No siempre podemos desplazarnos hasta el punto de inicio de nuestra prueba o ruta en bici y nos vemos obligados muchas veces a transportar la bici en el coche pero, ¿sabemos hacerlo correctamente? ¿utilizamos el mejor y más adecuado sistema portabicicletas?
En los vehículos turismo, únicamente podemos llevar la bici en el maletero
Salvo que tengamos un vehículo catalogado como mixto adaptable, la única manera de llevar la bici dentro del vehículo es en el maletero, lugar destinado para el transporte del equipaje.
El resto del habitáculo está destinado única y exclusivamente para las personas.
El transportar la bici dentro del maletero tiene un inconveniente bastante obvio; no cabe y hay que desmontarle las ruedas, al menos la delantera.
No es que tenga mucha complicación, pero siempre es un auténtico peñazo el tener que reajustar los frenos una vez montada de nuevo la bici.
Portabicicletas de techo
Los portabicicletas de techo son los más económicos, pero requiere disponer de barras de techo
Llevar las bicis en el techo del coche, no solo tiene el inconveniente de requerir barras y un portabicis específico, sino que tiene una afección directa en el tema de la aerodinámica, incrementándose sensiblemente el consumo del vehículo.
Lo bueno de este sistema es que es relativamente económico y a las barras de techo se les puede dar otros muchos usos, aunque si no quieres que tu bolsillo se resienta por el aumento del consumo, deberás asumir que cada vez que quieras llevar la bici en el coche, tendrás que invertir un tiempo en el montaje y desmontaje tanto de las bacas, como del portabicis.
Para mí, el mayor inconveniente de este sistema es la incomodidad que supone el colocar la bici en un sitio tan alto y, si andas un poco justo, puede que llegue a caérsete encima durante el proceso.
Portabicicletas de bola de remolque
El sistema portabicicletas de bola es el más cómodo pero tambien el más caro
Personalmente es el sistema que más me gusta y por lo tanto, el que yo uso.
Al requerir el montaje de una bola de remolque, posiblemente sea el sistema más caro de los 4 que se plantean en este artículo, pero también el más cómodo.
Si no quieres tener una bola fija, hoy en día se pueden adquirir bolas desmontables que se instalan y desinstalan de manera rápida y sencilla.
El portabicis, además suele caber en el maletero, por lo que podemos guardarlo en caso de andar con poco sitio en el parking.
La altura para manejar las bicis es también muy cómoda, lo que evitaría hacer malabares a la hora de colocarlas.
Los portabicicletas de bola de remolque más económicos no suelen tener la opción, pero si gastáis un poquito más, podréis adquirir uno de los que se pueden abatir, incluso con las bicis puestas, facilitando el acceso al maletero.
Si tenéis un vehículo bajo y con un portón bajo, como el mío, puede que os tengan que hacer un pequeño «brico» para poder abrir el maletero entero y acceder a él. De hecho, en Neumáticos Abaroa, a mi me lo han adaptado, haciendo que se abata un poco más el portabicicletas.
De verse únicamente en furgonetas, los sistemas de portón se han popularizado mucho entre los turismos
Hasta no hace mucho, se trataba de un medio utilizado en furgonetas y autocaravanas, pero que ha ido cogiendo tirón entre los usuarios de turismos.
Es un sistema no muy caro y bastante cómodo, pero con el inconveniente de perder visibilidad en el cristal trasero, además de existir un riesgo de romper el cristal en caso de producirse un golpe con el manillar, aunque no es algo habitual.
Hace unos años tuve una Volswagen Transporter con este tipo de portabicis y el peso impedía que se quedara el portón abierto, bajándose por el peso, lo que me trae a la cabeza una divertida anécdota en un control de la Guardia Civil que no voy a relatar…pero os aseguro que nos reímos todos un rato…jajaja. Menudo coscorrón se llevó el agente.
Todos los sistemas traen o al menos dan la posibilidad de incorporar un sistema de seguridad con llave, pero mi consejo es que además atéis las bicis con un cable de seguridad forrado y un candado de los buenos, ya que los amigos de lo ajeno, son muy hábiles sustrayendo bicicletas, incluso las que están dentro de los vehículos.
Cualquiera de los sistemas que comentamos en este artículo podréis encontrarlos en Neumáticos Abaroa, distribuidores oficiales dePortabicis TowCar e instaladores de los sistemas de enganche Aragón. Además, si decís que váis de parte de Pedales y Zapatillas, os harán un regalito fijo!
¿Qué sistema utilizas para transportar la bici? ¿Lo recomiendas?
El pasado sábado 13 de mayo, acudimos por 4ª vez a la llamada de la familia de Urretxu-Zumarraga, participando en la que sería la edición más épica de todas las que se han realizado hasta la fecha, la VI Urola-Garaia BTT Maratoia.
Las previsones meteorológicas no eran buenas, pero el día X, se desfasaron bastante más de lo esperado, arrojándonos agua como para llenar un desierto.
