disfrutar al máximo de la experiencia "Okina".
El barranco termina (o comienza) en la población del mismo nombre, donde deberemos llegar antes de las 17:00 para pasar el corte. Esto significa que deberemos recorrer casi 80km y 1500D+ en menos de 6h.
Saldremos por una carretera, la cual abandonaremos 3km después para enfrentarnos a una divertida bajada por una zona boscosa, la cual nos sacará esa sonrisa maliciosa que todo BTTro/a llevamos dentro y nos hace recordar porqué montamos en ruedas gordas.
Cruzaremos perpendicularmente la carretera que une Ullibarri de los Olleros con Okina para adentrarnos en las fauces de los 
¿Guerra de patentes?[/caption]
En las bicis más antiguas los ejes suelen ser de cuadradillo, Octalink (v1-v2), Isis o BB en todas sus numeraciones, pero si la bici es relativamente nueva, lo normal es que traiga un pedalier Hollowtech II.
No voy a liarme más con el tema de los diferentes tipos de pedalier, ya que se me iría el artículo entero en ello. Solo puntualizar que los de cuadradillo y los Octalink ya están en desuso, y para los demás, el montaje es igual al que voy a explicar pero con su herramienta específica.
Una llave para gobernarlos a todos[/caption]
Para el cambio de las bielas, con una llave allen nº5 y un
No me pude resistir a la biela plateada[/caption]
Lo normal suele ser mantener el rango de platos que se tenía en el juego anterior, pero en mi caso, he decidido bajar dos dientes al grupo, pasando de un 24/32/42 a un 22/30/40. La razón ha sido que en varias ocasiones me he visto falto de plato pequeño, mientras que el plato casi nunca lo he utilizado con el piñón pequeño (11-36).
Con este cambio de rango, espero hacer un mayor uso de los tres platos y por lo tanto un desgaste más repartido.
73mm es el tamaño más habitual hoy en día[/caption]
La razón es porque suelen venir en dos medidas: 68mm o 73mm, siendo la segunda la más habitual.
En función del ancho, utilizaremos uno o tres espaciadores[/caption]
Cada cosa tiene su llave específica[/caption]
Puede parecer que el tornillo de la llave está suelto, pero la razón es porque el tapón hay que desenroscarlo sin exceso de fuerza. Para ello giraremos con la mano la rosca en sentido anti horario, sin ayudarnos de ninguna otra herramienta para hacer más fuerza.
Allen nº5 y alternar la acción sobre los tornillos[/caption]
A la hora de aflojar los tornillos es importante alternar la acción sobre los tornillos, ya que si soltamos uno completamente, el segundo acumulará la tensión de ambos, siendo más difícil aflojarlo después.
Es posible que haya que estirar un poco o incluso ayudarse de algo para hacer un poco de palanca, ya que la porquería acumulada no lo quiere dejar escapar fácilmente.
Golpe con la mano...y para afuera, que somos vascos, ostia![/caption]
Se puede utilizar un martillo de goma o nylon para golpear el pedalier y sacarlo más fácilmente, pero con la mano también sirve. Si no os queréis hacer daño, podéis poner un trapo entre el tubo y vuestra sufrida palma.
Al realizar el cambio de bielas he querido
Sacamos las cazoletas[/caption]
Utilizando la llave específica “
Bielas nuevas, cazoletas nuevas...dicho popular BTTro[/caption]
Las cazoletas que acompañaban al kit ya venían engrasadas y listas para montar, aún así, no está de más poner algo de grasa de montaje en las roscas del cuadro. De esta manera evitamos crujidos y problemas de extracción en el futuro.
Cuando ya esté todo preparado, enroscamos la cazoleta más corta en la izquierda y la más larga en la derecha, sin olvidar que esta última rosca al revés.
Primeramente lo insertaremos con la mano, ya que no siempre rosca correctamente. Una vez no podamos apretar más, utilizaremos la llave específica y apretaremos bien fuerte.
Un buen manotazo y para adentro[/caption]
Al igual que cuando lo sacamos, lo introduciremos a presión.
El juego que compré venía ya engrasado, pero podéis añadirle un poquito más, para facilitar su ensamblaje.
Para introducirla completamente, yo le di unos golpecitos con la palma de la mano y encajó perfectamente.
La biela, a manotazo, pero el compresor...con cariño[/caption]
Antes de apretar la biela izquierda, con
Con paciencia y buen hacer..conseguimos un acabado de lujo![/caption]
A mí me llevó algo más de tiempo el brico, ya que después
Josu, Pana y el menda[/caption]
El recorrido de este año ha sido algo menos duro que en los anteriores, eliminando algunas zonas conflictivas, cómo la famosa pala de cemento que encontrábamos sobre el kilómetro 14.
El avituallamiento colocado en el kilómetro 20 estuvo muy bien surtido y pudimos encontrar de todo: agua, refrescos, fruta, pastelitos… Se estaba tan bien allí que nos costó volver a arrancar.
Durante el recorrido tratamos de ayudar a un participante que había tenido un percance, de difícil solución, con la cadena. Pese a intentarlo, no fuimos capaces de ayudarle, por lo que cuando llegó un amigo suyo y sabiendo que vivía en una población cercana, seguimos con nuestro cometido.
Finalmente y con un tiempo idéntico al del año pasado, 2h 20´, finalizamos la marcha de San Bernardo.
A la llegada presentamos el nº de inscripción para recoger el famoso queso “Azkarra”, de Idiazabal y el bocadillo con el que te obsequian por haber participado.
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Ambiente festivo en la localidad alavesa de Barria[/caption]
En el sorteo fui agraciado con un lote compuesto por Buff, puños y botellín, por lo que el día no pudo ser más completo.
