
Una de las leyes de Murphy más ciertas en el mundo del BTT es que el mal tiempo empezará exactamente en el momento que tengas que empezar a entrenar, y cuanto más urgente sea el entrenamiento, peor tiempo hará. Por suerte la ciencia va avanzando a nuestro favor y disponemos de cantidad de material técnico que puede hacernos menos duras estas salidas invernales.
El saber popular dice que el cuerpo por donde más calor pierde es por la cabeza y por los pies, por lo que son los principales puntos a cubrir, pero no los únicos ya que por desgracia el frío nos puede atacar por todos los frentes.
La cabeza

Para cubrirnos la “azotea” disponemos de una
variedad de gorros y pasamontañas que evitarán que se nos enfríen las ideas. Antes de plantarte el gorro que tienes para ir a esquiar, ten en cuenta que luego te tiene que caber el casco, por lo que es recomendable usar los gorros que venden específicamente para ciclismo, ya que son una combinación estudiada de finura y eficacia. Para este menester yo suelo llevar el
pasamontañas del Decathlon, ya que por 17,95 € llevo la cabeza, orejas, garganta y boca protegidos. Además al ser fino, puedo enroscarlo hacia arriba y usarlo sólo como gorro cuando ganamos algo de temperatura.
Cuello y boca
Muchos de los catarros e infecciones tanto de garganta como de bronquios viene producidos por introducir aire demasiado frío al respirar, de ahí que se haga casi imprescindible en el armario de cualquier biker
el famoso “buff” o “braga”. Pocas prendas son tan polivalentes como estos inventos. Nos puede servir para protegernos el cuello, boca, orejas o incluso cabeza. Además es lo bastante fino como para no estorbarnos con el casco.
En
las dos maratónes de los Monegros en las que he tomado parte, corté un buff para confeccionarme una máscara que me permitiese respirar sin problemas, no me diese demasiado calor y parase el peligroso polvo que nos acompañó durante todo el camino.
Torso
El ideal es llevar capas como una cebolla para poder ir desprendiéndonos de ellas poco a poco según vayamos necesitando:
1ª capa: Camiseta térmica

Cuando nos cubrimos el tronco superior corremos el riesgo de ir todo el camino sudados, lo cual es más peligroso que el frío en sí. Para ello existen numerosas
camisetas técnicas cuya composición suele ser un 85% poliamida y un 15% poliéster, así que el principio térmico se produce al mantenernos secos. Llevan el sudor hacia las capas exteriores de ropa, las cuales si son medianamente buenas acabarán sacando al exterior. En principio puede parecer una prenda cara para ser una camiseta interior, pero será una prenda que la usaras mucho y por tanto quedará bien amortizada. Personalmente uso la
camiseta térmica Gore Bike cuando voy a hacer snowboard, trekking o btt. Existen otras camisetas también denominadas térmicas (termolactil) las cuales nos generan calor, pero son poco recomendables para el ciclismo ya que no sacan el sudor.
2ª capa: Maillot de invierno
Las ropas de ciclismo varían en su recubrimiento en función de si son de invierno o no. Las ropas encargadas de protegernos cuando el frío azota tienen una especie de “pelito” muy agradable que ayuda a mantenernos calientes. Es una prenda específica para ciclismo, ya que es ajustada y dispone del práctico bolsillo trasero, así que…para qué andar inventando nada cuando ya tenemos una prenda diseñada para nosotros.
3ª capa: Chaquetilla

Si hay un compuesto que ha revolucionado el mundo del deporte de montaña ha sido el
Gore-tex, por lo que una chaquetilla de ciclismo hecha de este material es otra prenda de gran utilidad. Es un elemento impermeable y transpirable gracias al cual llevaremos una protección contra el agua, humedad y frío que a su vez favorece el expulsar la humedad generada con la actividad física. Personalmente llevo una
chaqueta Spiuk verde fosforito, porque en invierno las condiciones de luz no son las más óptimas y cuanto más visibles seamos, mejor. La cremallera frontal y la del bolsillo son selladas para aumentar la impermeabilidad.
4ª capa: Cortavientos

El cortavientos ha sido una prenda a la cual era un tanto reacio hasta que la probé. Al subscribirme a la revista Bike me enviaron un chaleco cortavientos
Sportful Reflex, el cual no me quito casi nunca, y si no lo llevo puesto, lo llevo en el CamelBak. Es una especie de chaleco-chubasquero, el cual hace de barrera entre el viento y nosotros, pero que a su vez facilita la transpirabilidad. Al ser un chaleco no nos agobia demasiado, y funciona protegiendo el pecho, la parte más expuesta al aire, tanto los días de viento como en las bajadas. Por eso siempre lo llevo, ya que si vas sudado es fácil enfriarse en una bajada larga.
Me he habituado tanto al chaleco, que he adquirido un
NW, algo más técnico y gordito que el anterior, de manera que los combino en función del frio que vaya a hacer.
Muchas prendas incorporan ya de serie el elemento
"wind stopper", pero sigo con mi idea de la “cebolla” y llevar todos los elementos por separado.
5ª capa: Chubasquero
No siempre es necesario pero puede servirnos de cortavientos o como capa extra en caso de pillarnos el frío un tanto desprevenidos. Al igual que los cortavientos, no ocupa mucho y se puede llevar fácilmente.
No digo que haya que gastarse un dineral en un chubasquero, pero si os digo que se nota la diferencia entre uno muy barato y otro más caro, por lo que recomiendo uno de
precio intermedio y a poder ser, fosforito. Cuando llueve, la visibilidad se reduce, por lo que cuanto mejor se nos vea, menos riesgo de ser atropellados tenemos.
Piernas

En esta parte haré referencia al
culotte, el cual, al igual que los maillots, tiene distinto revestimiento interno en función de si son para verano o invierno. Los de invierno tienen un revestimiento más cálido mientras que los de verano son de licra para favorecer la expulsión del sudor.
Si no quieres cargarte con muchos culottes en tu cajón (no son baratos), puedes hacer como hacía yo hasta hace poco, tener un culotte pirata con interior de invierno, el cual te puede valer para entre tiempos y luego, cuando el frío aprieta, comprar unas perneras sueltas, de manera que los conviertes en largos. Si no hace demasiado frío puedes usar estas
perneras con el culotte de verano, pero si lo hace, no es muy recomendable.
Las perneras que tengo las compré en el Decathlon por 17,95€ y funcionan de maravilla.
Pies
Al igual que he hecho con el torso lo voy a dividir en tres capas:
1ª capa: Calcetines

Aunque parezca mentira hay calcetines de ciclismo para invierno. Los hay de
lana, de
membrana,
thermolite, incluso de
fibra Primaloft...y se nota. Desde que uso calcetines específicos de invierno, voy “más a gusto que en brazos”.
2ª capa: Calzado de ciclismo
Al igual que con las botas de monte, en ciclismo tenemos
gran variedad de modelos de botas que varían según la ventilación o el revestimiento interno. Antes usaba las mismas zapatillas todo el año, pero desde que descubrí las
botas de invierno...el cuento ha cambiado mucho!
3ª capa: Botas de invierno o Cubrezapatillas

Los
cubrebotas son útiles y bastante resultones. Son unas cubiertas de neopreno diseñadas para cubrir la bota en su totalidad, salvo por la parte inferior, para poder encalar o caminar si se diese el caso.
Antes de comprarme la
NW Celsius, usaba unos de la
marca endura con suela me permitian caminar y no destrozarlos demasiado.
Dentro del apartado de los pies, destacaré un material que funciona de escándalo y lo descubrí en ExpoNatur, en el BEC y son los
“calienta pies”. Unas
bolsitas con carbón y limadura de hierro que se calienta al moverlo durante 10 segundos y se mantiene caliente durante 5 h. Total, que calientas esas bolsitas, te las metes debajo de los dedos del pie (siempre encima del calcetín para no sufrir quemaduras) y llevas los pies increíblemente calientes toda la ruta. En Decathlon (como no) también las venden, y su coste es ligeramente inferior a 5€. Vienen en una cajita con 10 bolsitas de estas, por lo que te dan para cinco salidas.
Podéis verlos en la página del
Decathlon.
Manos

El frío en las manos es lo que más sufro. Los dedos se me suelen quedar como témpanos y por muy gordos que lleve los guantes, siempre acabo con los dedos fríos. Lo malo de los guantes demasiado gordos en la bici es que perderíamos el tacto de los cambios y frenos.
Adquirí en Decathlon unos
“bajo guantes” de seda por 7,95€ y combinados con mis
Pearl Izumi Conductive funcionan muy bien.
Como curiosidad, os comentaré que tengo unos guantes de buceo de verano de neopreno finos que son mezcla de con un material tipo “ante” y funcionan de miedo!! Las manos van calentitas y el tacto es muy bueno.
Como podréis apreciar ya no existen excusas para quedarnos en casa y dejar que el sofá, ese temible enemigo, nos atrape.
¿Qué elementos usas contra el frío?¿Tienes algún truco infalible para mantenerte caliente?