No voy a extenderme demasiado en la crónica, ya que el VLOG que grabamos lo muestra perfectamente.
Únicamente arrojar algunos datos para mostrar lo dura y crudulenta que fue VI Urola-Garaia BTT Maratoia:
Inscritos totales:383
Tomamos la salida: 290
Finishers de la larga: 49
Finishers de la corta: 170
Retirados: 29
Pros retirados por hipotermia: Patxi Cía y Albizua
Gracias a mi compi, Israel Idiakez, no me retiré en el kilómetro 2
Con estos datos quiero mostrar el mérito, no solo de la gente que participó (participamos) en la prueba, sino la moral de los voluntarios y voluntarias que aguantaron estoicamente las bajas temperaturas, el agua y todo lo que se les echó encima.
De todo corazón…Mila esker eta zorionak guztioi!!!
Si os apetece echar un vistazo a nuestras anteriores participaciones en la maratón del Urola, os dejo los enlaces a las pruebas:
El pasado 6 de mayo y por 2º año consecutivo, acudimos a la impresionante marcha BTT que se organiza en el Valle de Trápaga/Trapagaran (Bizkaia), la VI Pedales de Hierro 2018.
Lo de levantarnos los domingos a las 5am se ha convertido ya en algo rutinario, así que cuando arrancamos el coche a las 6am para acercarnos hasta la localidad Vizcaína no supuso especial esfuerzo, aunque si nos lleva a plantearnos la siguiente pregunta ¿qué hace los domingos la gente que no anda en bici?¿dormir? ¿ir a misa?…no sé…
Aunque la mañana alavesa salió bastante fresca, -3ºC, las previsiones apuntaban a que el día se iría calentando hasta los 28ºC, así que salimos de casa de corto. Menos mal que el coche tiene calefacción, porque íbamos sorbiéndonos los mocos.
Buscamos cobijo en una cafetería cercana hasta la hora de la salida
Después de dar varias vueltas por el pueblo, conseguimos llegar al parking que se encuentra junto al polideportivo donde recogimos los dorsales y la bolsa del corredor.
Era bastante pronto y teníamos tiempo hasta la salida, así que nos refugiamos del frescor mañanero en un bar cercano tomando un cafelín.
De izq. a dcha: Kerstin, Iñigo, Sergio y el menda
Al ir al coche pudimos saludar a Kerstin (ELLA bikes), Sergio (Hazla del Tirón) y a la simpática pareja navarra que forman Itxaso e Iban (CDC Abárzuza).
Estuvimos charlando un buen rato sobre la preciosa quedada por Sierra Andía que organizan el sábado 12 de mayo. El 23 de septiembre también organizan la marcha BTT de Abárzuza, donde nos pasean por el Parque Natural de Sierra de Urbasa.
Hasta Trapagaran se acercó la simpática pareja Navarra formada por Itxaso e Iban
Si queréis acudir a la quedada debéis confirmarlo a través del móvil de Iban (669324204). Más información sobre la quedada y la prueba BTT, a través del facebook del CDC Abárzuza.
Aunque nos hubiera encantado no podremos acudir a la quedada, ya que tenemos cita con la familia del Goierri en la exigente Urola-Garaia BTT Maratoia, pero a la de septiembre, ¡no fallaremos!
Kerstin nos comentó que la Pedales de Hierro quiere potenciar la participación femenina, por lo que en la salida les cedieron la primera fila del cajón a las 25 féminas que se animaron a participar en la prueba. ¡Bravo por esa iniciativa!
A las 9:00 con un ambientazo increíble y una salida neutralizada, dio comienzo la VI Pedales de Hierro 2018.
El despiadado ascenso por asfalto no fue suficiente para separar el grueso compuesto por 650 bikers, así que cuando cogimos la pista de monte tuvimos que agudizar los sentidos para no atorarnos ni crear tapón.
Vistas aereas de lujo del Gran Bilbao y alrededores
El año pasado afirmé que se trataba de una subida pestosa y sin vistas, pero como rectificar es de sabios me retracto de mis palabras y reconozco mi equivocación. El ascenso abalconado te ofrece una vista aérea espectacular del Valle de Trápaga.
No voy a extenderme demasiado en la prueba, ya que si hay una ventaja en los VLOG, es que puedes ir grabando y documentando las impresiones en el mismo momento en que las vives. De hecho, el vídeo está montado y editado con los comentarios y sentimientos que se registraron en el momento en el que fueron grabados, sin recortes ni censuras.
El trazado es precioso, con un nivel de exigencia medio-alto durante la primera parte, que se recrudece considerablemente después del kilómetro 20, donde se separa la marcha corta de la larga.
El trazado estuvo marcado, señalizado y controlado de manera muy efectiva y profesional, no teniendo en ningún momento la sensación de andar perdidos, algo que sí se dio el año pasado.
El único “pero” lo pondría en una desafortunada anticipación por parte de un chico de la organización, el cual supongo que estaría hasta el moño de esperar a los últimos de Filipinas, es decir, a nosotros, y comenzó a quitar de manera prematura las señalizaciones.
En la VI Pedales de Hierro 2018 besé el suelo dos veces
Al sentir la presión de la descalificación tan cerca, hizo que me aventurase en un descenso más rápido de lo que debiera y a causa de mi escasa capacidad técnica, agravada por una considerable torpeza, me salí del camino y acabé abrazado a un árbol.
No quiero decir que me cayese a causa de quitar las marcas. El que es torpe, es torpe. De hecho más adelante me volví a caer y no iba presionado, pero si hay un farolillo rojo o bici escoba recogiendo a los últimos, las marcas no se quitan hasta que éste pase.
Vicen, un auténtico monstruo de la Mountain Bike!
Quisiera finalizar la crónica dando las gracias y mi más sincera enhorabuena a la todas las personas implicadas en la organización de semejante prueba, digna de mención y que, en mi opinión, debería estar en el calendario de todo biker que se precie.
Más información sobre la prueba, la podéis encontrar en la web oficial de la organización:
El pasado 28 de abril, después de 4 años, volvimos a escuchar la famosa Llamada del desierto y acudimos a las multitudinaria Orbea Monegros Bike Marathon 2018.
Situado en el Valle del Ebro y a escasos kilómetros de Zaragoza, se encuentra el Desierto de los Monegros, una región árida y muy erosionada que recuerdan mucho a las Bardenas Reales.
Irónicamente no se trata de un desierto «natural», sino que es producto de la deforestación del hombre que, unida a un cierzo implacable y a la escasez de lluvias, han dado lugar al paraje desértico que contemplamos hoy en día.
(Dcha a izda) Dani, Iñigo y el menda
Además del famoso Monegros Desert Festival, en este paraje tan extraño lleva celebrándose desde 1999 una prueba de Mountain Bike, la cual ha ido evolucionando hasta convertirse en la macro concentración ciclista que es hoy en día.
Cuando abrieron el periodo de inscripciones hubo una auténtica avalancha, agotándose las participaciones en menos de 2 horas. Esto ocasionó un colapso en la plataforma www.rockthesport.com y como consecuencia de ello, Iñigo y yo salimos en cajones diferentes, cajónes 1 y 3.
Pese a la gran diferencia de fluidez que supone, Iñigo se retrasó hasta mi cajón, el 3 y salimos juntos.
Los primeros kilómetros siempre son los más complicados, ya que la gente quierer recuperar los puestos perdidos desde el minuto 0, lo que se traduce en situaciones de máximo peligro.
En 2014 pude salir en el primer cajón y os aseguro que la carrera es totalmente diferente.
A estas alturas de la vida, tenemos la templanza suficiente como para no tomarnos estas pruebas demasiado en serio, siendo el objetivo principal disfrutar de la experiencia y el espectáculo.
A medida que íbamos metiendo kilómetros conseguiamos remontar posiciones, aunque ya os digo, no era ese el objetivo. De hecho, aprovechamos para pararnos y charlar holgadamente con los amigos que nos íbamos encontrando durante el camino.
Cuando se podía adelantar, adelantábamos y cuando no se podía…pués esperábamos. Reconozco que en la zona de charcos saqué mi vena más «malévola» e hice el «Moises», término que utilizamos cuando cruzamos un pozo a toda velocidad emulando al relato Bíblico donde el susodicho abrio las aguas del Mar Rojo para que el pueblo judío pudiera cruzar. Sinceramente, me pone muy nervioso el tener que parar 15 minutos para cruzar un charco por los orillos.
Esquivamos bastantes peligros, nos comimos muchos tapones, saludamos a cantidad de gente conocida y finalmente, con un tiempo global de 5h 37m (21km/h media) entramos en meta en los puestos 2008 y 2009 de 8.000 participantes.
La Orbea Monegros Bike Marathon cruza por múltiples y diversos terrenos
Íbamos con una buena media y podíamos haber entrado en 5h tranquilamente, pero al llevar las gomas con una presión muy alta y las suspensiones bloqueadas ,la espalda me recordó que estoy más cerca de la silla de ruedas que de la bici, así que aflojamos bastante en los últimos 30km.
Personalmente es una prueba que, pese a estar increíblemente bien organizada y ambientada, pero que se corre con demasiada gente y a mi no me hace demasiada gracia, así que fuimos con la intención de disfrutarla…y lo conseguimos.
Pese a que no me motive para volver año tras año, reconozco que laMonegros Bike Marathones una prueba con mayúsculas, convirtíendose en ese destino que todo biker debe visitar al menos una vez en su vida.
Los puntos positivos de la Orbea Monegros Bike Marathon son su ambientazo y un recorrido espectacular que te acerca al abismo de lo que puede ser una experiencia de desierto. De hecho, las malas lenguas la llaman “la Titan Desert de los pobres”.
Los únicos puntos negativos los ponemos los propios participantes. Entre 8.000 bikers tiene que haber de todo y lo que mas me molesta es la falta de educación. Hay gente a la que le da exactamente igual tirar a alguien por el mero hecho de pasar por una zona complicada.