Sobre el recorrido decir que me gustó más que otros años, ya que se nota el trabajo de “optimización” realizado, eliminando los pasos más conflictivos. El marcaje fue impecable, estando muy bien señalizado, por lo que se podía seguir sin problemas.
Si te apetece hacer el recorrido por tu cuenta, puedes descargártelo en:

Recorrido a Pie o Nordik Walking[/caption]
Recorrido Familiar de la Marcha de BTT[/caption]
Recorrido Deportivo de la Marcha de BTT[/caption]
Todo son risas, hasta que se retira el vehículo de contención[/caption]
La salida fue controlada por un coche, que nos hizo una visita turística por la bonita ciudad amurallada de Agurain, pero en cuanto se retiró el vehículo de contención, el buen rollito...se acabó.
Todos empezamos a tensar cadena y a controlar con el rabillo del ojo a los "perros de pelea", con quienes nos solemos medir en cada marcha, sea competitiva o no.
Los primeros kilómetros los hicimos con bastante cuidado, para no tirar o perjudicar a nadie que no estuviese acostumbrado a este tipo de competitividad, pero en cuanto agarramos pista ancha, dejamos de mirar el pulsómetro y arreamos de lo lindo.
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El recorrido pasa por los lugares más significativos de la zona[/caption]
El recorrido de 61km y poco desnivel invitaba a darle candela a la bici. En muy poco tiempo nos encontrábamos subiendo hacia Azilu para bajar por el Castro de Henaio hacia Alegría-Dulantzi, donde cruzamos cómo el viento y a la altura de Argómaniz, ya había conseguido atrapar al segundo grupo, donde había unos cuantos PEB.
Durante bastantes kilómetros rodamos por parcelaria con desnivel casi inexistente, solo un pequeño falso llano, pero nada que nos impidiese ir a más de 30km/h. Lo más peligroso era que el sol cascaba de lo lindo, por lo que era importante mantenerse bien hidratado.
Dándonos algunos relevos, conseguimos alcanzar al grupo de cabeza antes de llegar a Audikana, con quienes formamos pelotón.
Las buenas sensaciones y el ir bien aprovisionados, hicieron que dejásemos atrás los dos primeros avituallamientos sin detenernos y cuando quise darme cuenta...antes de meterme en el tramo de bosque que hay después de Heredia...iba solo!!, la gente se había ido descolgando poco a poco.
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Un recorrido muy variado, intercalando parcelaria con zonas técnicas de monte[/caption]
Una equivocación en un cruce, hizo que perdiese algo de tiempo, por lo que dos locomotoras se me pusieron a rueda y en un tramo algo conflictivo del bosque, me adelantaron.
En ese mismo momento, otros tres o cuatro se me pusieron a rueda y fuimos a toda leche a por la caza de los dos galgos que nos habían pasado, pero fue en el paso de un puentecito de piedra después de Galarreta donde las esperanzas de entrar en el grupo de cabeza se fueron al traste. Rompí la cadena...cachis en la mar!!!
Roberto Montes (PEB), que venía a rueda, se detuvo y sacrificó esa tercera posición por echarme una mano, muchas gracias tío!!
En el CamelBak llevo de todo y de todas las medidas, así que en poco más de 5 minutos, la cadena ya estaba de nuevo tensada y las ruedas comiendo kilómetros, pero unos 15 participantes ya nos habían adelantado.
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Fue difícil recuperar las posiciones perdidas por la rotura de cadena[/caption]
Sin querer forzar mucho la cadena, hasta comprobar que el eslabón rápido funcionaba correctamente, le pedí a Roberto que tirase, ya que no quería retrasarlo más.
Poco a poco fui adelantando a parte de la gente que me había rebasado previamente, pero el sueño de ganar esta marcha no competitiva, ya se me había escapado definitivamente de las manos.
Con un tiempo total de 2h 51´ (Según el señor Garmin), llegué a la meta, donde nos pusimos como el quico a bocatas de tortilla, pastelitos y refrescos.
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El marcaje fue mediante flechas en el suelo, pero no siempre eran evidentes[/caption]
Posteriormente hubo un sorteo, en el cual no fui agraciado, pero ya me sentí ganador por haber podido disfrutar de un gran día de bici por la Llanada Alavesa.
He de reconocer que era una marcha de la cual no esperaba mucho, pero me ha sorprendido gratamente. Por 6€ que cuesta la inscripción, tres avituallamientos bien surtidos más un cuarto mejor surtido al finalizar es todo un lujo.
El recorrido no es nuevo para nosotros, ya que es por donde solemos entrenar en invierno, pero nunca lo habíamos hecho en su globalidad ni a este ritmo, por lo que fue un aliciente extra.
El único "pero" que pondría a la marcha es el marcaje. El año pasado hubo quejas sobre el mismo y este año, no ha sido mucho mejor. Yo iba prevenido, por lo que llevaba el track en el GPS, pero en un despiste, me fui por donde no era.
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En las parcelarias, las marcas eran difíciles de identificar[/caption]
En los cruces de carretera había gente, pero el 100% de las marcas estaban puestas en el suelo, con una pintura rosa, lo que las hace difícil de ver en las parcelarias o zonas las boscosas. El marcaje mediante cintas me resulta más cómodo y rápido de identificar en la bici.
Salvo este pequeño apunte, he de decir que la marcha estuvo muy bien organizada, con cruces bien vigilados, bien atendidos en los avituallamientos, manguera para el lavado final y una organización con muy buen humor que supieron animar y mantener la fiesta hasta el final del evento.
Si deseas realizar el Camino de las Postas, puedes descargarte el track aquí: