Como continuación del artículo “imprescindibles en la mochila” y tras haber visto a muchos bikers pasarlas “canutas” en las marchas BTT, veo obligado este artículo, ya que lo que para muchos es obvio, no lo parece tanto para otros.
Conoce el track de la ruta a realizar con tu mountain bike
Ya sea una marcha organizada o una ruta MTB que vamos a realizar nosotros por nuestra cuenta, es indispensable saber donde nos estamos metiendo. Para ello es muy recomendable mirar el track de la ruta, para hacernos una idea de kilómetros y desniveles a los que nos vamos a enfrentar. De hecho ,si entráis en www.wikiloc.com podréis localizar cantidad de rutas ya realizadas por otros aficionados, tanto al senderismo, como al ciclismo de montaña y podréis, no solo bajar el track, sino que posiblemente leer una pequeña crónica, ver algún video, fotos y recomendaciones sobre el mismo.
¿Qué tiempo va a hacer?
Un hábito tan importante como conocer el track, es conocer las condiciones climatológicas del día en el que se va a realizar la marcha, porque no es lo mismo ir un día de 36º que un día con 5º y lloviendo. No os fieis de la época del año, ya que en la montaña, lo mismo te puede pegar una nevada el 5 de agosto que cocerte de calor un 28 de febrero, por lo que es importante llevar la ropa adecuada para las condiciones meteorológicas que nos esperan.
Además, de todo lo que recomiendo en el artículo de “imprescindibles en la mochila”, se me hace de uso casi obligado el llevar un chubasquero fino, el cual te puede ayudar para no empaparte en caso de lluvia no prevista o como cortavientos si baja la temperatura.
En caso de hacer frio, dejarse de tonterías y llevar ropa de abrigo: chaqueta, goretex, camiseta térmica, guantes largos o lo que pueda protegernos del frio. Para quitárselo siempre hay tiempo, y con una tiritona, es muy difícil bajar de lo alto de un monte, poniendo no solo en riesgo al propio biker, sino que también a los acompañantes.
Tanto si llueve como si no, un forro polar no es la prenda más adecuada para llevar en bici, ya que tiene una tendencia muy alta a empaparse, sea por la humedad del ambiente, lluvia o el propio sudor, y el bajar con una prenda mojada puede traducirse en un rescate en montaña porque somos incapaces de dejar de temblar, y en el mejor de los casos en una pulmonía, porque la mezcla humedad y frio…no trae nada bueno.
Unas gafas, aunque no haga sol son bastante recomendables, porque un bicho o rama o trozo de barro en el ojo es un riesgo muy probable en bici. Existen gran variedad de modelos y tipos, que van desde las fotocromáticas, que se aclaran u oscurecen, dependiendo de las condiciones de luz o las de lente intercambiable, que ponemos trasparente u oscura, según condiciones de luz.
En caso de solo poder tener un par de gafas, yo tendría las trasparentes, que a la larga, son las que más se usan, y cumplen con la función protectora.
Hidratarse bien
Otra cosa en la que no se debe escatimar es en el agua o líquido hidratante. Por propia experiencia os puedo decir que la ruta más sencilla puede convertirse en un calvario si te pierdes y te quedas sin agua. No hace mucho, lo que iba a ser una vuelta de hora y media, acabo convirtiéndose en algo más de tres horas por un camino infernal, tan solo por cometer el error de girar a la izquierda, cuando debí hacerlo a la derecha. Por suerte, el llevar la mochila siempre lista con geles, barritas y 2 litros de agua, hizo que pudiese disfrutar de uno de los atardeceres más bonitos que he visto desde el barranco de Igoroin, y volver a casa, tarde, pero en perfectas condiciones.

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