Jorge, David y yo. Foto realizada por la organización de la marcha
El pasado domingo 15 de septiembre acudimos sin pensarlo dos veces a la segunda edición de la marcha BTT que organizan los chicos de la Mercedes Benz de Vitoria.
Es una marcha que tiene fama de ser durilla, por lo que no fue raro encontrarse a los “locos” habituales de este tipo de fregados. De hecho, nada más llegar nos encontramos con los chicos de Pro Evasion Bike, con quienes siempre da gusto charlar y rodar (siempre lo digo…pero que buen rollo llevan estos chavales!!).
[caption id="attachment_1148" align="alignleft" width="239"] David. Foto: organización[/caption]
Esta marcha fue muy especial ya que David, un seguidor y participante activo de este blog, Pedales y Zapatillas, se acercó hasta allí para conocernos y realizar la marcha con nosotros (por cierto…como pedalea el tío! No había manera de dejarlo atrás...jaja). No sé si os podéis llegar a imaginar la ilusión que puede hacer el oír: “Hola Raúl, soy David y te suelo seguir en el blog…”. Ver que las aventuras y desventuras que escribo desde aquí llegan a la gente y les sirve de motivación, me animan a seguir con más ganas y embarcarme en nuevos proyectos. Mi objetivo principal es demostrar que si alguien como yo puede hacer estas cosas…cualquiera con un poco de ganas y motivación también puede. Haciendo mía la frase de la campaña de Obama, diré “Yes, we can!!”…jajaja.
A las 9:30 en punto, y después de unas pequeñas recomendaciones, dio inicio la marcha. En principio fue controlada, ya que rodábamos por el bosque de Armentia, y esa es una zona muy frecuentada. Pasado ese tramo, se dio rienda suelta a la locura de cada uno y cada una, lo cual a alguno le costó un susto. Hay gente que olvida que se encuentra en una marcha popular, dejando el respeto y los buenos modales un poco de lado, ocasionando situaciones de peligro. Hubo un chaval que casi tira a mi compañero de penurias Jorge, pero su siguiente víctima…no tuvo tanta suerte y acabaron los dos en el suelo.
[caption id="attachment_1149" align="aligncenter" width="800"] Con los chicos de Pro Evasion Bike. Foto: organización[/caption]
Dejando de lado ese desagradable asunto, diré que la marcha fue muy completa. Tramos de sendero muy embarrado, tramos de piedra, bajadas muy verticales y rápidas, subidas duras y tortuosas…vamos, BTT del que nos gusta.
El avituallamiento estuvo muy bien, y pudimos tomar pastelitos, bebidas isotónicas y frutos secos, por lo que no hizo falta usar nuestras barritas.
El ambiente que transmitieron los chavales de la organización fue muy bueno, siendo cordiales y eso generó gran empatía, sintiéndonos en familia durante toda la marcha.
La asistencia técnica corrió a cargo de los chicos de Vibike, por lo que el buen funcionamiento de nuestras sufridas bicis estaba garantizado.
Una vez finalizada la marcha nos pudimos deleitar con unos sabrosos bocatas y unas botellas de vino Rioja San Cepi, que nos llevamos a casa como obsequio. Los más afortunados en el sorteo volvieron a casa con maillots y material técnico.
Las fotos de la marcha BTT de la Mercedes podéis descargarlas AQUI.
Si queréis ver cómo fue la marcha, aquí os dejo el vídeo:
La conclusión final es que se trata de una marcha dura pero asequible, donde después de 42 km y 1300 metros de desnivel positivo te vas a casa con una cara de satisfacción que te dura toda la semana.
Por todo ello, mis más sinceras felicitaciones a todas las personas que han hecho realidad ésta segunda edición de una marcha que para nosotros ya tiene un sitio reservado en el calendario de marchas BTT 2014.
Para la gente que quiera aventurarse por esta preciosa ruta, puede descargársela desde:
Después de nuestras aventuras de senderismo por Opakua, como prometimos, hemos trazado una propuesta muy BTTra, una ruta por Opakua en Mountain Bike.
Colocamos sobre el TrackMaker todas las rutas que os propusimos en el artículo “Rutas por Opakua para toda la familia” y las unimos haciendo una circular que pasase por todas las zonas importantes.
Una vez obtenido el track “beta1”, llamé a mi compañero de penurias y fuimos a testarlo in-situ. Como suele pasar en la mayoría de las ocasiones, hicimos algunas correcciones sobre el terreno, ya que no es lo mismo hacer una ruta a pie que en bici, pese a que llevemos siempre el chip “btt” en la mente.
De vuelta en casa rediseñamos la ruta y, una vez concluido el track “beta2”, subimos a testarlo nuevamente. Esta segunda vez obtuvo el visto bueno del grupo tester.
La ruta BTT por Opakua
Primeramente comenzamos a rodar por la Senda del Pastoreo (GR-282) por un camino marcado por unos postes. Había más senderos, que los usamos en la primera propuesta, pero éste resultaba un trazado más natural.
Dejamos a la izquierda unas cuadras de caballos para encaminarnos a unas campas que tienen un par de monumentos conmemorativos, desde donde se pueden disfrutar de unas vistas aéreas de Salvatierra – Agurain. El camino se vuelve intransitable, incluso peligroso para la bici, por lo que giramos a la derecha, atravesando un precioso hayedo de suelo cubierto por las hojas, pero por donde hay que andarse un poco atentos porque hay rocas que afloran, pudiéndonos dar algún susto.
Enseguida salimos de esa zona “all mountain” para seguir por una senda que nos lleva hasta unas antiguas casas de pastores que están junto a las rocas de Zarraportillo, o también denominadas “ciudad de los enanos”.
Seguimos el camino marcado hacia la izquierda, pedaleando paralelos a una verja, y casi sin darnos cuenta llegamos hasta las campas de Legaire, a donde accedemos por la zona de las casetas.
Poco antes de llegar a las casetas, donde la verja gira 45º hacia la izquierda, nosotros iremos hacia la derecha, siguiendo unas marchas rojas en los árboles, para llegar a la increible Cueva de Iguarán. Una lápida conmemorativa será el indicador de que casi hemos llegado. La entrada se hace por un estrecho pasillo de rocas. Es una zona cargada de misticismo, la cual parece sacada de un cuento o de una de las sagas de «El señor de los Anillos». A la cueva se puede acceder mejor por la parte derecha, ayudandonos de los huecos naturales de la roca y unas ramas. La entrada a la cueva es estrecha y se recomienda frontal y material adecuado para la espeleología.
Después de maravillarnos por la inmensa belleza de la zona, volvemos sobre nuestros pasos, para retomar la verja que dejamos 1 km atrás.
Cruzamos el puentecito y vamos lo más pegados a la ladera izquierda posible, ya que en una zona despejada comenzamos el ascenso hasta el Cromlech de Mendiluze. Esta subida es corta pero intensa, por lo que la técnica del Zig-Zag puede ser muy útil. Las vistas de algunos árboles fantasmagóricos nos acompañaran hasta el monumento.
Sin perder altura vamos en paralelo a la valla por un sendero que nos lleva hasta un pequeño tramo de rocas (video 1´29”). Valoramos rodearlas, pero los escasos 10 metros en los que hay que llevar la bici en la mano compensan a la perdida de altura que eso requeriría, siendo el único tramo no ciclable de toda la ruta.
Retomamos nuevamente la Senda del Pastoreo y nos dirigimos hasta la Cruz de Mirutegui, donde las vistas de la Llanada Alavesa son…increíbles.
A partir de ahí, un pequeño descenso para volver a retomar el cresterío un poco más adelante, siguiendo paralelos a la verja que evita que el ganado salga despeñado. Pasaremos por un buzón de montañeros, y poco después iniciamos un rápido descenso hasta el parking que hay en las campas de Legaire.
Llegados a este punto tenemos dos alternativas:
Seguir de frente por el GR-282 para pedalear por unos caminos más btt, llenos de helechos y arbustos.
Tomar la pista a la derecha y salir directamente de las campas de Legaire.
En la propuesta original proponemos un track que recorre 3 km de pistas entre helechos y arbustos ya que es un paraje muy bonito que merece la pena ver. Es cierto que puede estar algo embarrado en época de lluvias, por lo que si el suelo está mojado, recomendamos la segunda propuesta. La diferencia entre ambas son 3 km.
Sea por el track principal o por la alternativa, salimos de Legaire por la pista hasta llegar a un mini parking, en el cual giraremos a la izquierda para cruzar la frontera con Navarra. Es un muro de piedra con una puerta bloqueada por rocas, pero que se salvan fácilmente. El objetivo supongo que será evitar el paso a los vehículos a motor.
Circulamos por una antigua y maltrecha carretera hasta llegar a una zona que presenta varios cruces, donde tomaremos la pista de la derecha para encaminarnos a la Cueva de los Cristinos.
Es una joya geológica y puede ser visitada. Si queréis una visita guiada los chicos de Urbasa Abentura organizan esas excursiones por el módico precio de 6€.
Nosotros como no íbamos preparados solamente asomamos un poco el morro por ahí.
Si seguimos el camino en breve llegamos a la Ermita de San Bernardo, donde también hay un antiguo altar en su exterior denominado el Ara de los Sacrificios, atribuido su origen a los antiguos vascones.
Volvéis por el camino por el que habéis subido hasta San Bernardo para encaminaros nuevamente a la frontera con Álava y de ahí por pista hasta el lugar del que hemos salido.
Ojo, en San Bernardo puede que tengáis tentación sobre el camino que sigue hacia la derecha…al igual que lo tuvimos nosotros la primera vez que investigamos en bici esta ruta, pero os recomendamos que no lo hagáis, ya que os saldréis de Opakua bajando por una fuerte pendiente hasta el pueblo de Larraona, donde casualmente encontramos las instalaciones de los de Urbasa Abentura. El tener que volver a subir el puerto de Opakua no nos hizo mucha gracia, pero como suelo decir…es la magia del BTT….jajaja.
El track resultante es una ruta 100% btt de 33 km con un desnivel positivo de 600 metros ciclable en un 99,7 %, que os hará disfrutar de zonas mágicas y os ofrecerá unas vistas únicas de la Llanada Alavesa y de los montes que la rodean.
La zona BTT de Opakua no tiene porque ser únicamente para ciclistas de cierto nivel, sino que también ofrece rutas que pueden hacer la delicia de toda la familia, por lo que desde Pedales y Zapatillas os hacemos tres propuestas en función de la edad y el nivel de quienes queráis subir a disfrutar del entorno:
Ruta BTT Txiki por Opakua (5-7 años)
Veréis muchos animales durante la excursión
Una propuesta de 1 km y 13 metros de desnivel positivo, alrededor del denominado Embalse de los Alemanes, donde podrán iniciarse en esto del mountain bike por una zona preciosa que cuenta con una charca, árboles e incluso un puentecito de piedra.
Una propuesta de 5 km y 73 metros de desnivel positivo, alrededor de las campas de Legaire.
Campas de Legaire
Salimos desde el parking que está en las propias campas, y recorremos la parte baja de las mismas, alrededor del rio Legaire, pasando por las cuadras y después subiendo hasta el Cromlech de Mendiluze. La subida puede ser un poco dura, por lo que recomiendo hacerla andando. La bajada no entraña ningún peligro, ya que es hierba lisa sin rocas ni elementos peligrosos, por lo que merece la pena subir con la bici en la mano para disfrutar de la divertida bajada.
Esta propuesta de 17 km y 235 m de desnivel positivo es ideal para realizarla en familia y es la unión de las dos propuestas anteriores.
Salimos del embalse de los alemanes para ir por la pista hasta las campas de Legaire, donde podremos disfrutar de todos los elementos anteriormente mencionados.
Es una ruta muy asequible, pero el hecho de tener 17 km, ya requieren cierta forma física, por lo que no la veo muy recomendable para menores de 10 años.
Al igual que la anterior, la subida al Cromlech a alguno se le puede hacer un poco “cuesta arriba”, por lo que no descartéis hacerla andando para luego disfrutar de una bonita bajada.
El entorno por el que os hago las propuestas no es muy conocido por la gente fuera de la zona, por lo que no es demasiado turístico, y tanto los caballos como las vacas pastan en absoluta tranquilidad, así que cuando vayáis ser respetuosos con el entorno, para que podamos seguir haciéndolo durante mucho tiempo.
¿Has realizado alguna de las propuestas por Opakua? ¿Conoces más lugares por descubrir en Álava?
Ya os he hablado en alguna otra ocasión sobre este proyecto colaborativo iniciativa de “Ibilbideak, ideas para moverse”, mediante el cual se está trazando una ruta BTT para realizar con alforjas, que pase por los lugares más emblemáticos del País Vasco a la que se le ha llamado Transibilbideak BTT.
El objetivo no es llegar lo antes posible a un sitio, sino pasar por los sitios de interés mediante el track más natural posible, lo que nos ha llevado muchas horas de chats, hang ups y devaneos de sesos hasta que la vasta idea principal comienza a perfilarse.
Divididos en grupos de trabajo, vamos delimitando las zonas de manera individual, pero una vez finalizado el tramo, se testea y se aprueba mediante un consenso general.
El grupo en el que yo participo es el de “Barnekaldea”, y en él nos encargamos de toda la zona alavesa. Desde unos puntos de unión consensuados con los participantes, hemos trazado, testado y vuelto a trazar uno de los track más complicados de toda la Tib BTT (así denominamos de manera resumida al proyecto).
El principal problema con el que nos hemos topado ha sido el fuerte desnivel acumulado, ya que la zona alavesa es un espacio de grandes contrastes entre montañas y llanuras.
Los accesos a los parques naturales o entornos increíbles que queremos mostrar al visitante que realice la TibBTT en su paso por Álava, nos llevan de los 450 m a los 1000 m de altitud en escasos 5 km en la mayoría de los casos, por lo que hemos procurado enlazar zonas relajando ese desnivel. Para ello hemos tenido en cuenta si realmente merece la pena un ascenso o si aporta algo nuevo, y en caso de subir…enlazar el siguiente punto por los cresterios, evitando un continuo de sube-bajas.
Mi participación más activa ha sido en la correspondiente a la Llanada Alavesa, donde he formado parte del grupo test en estas tres zonas:
1.- Ubidea – Amboto – Landa
Es un tramo perteneciente a Bizkaia, pero con entrada y salida por la zona alavesa, ya que viene del parque natural del Gorbea y termina en el pantano de Landa.
En este test probamos el track trazado inicialmente y añadimos algunas correcciones o mejoras, ya que sobre el terreno descubrimos alternativas que aportaban mucho más. También eliminamos algunos tramos que tenían mejor pinta sobre el papel que sobre la bici.
Finalmente salió un recorrido increíble, muy bttero, que reportará grandes sensaciones a quienes lo realicen.
El track lo podéis descargar aquí: Ibilbideak
2.- Legutiano – Landa
En el track anterior volvimos por una zona mejorable, y tras analizar otras opciones fuimos a comprobar in-situ este tramo de unión. Realmente iba a ser un test más largo, pero Isaure (Aurelio), rompió un pedal, por lo que tuvimos que reducirlo.
El track discurre básicamente por un GR, y saliendo de Legutiano, nos encaminamos por el campo de golf hasta llegar al Vasco-Navarro que llega a Landa.
El track lo podéis descargar aquí:Ibilbideak
3.- Landa – túnel de San Adrián
Habréis supuesto que este tramo test iba a ser más corto, pero como el anterior se nos truncó, lo hicimos del tirón.
Este será uno de los tramos que más discusiones y acuerdos nos ha obligado a tomar. Primeramente se habló de subir desde Landa directamente a Elgea por el repetidor de Arriurdin, después por Larrea, añadiendo el tramo de los embalses de Landa y Ullibarri-Ganboa, dando un descanso a las piernas, pero finalmente se decidió subir por Zalduondo (petroleros), al considerarse un tramo más benevolente con los pobres que vengan cargados con alforjas.
De todas formas, el tramo final de la calzada romana y el propio paso por San Adrián son bastante complicados, por lo que obligarán a echar pie al suelo a los visitantes. Eso sí, la tremenda belleza de la zona merece que se pase despacio por allí para poder apreciarla como se merece.
Concluido este tramo pasamos el testigo al siguiente grupo.
El track lo podéis descargar aquí:Ibilbideak
Yo soy bastante cabezón, no en balde soy de padre Giputxi y creo que este tramo ganaría mucho más haciéndolo por Larrea, ya que el desnivel es prácticamente idéntico y las vistas son infinitamente mejores.