La deforestación y la erosión han modelado este paraje propio del Far West
Cuando estábamos a pocos kilómetros de meta un participante se “inventó” un paso a la vez que yo rebasaba a otro biker, creando una situación de riesgo para todos.
No me pude aguantar y le recriminé su acción, lo que casi acaba en tangana y básicamente por decirle que por la izquierda iba yo y que se esperase hasta que me pudiese apartar.
Para toda aquella gente emocionada, que no ve más allá de la bisera de su casco le quisiera dar el siguiente consejo:
Lo que no has hecho en 110km, no pretendas hacerlo en 7
Yo estoy acostumbrado a correr y participar en mil batallas, por lo que os aseguro que un empujón o enganchón con el manillar no me van a tirar al suelo, pero hay mucha gente con poca experiencia que pueden terminar la “Llamada del Desierto” con muy mal sabor de boca…y eso no es justo.
Y al terminar…fideua, hamburguesa y yogurt
Saludos especiales para Javi, de Godoy Bike&Ride, que estuvo en el avituallamiento 1 dando asistencia mecánica y a otro Javi, pero de Construyendo Sueños a Pedales, que plantó cara a sus miedos, miró a sus límites a los ojos…y los partió por la mitad.
No se cuando volveré a escuchar la «Llamada del Desierto», pero si os aseguro que esta no ha sido mi última Monegros Bike Marathon.
Las fotos de la prueba corrieron a cargo de la empresa privada «QUIEROMISFOTOS«, por lo que si queréis un recuerdo de vuestro paso allí, deberéis desembolsar unos euros más:
El próximo sábado, 28 de abril acudiremos por 3ª vez a la multitudinaria Maratón Orbea Monegros 2018, así que a modo de entrenamiento hemos preparado una ruta BTT interesante que nos lleva hasta la ermita de Aitzorrotz.
Enclavada en la roca y construida sobre los restos de un antiguo castillo, se encuentra la Ermita de Aitzorrotz.
Majestuosa se alza sobre el valle y desde el buzón que hay junto a ella se pueden disfrutar de unas vistas aereas de Aretxabaleta, Eskoriatza y Arrasate.
Hay muchas y diversas maneras de acceder hasta allí, de hecho en un artículo anterior accedíamos por otro lado, pero como nuestro objetivo era el de hacer kilómetros para la Orbea Monegros, creamos una ruta de 70km y 1.200m D+, la cual crestea los eólicos de Elgea, para en la Ermita de Aitzorrotz, visita el nacedero del Deba y finaliza por el Trazado del Antiguo Vasco-Navarro, hasta Vitoria-Gasteiz.
Si te ha parecido interesante la ruta de «Roca Afilada» (traducción al castellano de Aitzorrotz) y quieres hacerla por tu cuenta, te dejo los link para que los puedas descargar en el GPS:
En un artículo anterior, Víctor nos desmontaba la versión Maratón de la IV Dolorosa BTT, pero la historia no se acaba ahí, sino que existe la opción de seguir sufriendo otros 100km más y convertirnos en Ultramaratonianos, por lo que en este artículo desvelaremos las penurias que acompañaran a quienes decidan seguir con el calvario.
Volvemos a cruzar por BalD’Onsella y nos tocará tomar una gran decisión, desviarnos hacia Isaurre y quedarnos en simples maratonianos o mandar todo al garete e intentar cubrirnos de gloria intentando el titánico reto de la Ultra maratón de la Dolorosa BTT.
Hay que tener en cuenta, que por muy bien que nos encontremos en el punto kilométrico 100, nos quedan otros 100 y nuestra aventura se puede desmoronar en cualquiera de los 7 puertos restantes incluido el serrucho de la muerte y los 2 colosos que todavía nos quedan: Sierra Selva (9 km) y Puy Moné (16 km).
Si más adelante nos arrepentimos de nuestra decisión, en el kilómetro 140, más concretamente al paso del Pozo Pigalo podremos usar una escapatoria si estamos off que nos conducirá a Isuerre y nos ahorraremos 40 kms.
Si desoimos a la razón y nos lanzamos a por la Ultra, deberemos cubrir 10km mas hasta llegar a Petilla de Aragón, población donde se encuentra el siguiente avituallamiento.
Como quién no quiere la cosa, entramos en la comunidad foral de Navarra pasando una valla verde con voluntarios y la Yesera, un puerto corto (3 kms) pero intenso, con un pedregal que complica todavía más la ascensión.
Durante la Dolorosa BTT cruzaremos por paisajes tan impactantes cómo éste
Una vez coronado disfrutaremos de unas bonitas vistas de Isuerre, Lobera y BalD’Onsella.
Si el ascenso ha sido complicado, la pronunciada y pedregosa de descenso no iba a ser más sencilla así que mucho cuidado y extremar la precaución, no vaya a ser que todo termine por una mala caida.
El descenso termina frente a otra valla verde con voluntarios donde nos esperan 3 kms de sendero roto, el cual pasa por pardinas abandonadas hasta llegar a la carretera que nos conduce hasta Petilla, que vemos en lo alto.
No nos hemos repuesto del anterior y ya viene el siguiente puerto, El Poyo, 2,5 kms de duras rampas, pero que al ser por asfalto, nuestros maltrechos cuerpos lo sabrán apreciar en su justa medida.
En la mitad del puerto se encuentra el pueblo que vio nacer a Santiago Ramón y Cajal, Petilla, donde es altamente recomendable parar para recuperar un poco del aliento perdido.
Hartos de tanta barrita, geles y sufrimiento, el cuerpo nos pedirá comida de verdad, así que allí nos agasajaran con buen comida, bebida y ambientazo.
Después de haber vaciado los bolsillos de los envoltorios de las barritas, geles y demás basura que hemos ido acumulando en los lugares adecuados, seguiremos con nuestro penar.
Se recomienda ir con el molinillo puesto porque nos daremos de morros con un muro de 500 metros hormigonado al 25% que se nos van quitará las ganas de fiesta de un plumazo.
¿Qué esperabas? Esto es la Dolorosa BTT, no un paseo por la sierra.
Una vez superado el muro comienza una bajada guapa, rápida y con zonas de piedras para variar, un par de kilómetros por carretera nos darán algo de aire antes de meternos de nuevo a pista y tras recorrer 1 km más, llegamos a la Fuente de la Bacía donde es recomendable echar un trago antes del segundo coloso de la jornada: Sierra Selva.
Nos da la bienvenida con 9km de rampón cementado y unos molinos de viento en la cima que llevamos todo el rato viendo desde que hemos entrado en Navarra. Destacables los rampones del el kilómetro 3 al 5 con un desnivel positivo del 20%.
Al acabar estas rampas vemos el cartel de Navarra que nos despide y tomamos aire durante unos 500 metros llanos, en los cuales volvemos a la provincia de Zaragoza, concretamente en territorio de Sos del rey Católico.
Giramos a la izquierda y nos incorporamos a una pista de todo uno muy ancha y bien compactada que nos llevará hasta los molinos y completaremos los 3 km restantes de esta segunda fase del puerto sin respiro alguno hasta la cima.
Llegamos a la cima y comienza un cresteo muy bonito, compartiendo frontera con Petilla y Uncastillo con unas vistas que bien merecen unas fotos.
La Dolorosa BTT aventura en estado puro!
A nuestra derecha se ven todas las Cinco Villas empezando desde Uncastillo y si el día es claro, a lo lejos se veremos el Moncayo. A la izquierda, se ve Petilla, Sierra sarda, Sierra de Leyre y los Pirineos, así como la sierra Santo Domingo y el gran Puy Moné, esperando impaciente nuestra próxima visita.
Comenzamos el descenso, una bajada, para disfrutar, guapa, rápida y ¡largaaa! Yessss!! 10 kilómetros en los que nos adentramos en el valle de Sibirana con sus emblemáticas torres medievales, testigos de numerosas batallas de los bikers de La Dolorosa de ediciones anteriores y que han visto caer a unos cuantos…
Pasamos por riachuelos, nos adentramos en bosque, pasamos por la fuente del boj y por arte casi de magia nos encontramos en el pozo Pigalo, ¡Cuanta belleza en tan poco kilómetros!
Seguro que alguno está tentado en darse un chapuzón en ese espectáculo de la naturaleza, hay avituallamiento también (Ya tocaba) y una decisión que debemos tomar; ¿Seguimos o retornamos a Isuerre por la ultima escapatoria que queda ya?
Es el kilómetro 138 aprox. y nos quedarían otros 70 aprox. para completar la ultramaratón con un fregado todavía de cuidado (3 puertos+ el serrucho de la muerte) incluido el gran Puy Moné con 16 kms de ascensión, ahi es nada… o el retorno serían 16 km y estaríamos en meta con sólo un puerto por completar.
Nos comenta la organización que si tomamos la escapatoria, tendremos un reconocimiento como finishers de la Dolorosa Intermedia, en total 155 km y muuucho desnivel acumulado…3500 aprox. Una auténtica gesta.
El fuera de control o punto de corte sigue ahí, soplándonos en la nuca…los que no lleguen si o si tendrán que tomar la escapatoria…
Nos metemos el quinto gel entre pecho y espalda, rellenamos isotónicos y p’alante!
Cruzamos riachuelo y nos enfrentamos a Huertalo, el pestoso e interminable puerto de 6,5 km que se hace muy lento debido a los socavones, rodadas, vegetación central… Se hace complicado mantener un ritmo constante.
Tenemos al Puy Moné muy cerca a nuestra derecha ya, todo el rato. Coronamos muy castigados ya con algún “calambrillo”…
”Quien nos habrá mandado meternos en este lio”
Empieza una fase en la cual nuestra cabeza nos va a dirigir para bien o no tan bien el resto de km, así que habrá que tratar de mantenerla serena.
Para calmar esa debacle mental, nada más coronar Huértalo, comenzamos el trepidante descenso de 8 km a la próxima localidad de Biel y siguiente avituallamiento.
Todo sufrimiento tiene su recompensa y el Puy Moné nos regala «ésto»!!
Nos adentramos en el abrupto valle del Arba de Biel, zona de pinares, chopos, bojes, chaparros… El río arba de Biel se va haciendo paso entre la roca, ¡que majo todo!
Hay zonas rápidas hormigonadas con pequeños cortados para poner a prueba horquillas y suspensiones centrales de las bicis, zonas de piedra suelta y zonas para el disfrute y dejarse llevar.
Ya vemos el pueblo de Biel con su gran torre fortificada al fondo y comenzamos una zona de senda entre huertos, paralela al rio, lo cruzamos y ya estamos en el pueblo con su avituallamiento.
Aquí toca hacer un alto en el camino, nos tiramos en la hierba, comemos macarrones, nos hidratamos… Están los de las ambulancias atendiendo a un chico que ha tenido una pequeña caída, 2 chicos que no pueden más y se retiran, otro con calambres, una chica con la rodilla tocada y otro con problemas estomacales (¡No hay que abusar de los geles!)…Así es la Dolorosa, unas veces la vences y otras te vence.
Tras este “reseteo” de cuerpo y mente, cruzamos de nuevo el rio y por un paso estrecho nos plantamos a los pies del todo poderoso PUY MONÉ. 16 kilómetros por delante hasta la cima, tranquilamente podemos emplear entre 1 y 2 horas para subirlo. Tenemos 158 km en las patas y quedan 22 km para el siguiente y último avituallamiento.
Comenzamos con una rampa dura, hormigonada. Tranquilos, son unos pocos metros. Luego le siguen 6 kilómetros suaves alternando con pequeñas bajadas entre chaparros, pinos y matorral bajo. El firme es muy bueno .Estamos en la zona más al sur del territorio Dolorosa.
Salimos a cielo abierto y a través de una larga loma, comienza una zona escarpada con barrancos a ambos lados, pedregosa, expuesta a todos los elementos, vistas de infarto. En general, la pendiente es muy tendida. Nos paramos a contemplar el paisaje, desde esta cima, se ve absolutamente toda la Dolorosa y más allá, con los Pirineos de fondo. ¡Cuánto hemos recorrido!
Hemos cogido un ritmo cómodo y bastante llevadero. Vamos cogiendo altura y atravesamos alguna zona sombría con hayas y pinos rojos enormes autóctonos.
Sto. Domingo y los Pirineos desde lo alto…¿qué más se puede desear?
¿Esto no se acaba o qué? Preguntamos a unos voluntarios. «Os quedan 4 kilómetros«, comentan.
¡Madre mía!, que largo se nos está haciendo esto. Nos vienen de nuevo pensamientos pesimistas, notamos las evidentes transformaciones en nuestro cuerpo: boca pastosa, sudor pegajoso, ojeras, ojos inyectados en sangre, vista perdida, gafas descolocadas, magulladuras, rozaduras en partes nobles, jejeje, las piernas llenas de arañazos de las zarzas o chargueras, los isquiotibiales amenazan con dejarnos en la estacada y los calambres son mis fieles compañeros de viaje desde hace unos cuantos kilómetros… Pero a pesar de todo, estoy feliz, estamos felices porque estamos haciendo lo que más nos gusta; PURO BTT en la Dolorosa, Dolor y disfrute a partes iguales.
Echamos la vista atrás y la fila de bikers es interminable, se oye un murmullo ensordecedor. Sin darnos cuenta, el virus de la Dolorosa BTT nos ha convertido a todos los “Ultra” en bikers zombis.
Atacamos la parte final del puerto, nos esperan los últimos 2 kilómetros duros con pistas anchas y firme muy bueno y compactado. Coronamos un poco antes de la cima real y nos tiramos a la izquierda por un cortado MUY PELIGROSO con unos pedrolos que parecen meteoritos.
Ahí vemos voluntarios que nos indican atentamente que tengamos precaución. Es una zona de unos 500 metros, aconsejamos bajarla desmontado. Pasada esta zona conflictiva, bajada corta, rápida y fantasmagórica, ¡Con lo que nos ha costado subir! Salimos al refugio de L’Artica, estamos muy cerca del pueblo de Luesia y su avituallamiento. Llaneamos un par de kilómetros entre grandes hayas y pinos y ya estamos en su campo de futbol con el avituallamiento, ambulancias, voluntarios, furgonetas de evacuación, 4×4, motos… ¡Qué ganas teniamos de llegar! Gente que nos trata como autenticos héroes..nuestro virus zombi no nos permite expresar nuestro agradecimiento ni articular palabras con claridad. Muchos compis son atendidos por los sanitarios y organización y otros cuantos, no llegarán al punto de corte previsto a las 21 horas. Comemos poco y sin ganas, está empezando a atardecer en las cinco villas y sólo queremos seguir dando pedales a lomos de nuestra burra.
