La semana pasada os hablé sobre cómo debe prepararse el biker para la Maratón Orbea Monegros, tratando apartados tan imprescincibles como son el entrenamiento, la protección contra el polvo del desierto o la alimentación antes y durante la prueba.
En esta ocasión vamos a repasar la parte mecánica y organizativa, como por ejemplo el mantenimiento y preparación de la bici, qué llevar en la mochila o la hoja de ruta.
Los que vais siguiendo semana a semana mis artículos, habréis podido ver que no soy una persona a la que le guste dejar nada al azar. Le doy tanta importancia a la preparación previa, como a la prueba en sí.
Por experiencia os puedo decir que dedicar un tiempo a la organización y revisión del material puede evitar desagradables sorpresas.
La Bicicleta
Cada prueba se desarrolla en un terreno muy distinto, por lo que la preparación de la bici varía en función del mismo. Nosotros solemos correr en zonas con muchísimo barro, pasos de agua y roca viva por lo que el tipo de mantenimiento es totalmente contrario a lo que se necesita en el polvoriento desierto de los Monegros. El engrase debe ser muy justo para evitar la ruptura del cambio y embotamiento de la distribución. Hay que usar aceite diseñado para terreno seco y asegurarse de limpiar bien todo el sobrante. Los neumáticos son el segundo factor a tener en cuenta. Los 2.20 de enduro que solemos llevar habitualmente no son ninguna ayuda en el desierto. En esta prueba se recomienda llevar neumáticos finos y rodadores. [caption id="attachment_1016" align="alignleft" width="251"]
neumático Schwalbe Rocket Ron[/caption]
Para la prueba voy a montar en la rueda delantera un neumático Schwalbe Rocket Ron 26x2.10 (485 gr) y en la rueda trasera una Maxxis Larsen TT 26x2.00 (530 gr) .
El neumático Shwalbe es muy ligero y rodador. Se dice que es un "todo en uno", con un taqueado muy estudiado que reduce en un 15% la resistencia a la rodadura. El agarre en curvas es bastante bueno. Está recomendado para terrenos blandos y polvorientos, aunque con barro tampoco se defiende mal. Eso sí, como ruedes por asfalto te durarán dos telediarios. Se recomienda llevar presión alta para evitar pinchazos, ya que tiene cierta facilidad para ello. La medida de 2.10 puede parecer un pelín grande para una maratón de estas características, pero…sinceramente, no me veo con nada más fino. Esa medida me da más seguridad frente a algún posible imprevisto que pueda aparecer durante la carrera.
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Maxxis Larsen TT[/caption]
Como rueda trasera he decidido montar la superventas de Maxxis, la Larsen TT. La medida de 2.00 es suficiente para rodar por ese terreno, evitando lastres innecesarios. El TT es un neumático que se agarra bastante bien gracias al taco pequeño y cuadrado que tiene en la banda de rodamiento. Se encuentra inclinado para facilitar el rodar. Aunque se dice que es un neumático todo terreno, en barro falla estrepitósamente, embotandose con gran facilidad.
Los dos neumáticos que he escogido son XC orientados 100% a la competición. Espero no acabar en el patatal...jeje
La Mochila
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CamelBak Lobo[/caption]
Durante la prueba hay 4 avituallamientos donde nos pueden dar además asistencia, pero recomiendo no dejar nada al azar y llevar todo lo necesario para realizar la prueba de manera autónoma. Puede haber tanta gente en los avituallamientos, que sea complicado detenerse a comer algo.
En el bote o en el CamelBak, añadir al agua polvos isotónicos. En una prueba de este tipo, el agua por sí sola no es suficiente, ya que perdemos cantidad de sales y minerales a través del sudor. Las bebidas o complementos isotónicos contienen pequeñas cantidades de hidratos de carbono (azúcares) y de electrolitos como el sodio y el potasio que nos ayudan a reponer lo esencial, evitando calambres o pájaras.
Durante la prueba no te olvides de ir comiendo continuamente para llevar los depósitos de energía llenos. Llevar a mano frutos secos, barritas energéticas y algo de fruta sería lo ideal. Algunos geles de recuperación rápida no están de más en pruebas de esfuerzo, donde la temible pájara nos puede dejar en la cuneta.
En la mochila no debes olvidar llevar un pequeño kit de reparación, porque un pinchazo o una rotura de cadena puede ser fatal.
Si queréis saber que voy a llevar yo en el cámel, esta es la lista:
- Teléfono móvil.
- 3 litros de bebida isotónica.
- 5 barritas energéticas.
- 3 geles de distinta intensidad.
- Cámara de repuesto.
- Kit de desmontadores.
- Parches y pegamento.
- Bridas de distintos tamaños y grosor.
- Eslabón de cadena + cambio rápido.
- Troncha cadenas.
- Mini botiquín de ciclismo (gasas, venda, tiritas y alcohol).
- Llave multiherramienta.
- Cortauñas.
La hoja de ruta
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Track de la Orbea Monegros[/caption]
El recorrido no es muy exigente, pero no dejan de ser 115 kilómetros con sus peculiaridades. Conocer bien las exigencias que tenemos por delante es imprescindible para realizar una buena gestión y dosificación de las fuerzas y los recursos.
No es un perfil especialmente duro, pese a que la gráfica pueda llevarnos a esa erronea conclusión. Si nos fijamos en los metros de desnivel acumulados en las subidas, vemos que es menos de lo que parece. Esa percepción de fuerte pendiente en el km 31, se debe a que hay comprimidos 115 km en muy poco espacio de gráfico. Por ello, la más mínima pendiente parece el monte Everest. Aun así no confiaros y dosificar, ya que son 10 km de subida. Destacable el terrible falso llano que va del km 56 hasta el 87, el cual puede convertirse en un infierno si no eres consciente de por dónde estás ciclando.
En el artículo que hice hace un par de semanas podéis encontrar la hoja de ruta, tanto gráfica como numérica correspondiente a la edición de este año. Os recomiendo que la descarguéis, adaptéis el tamaño de la imagen al que más se adecue a vosotros y la llevéis bien pegada en el manillar, para saber en cada momento lo que os queda por delante.
No quiero finalizar el artículo sin hacer una llamada al sentido común, ya que en una marcha tan multitudinaria, donde nos vamos a juntar 6000 ciclistas, la sensatez es la herramienta más importante que debemos llevar.
Nos vemos el próximo fin de semana en la 14ª edición de la Maratón Orbea Monegros!!
¿Tienes algún consejo más que dar a los participantes de la prueba? ¿Cuál?
1ª parte del artículo: El biker



Protección contra el polvo del desierto[/caption]
El polvo es uno de los principales enemigos que vamos a encontrar durante la prueba. Recuerdo tramos en los que era imposible ver a un metro de distancia, donde la trazada se convertía en cuestión de fe.
He visto de todo, gente con mascarillas médicas, máscaras de Snow, a cara descubierta…pero lo que mejor funciona es el clásico Buff.
Yo compré uno fino que corté por la mitad, de manera que me tapa la boca y nariz pero puedo respirar con comodidad. Es fácil de retirar para beber y si no es necesario, no estorba llevarlo en el cuello.
Otro punto que debemos controlar en un terreno tan polvoriento, son las gafas. En este campo también he visto de todo, gafas de ciclismo normales, gafas de Snow e incluso de piscina!!
Yo voy a usar las SXT, que son unas gafas normales pero permiten convertirlas en máscara. Son similares a unas gafas de Snow pero más pequeñas y adecuadas para el ciclismo.
Este tipo de gafa es muy polivalente ya que cubre todas las necesidades de un ciclista de montaña.
Por si estáis interesados, yo las compré en una óptica por unos 85€.
Solucionado el apartado referente al polvo, pasamos a la equipación. Una característica de Monegros es la variabilidad de la temperatura. Aquí sopla el Cierzo, un viento fuerte y fresco, de componente NO originado en el valle del Ebro y que llega a alcanzar ráfagas de hasta 100 km/h y puede desplomar las temperaturas de 24ºC a 8ºC en muy poco tiempo.
Por ello, pese a hacer un día agradable, llevar una chaquetilla o al menos un cortavientos no está de más.

Ejemplo de ambos marcajes EBC 2013[/caption]
Maratón Monegros en Wikiloc[/caption]
Después de borrar los datos que no son imprescindibles, trazamos líneas generales para identificar las subidas y bajadas, y añadimos el km de inicio y final. Nos ayudamos de la gráfica del wikiloc para poner el km exacto.
Si lo hacemos mediante el código numérico, quedaría así:
*Los números con asterisco marcan los avituallamientos
Esta es una ruta que no tiene mucha complicación a la hora de marcar, ya que es bastante regular. Llaneo, subida de 10 km, descenso rápido y un falso llano de 31 km que puede destrozarte si no lo tienes en cuenta.
EBC en Ibilbideak[/caption]
Sobre la imagen de la altimetría marcamos las subidas, bajadas, zonas peligrosas (**), avituallamientos y horas de corte. En la imagen que he cogido ya vienen los avituallamientos y los puntos de corte, por lo tanto no sería necesario añadirlos. Aún así cuesta ver los datos sin pararse, por lo que prefiero añadirlos a mano para hacerlos más visuales en la gráfica. Si lo hacemos mediante el código numérico, quedaría así: La hoja de ruta es muy larga para una sola línea, por lo que la pongo en tres, siendo la última la que hace referencia a cortes y avituallamientos. El avituallamiento de la zona de Corres, al ser solamente líquido, no lo he añadido para economizar espacio.
Si comparáis con los datos del código numérico con los puestos en el gráfico, veréis que he quitado los medios kilómetros. Lo he hecho porque con la coma queda muy largo y hay que economizar al máximo.
Es importante saber que los perfiles son interpretaciones orientativas de lo que nos vamos a encontrar en la realidad, y en una zona que parece es todo cuesta abajo, podemos encontrarnos alguna pequeña subida y viceversa. Aún así, tener una visión global de lo que tenemos por delante nos va a ser de gran ayuda a la hora de regular tanto fuerzas como recursos.
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Perfil Sierra Cantabria[/caption]
En la 
Compañeros del CDC Virgen de Aiala-Dulantzi[/caption]
Durante la primera mitad rodamos bastante ligeros, en ocasiones incluso más que “las flacas”. Lo malo fue que después del avituallamiento (km 60) se retiró la niebla, dando paso a un sol que calentó el asfalto, convirtiendo las Michelin en auténticas anclas.
Subiendo uno de los 6 puertos, un ciclista de carretera se me acercó y me dijo:
- “Chaval, parece que llevas ruedas de velcro, porque se oye cada vuelta que dan”.
El año pasado monté como rueda trasera una
Jorge, "el menda" y Javi[/caption]
La Bilbao-Bilbao es toda una fiesta de la bicicleta. Una cita donde tienen cabida todos los amantes de este deporte, sea cual sea la modalidad que practiquen.
El despliegue de medios es impresionante y eso se nota en la eficacia de todos los efectivos. Un 10 en la señalización, gestión de los cruces, coordinación y atención sanitaria. El punto a mejorar sería el avituallamiento, ya que la bolsa se queda un poco escasa.
Desde Pedales y Zapatillas queremos agradecer a la organización todos los esfuerzos realizados para que todos nos sintamos “profesionales” por un día.
Las fotos podéis descargarlas 
La marcha ofrece dos recorridos, uno corto de 22 km y +900m, y otro largo de 34 km y +1400m. Lo más interesante es que la marcha es totalmente gratuita, cuenta con dos avituallamientos bastante buenos e incluso con sorteos de material!!. Así da gusto, de verdad.
Los días previos a la marcha no solo hizo un frío horrible, sino que llovió lo que quiso y algo más. Los dioses se aliaron con nosotros y el domingo nos hizo un día increíble. La temperatura se relajó un poco y la lluvia cesó, pero gran parte del recorrido se convirtió en un auténtico lodazal.
La organización cortó un tramo por estar realmente impracticable, aunque después de haber pasado por zonas donde te podías quedar encima de la bici, inmóvil sin caerte por la cantidad de barro, no quiero ni pensar como estaría esa zona.
Cuando llegamos a Zaldibar, formalizamos la inscripción que habíamos realizado previamente en
Charlie dándolo todo[/caption]
De ahí un pequeño tramo de carretera para enlazar nuevamente con monte puro, donde disfrutamos como enanos, por unas trialeras brutales, auténticas trampas de barro, y todo ello serpenteando entre árboles. Hubo un tramo que bajamos por un riachuelo bastante caudaloso que nos sirvió para limpiar la bici, pero la limpieza nos duró poco, ya que los tramos de mucho barro fueron muchos.
El tramo final fue una carretera de bajada, bastante prominente, donde cogimos bastante velocidad, tanta, que en una curva no pude frenar, pero por suerte pude coger un camino alternativo hacia un caserío, que me sirvió como zona de frenado. Recuperado el trazado, volvimos a imprimir velocidad a las bicis hasta entrar en Zaldibar.
Después de atiborrarnos con bocatas de chorizo, pollo asado, pastelitos y caldo del rico, nos dirigimos a las zonas habilitadas para el lavado de bicis. Dispusieron 2 zonas con 2 mangueras cada una, pero las colas eran largas. Un chico de la organización abrió su fábrica y nos permitió usar su karcher, lo cual aligeró mucho la faena.
La conclusión general de todos los que asistimos a la marcha es que se trata de un recorrido corto, exigente pero factible, donde el barro lejos de ser un obstáculo, se convirtió en un aliciente importante.
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Álvaro y Aitor con los premios[/caption]
La organización fue de 10 en todos los aspectos, dándonos un trato muy familiar y nos sentimos bien atendidos en todo momento. El recorrido equilibrado y muy adecuado para la BTT, donde pudimos disfrutar como enanos de todos los alicientes que hacen de la bicicleta de montaña un gran deporte.
Con todo esto puedo adelantar que la temporada 2014 no va a terminar con Elvillar, sino con la XII Marcha BTT de Zaldibar!
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Comida después de la marcha[/caption]
Nuestros agradecimientos a los amigos de “

Salida multitudinaria. Foto: organización.[/caption]
Con nuestras pulseras identificativas bien colocadas, tomamos la salida en lo que sería una riada multicolor de riders. El comentario posterior de la organización fue que solamente por ver tanta gente ciclando a la vez por aquellas calles, hacía que mereciese la pena el esfuerzo de preparar la marcha.
El circuito, que hacía una especie de 8, constaba de dos partes, una primera más sencilla de 26 km, que sería “la corta” y una segunda de 25 km y una dificultad técnica mayor, que junto a la primera conformaban “la larga”, sumando un desnivel positivo de casi 1300 m. De todas maneras, como se pasaba por el pueblo al finalizar la primera, se podía decidir si seguir o quedarse para disfrutar del avituallamiento prematuramente.
Para que la marcha no se demorase demasiado, el tiempo de corte para cerrar el paso a la segunda parte de la marcha, fue puesto a las 11:30, lo que nos dejaba dos horas para cubrir los 26 primeros kilómetros, donde la mayor dificultad técnica radicaba en la cantidad de gente que circulábamos por allí.
El tramo final de esta primera parte culminaba con una fuerte subida y posteriormente un rápido descenso, el cual nos dejaba directamente en el avituallamiento, donde pudimos coger fuerzas y reorganizarnos.
Llegamos con más de 20 minutos de sobra al punto de corte, lo cual sorprendió a David, el cual no está habituado a participar en marchas de este tipo, y pudo comprobar que se rueda muy por encima de lo que solemos hacer habitualmente, siendo por ello, una práctica muy recomendable si se quiere entrenar en serio y mejorar el rendimiento. Aunque queramos negarlo, cuando rodamos con los amigos habitualmente, no nos esforzamos todo lo que podríamos, por lo tanto, no llegamos a conocer nuestros límites, ni aumentarlos.
Volviendo a la marcha (tiendo a divagar y perderme en la retórica), después de un corto avituallamiento, pusimos rumbo a “La Muela de San Román”, un peñasco que corona la zona. La subida fue tediosa y dura, sobre todo por el lento peregrinar de la multitud que circulábamos por el mismo paraje, pero el buen ambiente y las bromas amenizaron el ascenso.
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Descenso de La Muela hacia Korres. Foto: organización.[/caption]
Una vez arriba, vino la parte que más nos suele gustar a los bikers: el descenso. Se trata de una bajada un tanto peligrosa, porque es muy pendiente, hay que zigzaguear entre árboles y cuesta mucho frenar. Aún así, disfrutamos de lo lindo. Yo la conocía de la
Final de la marcha con La Muela de fondo. Foto: organización.[/caption]
Nos acercamos a recoger el riquísimo bocata de tortilla con chorizo, el regalo conmemorativo (un bolso multiusos) y ver si habíamos sido agraciados en el sorteo, donde a David le tocó una botella de vino rioja. Zorionak David!!!
He de decir que tanto la organización como el marcaje fueron impecables. Muy acertada la idea de colgar cintas naranja fosforito, ya que destacan lo suficiente como para poder verlas desde la distancia y saber con antelación hacia dónde dirigirse.
El punto negativo, y es algo que no se puede controlar, lo pusieron los de siempre. Participantes que olvidan donde están, en una marcha popular muy multitudinaria, y circulan como si fuesen solos, creando ocasiones de peligro para el resto. Por suerte no hubo que lamentar ningún accidente grave y todo el mundo pudo disfrutar de esta marcha imprescindible en la agenda de todo amante de la bicicleta y el entorno natural.
Quisiera agradecer a la organización el esfuerzo que realizan año tras año para regalarnos un día tan increíble a los aficionados del Ciclismo de Montaña.
No quisiera terminar esta crónica sin felicitar a David por la gran marcha que realizó, al resto de compañeros del 
Antes de la salida[/caption]
Como no podía ser de otra forma, allí estaban los chavales de
Raúl Alvarado. Foto: Organización[/caption]
En general fue una marcha muy concurrida, superando los 200 participantes, algo muy lejano de los 46 valientes o inconscientes que tomamos la salida el año pasado, donde nos llovió…y bien!
A las 09:30, después de las explicaciones pertinentes, dieron salida a los que íbamos a realizar la marcha larga (54 km). Los de la corta (32 km) saldrían 15 minutos después.
En el 4º km aproximadamente, noté que pedaleaba en vacío, por lo que pensé que había roto la cadena, pero no. Había roto el piñón pequeño, el cual giraba loco. Empecé a jugar con las otras marchas y los platos, para compensar la falta del piñón roto, pero la cadena se me salía continuamente. No podía usar el piñón grande ni el pequeño, ya que automáticamente, ¡se me salía la cadena entera! Pese a intentar ajustar los cambios de los mandos, sólo conseguí dejarlos peor, lo cual me dificultó bastante la marcha en general.
En un principio la marcha discurrió por parcelarias, así que rodamos bastante rápido. A destacar las dos bajadas de las torres eléctricas, las cuales hace dos años…las realicé a patita, pero en esta, bajé como quien baja la cuesta del garaje.
Una vez pasadas las parcelarias, nos metimos en zonas más complejas, siendo habituales los senderitos y las ramas bajas. Menos mal que llevábamos casco, porque sacudí un par de cabezazos buenos a un par de ramas bien gordas.
Entre una cosa y otra llegamos a la zona que denominamos el Dragon Khan. Una subida y bajada con forma de V invertida bastante peligrosa. La bajada tiene el piso muy arenoso, haciendo difícil el control de la bici, siendo desaconsejable el uso del freno en esa primera parte. Hubo un participante que iba maldiciendo durante toda la subida la bajada que nos esperaba…jajaja. Un chaval se encontraba en una esquina parado, con bastante sangre por la cara. Unos días después me enteraría de que se trataba de un chaval neozelandés, al que le dejaron una bici para esta prueba, y allí deben llevar los frenos al revés, por lo que se pegó la gran toña al accionar el freno delantero, rompiéndose la clavícula. En esa peligrosa bajada, el participante que iba justo delante de mí, decidió que ya había arriesgado bastante, y se paró justo en medio de la cuesta. Estuve a punto de llevármelo por delante, porque ahí, frenar…no es una opción! Me vi obligado a meterme por la derecha, una zona de trazada malísima, llena de losas de piedra sueltas. Finalmente decidí soltar frenos y coger velocidad, centrándome solamente en dirigir la bici con firmeza (video minuto 2:42).
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El menda de nuevo. Foto: Organización[/caption]
Superado con éxito ese “momento crisis” llegué al avituallamiento, ya se encontraban allí bastantes compañeros de equipo y Javi de Pro Evasion Bike. Hicimos unas cuantas risotadas con el tema del “platanito”; algo que ya se ha convertido en un clásico.
Seguimos la ruta por un terreno rápido y divertido para enfrentarnos al segundo reto del día: una subida brutal, imposible de culminar montados, desde donde se disfruta de una increíble panorámica del pantano de Garaio. La posterior bajada compensa y justifica el esfuerzo de subir hasta allí.
Pasadas 4 horas desde que iniciamos la marcha, llegamos nuevamente al punto de partida, para dar por finalizada esta 18ª edición de la clásica marcha BTT de Zurbano.
Después de un riquísimo bocata, recoger el queso de Idiazábal y comprobar que no me había tocado nada en el sorteo, puse rumbo a Alegría-Dulantzi en bici con una enorme sonrisa por el fantástico día de BTT cortesía de los amigos de Zurbano.
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Foto: Organización[/caption]
Como conclusión final, decir que es una marcha dura pero asequible, muy bien marcada, salvo por algún tramo en el que usaron unas cintas distintas a las del resto del trazado, por lo que me equivoqué y tuve que rectificar después. La organización fue impecable y el ambiente inmejorable. Con esto animo a todas las personas aficionadas a esto de la BTT a tomar parte en la XIX Marcha BTT de Zurbano 2014!
Las fotos de la marcha BTT de Zurbano podéis descargarlas haciendo click en los siguientes enlaces:

Cartel de la prueba[/caption]
Pasamos por senderos estrechos, zonas resbaladizas de rocas y raíces. El barro estuvo muy presente, por lo que hubo tramos de “trazado incierto”, donde más de uno limamos las zarzas con el manillar. Además mis pobres cubiertas
Los btteros de Dulantzi con el menda[/caption]
Los avituallamientos fueron generosos y bien surtidos, al igual que los premios entregados al final, donde resulté afortunado al tocarme un casco Specialized. El único “pero” se lo pondría al marcaje, ya que mezclaron cintas rojas y blancas, bien visibles, en las ramas con flechas verdes en el suelo, que a priori pueden parecer buena idea, pero en la práctica eran invisibles y hubo algunas zonas donde nos perdimos. De hecho creo que no terminamos la marcha por donde debíamos (ooops!). Aún así, las bromas y el buen ambiente fueron el punto predominante durante toda la jornada.
Desde Pedales y Zapatillas, nos gustaría dar las gracias a los chicos del S.C. Langraiz por el gran día de mountain bike que nos ofrecieron y la más sincera enhorabuena por su primera marcha BTT, la cual esperemos no sea la última, ya que estamos ansiosos por probar la del próximo año.
Para la gente que quiera aventurarse por esta preciosa ruta, puede descargársela desde:

Pana y Xabi, dos monstruos de la bicicleta[/caption]
Avituallados y con muy buenos ánimos, seguimos hacia San Vittor, donde, una vez llegas a la fuente hay que salvar un desnivel, el cual nos obligó a desmontar de la bici.
A partir de ahí una nueva serie de sube-bajas por senderos muy divertidos, para enfilarnos finalmente a una endemoniada cuesta arriba que nos hizo resoplar a todos!
Salvado el último obstáculo, enfilamos por un camino trialero de descenso para reenganchar nuevamente con el Vasco-Navarro.
Jorge, mi compañero de penurias, había bajado como alma que lleva el diablo, por lo que apreté bastante en este tramo para tratar de cogerle, pidiendo paso a un grupito que rodaba algo más lento. El viento soplaba en contra y la misma grupeta a la que había adelantado, se puso “en formación” y me adelantaron como el viento, casi sin esfuerzo, mientras yo iba con la lengua fuera…me dieron una buena lección de lo que es rodar en equipo.
Con un tiempo de 3 h 06 minutos Jorge, David y yo entramos en Alegría-Dulantzi, luciendo una enorme sonrisa por el fantástico día que habíamos pasado entre amigos.
Recogimos los regalos conmemorativos de la marcha y repusimos fuerzas con un estupendo bocata que nos dieron los amigos de Ronzapil.
Hace dos años me inicié con esta marcha de Alegría-Dulantzi en el mundo del BTT, y para mí es una gran referencia para ver la evolución:
Manolo, Jorge, Ramón con su mujer y el menda[/caption]
Si os queréis animar a realizar la ruta, podéis descargar el track de:
Equipo Dulantzi trazando estrategia de carrera[/caption]
Como conclusión decir que se trata de una marcha MTB de 45 km con un desnivel acumulado de 1200 m que rueda por unos parajes espectaculares y nos garantiza una experiencia BTT 100%.