Vistas desde Petilla ¿impresionan, verdad?
Nos quedan 25 km por delante, con 2 dificultades importantes por salvar y con 180 kms en las patas. Nada más salir del avituallamiento en el campo de futbol de Luesia, giramos a la derecha y nos encontramos ya en el Serrucho de la Muerte, 5 km. Nos esperan con rampas imposibles cortas en las que hay que darlo todo, alternando con bajadas pequeñas en un terreno inhóspito, árido, pedregoso en alguna zona, bello, con matorral bajo (bojes, chargueras, chaparros).
Miramos al cielo y un montón de buitres nos vigilan, ¡pasamos por un comedero de estas aves carroñeras!…uhhhh qué mal rolloooo…
El antídoto contra el virus de la Dolorosa, que nos ha atacado a todos los bikers, se encuentra en la meta de Isuerre, pero nos debemos dar prisa, el fuera de control y nuestra salvación es a las 23 horas, no vaya a ser demasiado tarde cuando lleguemos.
Nos pasan 4×4, ambulancias con las sirenas y furgonetas pitando llenas de bikers zombis sin sus burras sacando sus garras por las ventanas intentando agarrarse a nuestras bicis. Éstos han corrido peor suerte que la nuestra, La Dolorosa los ha destruido, no hay marcha atrás.
Seguimos dando pedales, nerviosos, las piernas no nos responden, sólo nos queda tirar de raza para poder acabar.
Entramos en una zona boscosa en bajada en el serrucho de la muerte, en la que se encuentra un corral abandonado; estamos terminando ya.
Salimos de ese lugar de expiación y castigo, de ese nido de buitres y encaramos de nuevo el valle del Arba por la parte más al sur de éste. 5 km de pistas muy anchas, polvorientas, rodadoras, falso llano que pica todo el rato para arriba. Es posible que nos encontremos con vehículos circulando ya que es una pista muy transitada.
Pozo Pigalo…¿a que nos damos un chapuzón?
Notamos todo el rato una incómoda vibración en nuestros brazos y posaderas debido a que el terreno está ligeramente bacheado a pesar de ser llano y al rodar con una cierta cadencia y velocidad esta vibración se intensifica.
Tras un pequeño repecho, llegamos de nuevo al Pozo Pigalo, ese sitio idílico donde había avituallamiento en el que se nos planteaba una escapatoria en el km 140. Lo pasamos y comenzamos con 1 km.de duras rampas de curvas pedregosas con mala tracción.
Llegamos a una zona de unos pocos cientos de metros llanos y comenzamos una pequeña bajada que nos deja de nuevo ante los 3 km del puerto de Cubilariello (Puerto que pasamos en el km 91 aprox.).
Buff…que mania le estoy cogiendo. Rampas largas con piedras sueltas, vamos dando eses, cabezazos, apretando los dientes y a golpe de cadera vamos poco a poco subiendo entre pinos.
Coronamos extenuados pero con una media sonrisa en nuestras caras, ¡casi lo hemos conseguido! Sólo tenemos un pensamiento en nuestras mentes: ISUERRE, ISUERRE, ISUERRE.
Comienza la bajada, suave al principio con ligeros llanos, pasamos por el cruce de separación de la ultra y la maratón por el que pasamos en el km 100.
Los voluntarios nos vitorean: ¡Vamos campeones! Los extraterrestres de la Ultra, los de la Maratón y los que han usado la escapatoria del km 140 ya han pasado por aquí hace rato. Ya vemos Isuerre, los 5 km de bajada que quedan son duros y peliagudos, con terreno roto, socavones y barrancos. ¡PRECAUCIÓN!
El sol se pone por los Castillos de Roita, una brisa de aire fresco se levanta y nos da en la cara.
Cruzamos el puente sobre el río Onsella y nos espera el MURO DE ISUERRE; 100 metros de desnivel en 500 metros…qué más da. Rampón durísimo, cruzamos los 3 metros del ancho de la carretera y entramos a Isuerre por una senda en la parte final del muro, ya estamos en Meta, ¡lo hemos conseguido!
La Dolorosa BTT, además de sufrimiento, también nos regalará múltiples y bellos escenarios
Suenan en nuestras cabezas melodías con trompetas, redobles de tambores y cantos de sirena. Lloramos, reímos, nos abrazamos…hemos vencido a La Dolorosa BTT; el virus ha desaparecido.
¡La Bal D’Onsella nos ha dado La Dolorosa! ¡La Bal D’Onsella está viva! ¡La Bal D’Onsella resiste!
La maratón nos parece un poco corta pero la Ultramaratón demasiado larga, así que los Hellbikers creo que optaremos por el camino del medio, aunque el 16 de junio decidiremos sobre el terreno.
El pasado 15 de abril se celebró la 3ª edición de la exitosa prueba BTT organizada por los Clubs Pro Evasion Bike y Vibike: la Badaia Bike Marathon.
En la primera edición de la BBMacudimos como participantes, pero en las dos posteriores como colaboradores.
Este año me ha tocado vigilar el paso de la comitiva por el cresterío de Pititurri y, cómo no, me dediqué a grabar a los participantes, documentar la experiencia y aproveché la circunstancia para crear este VLOG. Espero que os guste!
¿Has tomado parte en la Badaia Bike Marathon 2018? ¿Cuales son tus impresiones sobre la prueba?
El martes 17 de abril a las 18:00 la Tierra Estella Epic 2018 abrirá el periodo de inscripciones.
Por tercer año consecutivo y con un éxito rotundo desde la primera edición, la Tierra Estella Epic se ha consolidado como el gran reto de la segunda parte del calendario de Marchas BTT.
Lejos de ser un paseo por parcelarias, la Tierra Estella Epic se trata de una prueba tan dura y exigente que pasará factura a los biker confiados y poco preparados.
Recorridos
Conscientes de la exigencia y preparación que requiere, la organización propone dos opciones en función de las capacidades de cada biker:
Bike Marathon
Se trata de la Tierra Estella Epic en toda su plenitud. Con sus 89km y 2.600m D+, se trata de un recorrido de un nivel de exigencia bastante alto, en el cual no se perdonan los errores de cálculo ni la falta de entrenamiento.
La Tierra Estella Epic no tiene remilgos a la hora de cobrarse víctimas
Medio Fondo
En tan solo 51km se ha tratado de recoger la esencia de la hermana mayor y se ha conseguido hacer un recorrido más asequible para el biker medio. De todas maneras no hay que confiarse, ya que la Media Fondo, además de 1.300m D+ guarda muchas otras sorpresas.
Inscripciones
Las inscripciones, al igual que en los dos años anteriores partirán de un precio más asequible, el cual irá incrementando a medida que pase el tiempo:
Bike Marathon: se ofertarán un total de 650 plazas con un precio de 28€ federados/33€ no federados
Medio Fondo: Se ofertarán un total de 250 plazas con un precio inicial 23€ federados/28€ no federados
Dura, exigente, despiadada…pero que satisfacción da ser finisher de la TEE
Os puedo asegurar que la Tierra Estella Epic es una prueba con un nivel organizativo del más alto nivel, donde nadie quedará defraudado.
Los Hellbikers ya estamos en “el lío”… ¿y tú?
!Nos vemos el próximo 6 de octubre en Ayegui/Aiegi (Navarra)!
Cuando el Diablo no tiene nada que hacer, mata moscas con el rabo…
Cuando ya tenemos una bici guapa, una equipación molona y llueve tanto que no podemos salir, lo único que nos queda por hacer es tunear al biker y no se nos ha ocurrido mejor manera que haciéndonos un tattoo.
Sin pensárnoslo dos veces, agarramos la Action Cam GoProy nos lanzamos a la loca aventura de mostraros la experiencia que supone pasar por un estudio de tatuajes y salir de él sin parecer que te han parido en un bar de moteros.
Os advierto que hay muy poca censura y se trata de un vídeo real como la vida misma.
Espero que os resulte entretenido, divertido e incluso didáctico:
Agradecer infinitamente a la familia de Eternal Soul Tattoo Studio por su profesionalidad con las agujas y sobre todo, por todo lo que me reí.
Hubo muchas cosas que se nos quedaron en el tintero (pfff…que juego de palabras más malo y rebuscado…jajaja), así que haciendo mías las palabras de Arnold Schwarzenegger en Terminator “¡Volveré!”
¿No os habéis parado nunca a pensar en la cantidad de dinero que invertimos en la bici y lo poco que invertimos en nosotros mismos? Pues es un aspecto que deberíamos cuidar un poco más y saber que invertir en sesiones periódicas de fisioterapia a la larga nos va a reportar unos beneficios que nos ayudarán a mejorar sobre el sillín y disfrutar muchísimo más de nuestra afición.
Después haber corrido la Media Extreme Bardenas lesionado he tenido que visitar a Gonzalo Ochoa, el fisioterapeuta deEskuekin quién lleva tratando mis males desde hace un montón de años.
Debido al gustillo que estoy pillando a esto del VLOG y la buena acogida que está teniendo el formato entre quiénes lo veis, no me enrollo más y os dejo con la Sesión de Fisioterapia, donde Gonzalo nos explica de manera muy entretenida los pasos que va realizando.
Espero que os guste!
Si queréis concertar cita con Gonzalo, se encuentra en Vibike, situado en el pabellón 1 de Portal de Bergara 24 (Vitoria-Gasteiz) y su teléfono es 688 86 39 99.
A posteriori han surgido algunas dudas sobre las técnicas utilizadas en la sesión de fisoterapia, así que os dejamos un segundo VLOG con las diferencias entre acupuntura, punción seca, EPI y electroacupuntura:
¿Acudes habitualmente al fisio o únicamente cuando tienes alguna lesión? ¿Fisioterapeuta o quiromasajista?