El track que he propuesto para un segundo “test” de este acceso es el siguiente: San Adrián, propuesta 2
Muchos al ver los track pensaréis: "¿tres días para hacer esos kilómetros?", pero hay que tener en cuenta que algunos bikers vienen de muy lejos, o en mi caso, siempre me muevo en bici, por lo que hay días que vuelvo a casa con 140 km y más de 2000 m de desnivel en las patas, porque…vaya contradicción sería el promover una movilidad sostenible desplazándome en coche donde puedo ir en bici, ¿no?
¿Has probado alguna de las rutas propuestas? ¿Algo que aportar? ¿Te animas al siguiente test?
Cómo todos los 20 de agosto, en la localidad alavesa de Barría se celebra la popular marcha btt de San Bernardo. Y como no, Pedales y Zapatillas estuvo allí dispuesto a disfrutar de la mountain bike y contaros la experiencia.
La inscripción se realiza el mismo día en el puesto que tienen preparado para ello a la entrada del pueblo. Son 16 € para los federeados. Ello te da derecho a participar en la marcha y disfrutar de los avituallamientos. Al finalizar nos dieron un queso Idiazabal Azkarra de 1kg!!. También sortearon material técnico entre los inscritos.
En la mesa de inscripciones se podían ver caras conocidas, de los habituales que nos solemos juntar en estos fregados. Entre otros, estuve con Javi, que iba acompañado de otros compañeros de Pro Evasion Bike. La verdad es que son un grupo que llevan muy buen “rollo” y con quienes rodé el rato que fui capaz de aguantar su ritmo demoledor.
Resultó muy útil e interesante el pequeño briefing que hicieron justo antes de la salida, para explicarnos el trazado y los pormenores que nos íbamos a encontrar, como pueden ser las zonas más peligrosas, los tramos nuevos y donde tendríamos los avituallamientos.
La marcha, que dio comienzo a las 9:30, varió ligeramente respecto a la del año pasado debido al mal estado de algunas zonas, pero en esencia fue el mismo. Un trazado corto pero bastante intenso, donde en menos de 30 km pudimos disfrutar de rápidas bajadas, subidas intensas, llaneos por serpenteantes senderos y trialeras que te ponen los pelos de punta. Tampoco faltaron los pasos por riachuelos, que nos hacen sentirnos como verdaderos Pros del mountain bike. También hay una opción de 10 km para los peques, con la que me consta que disfrutaron muchísimo.
Es una marcha muy rápida, y conseguí bajar el tiempo en media hora respecto al año pasado, realizándola en 2h, pero los más rápidos la hicieron en menos de 1h 30 mins.
Este ha sido el segundo año que he tomado parte en la marcha de Barría y como conclusión os puedo decir que es una marcha muy bonita y equilibrada, por lo que os la recomiendo tanto por el recorrido, como por la impecable organización y buen ambiente que se respira en todo el recorrido.
Para la gente que quiera aventurarse por esta preciosa ruta, puede descargársela desde:
En este artículo del blog, vamos a dejar un poco las rutas meramente de pedales para centrarnos un poco en la sección de zapatillas. Para ello vamos a proponeros 5 sencillas rutas que hemos realizado en verano, en concreto en agosto de 2013, y que pueden realizarse en familia.
En todos los recorridos podréis disfrutar de inmensos helechales, increíbles hayedos e innumerables caballos y vacas, por lo que si vais con perros, procurad llevarlos controlados. No hace falta decirlo, pero la basura que generéis debéis traerla de vuelta y depositarla en los lugares de reciclaje indicados, ya que a todos nos gusta disfrutar de un entorno natural limpio.
Ruta 1
Rocas de Zarraportillo: 8 km, 180 m D+
Subiendo en coche desde el pueblo de Opakua, al llegar arriba, giramos a la izquierda en el primer cruce y seguimos por la estrecha carretera hasta el primer parking.
Monolito para la celebración del 25 aniversario de la fundacion de la Ikastola Pedro Lope de Larrea
De aquí sale una ruta circular que va paralela a la senda del pastoreo pero en vez de seguir el cresterío, vamos por un sendero de monte ancho y mullido bajo la sombra de los hayedos, llegando hasta las curiosas rocas de Zarraportillo (tambien conocida por algunos como «La Ciudad de los enanos»), una zona en la que empezamos a ver formaciones rocosas y donde podréis disfrutar de un entorno mágico, imaginando el origen de la mitología vasca.
La vuelta va por la senda del pastoreo o GR-282, marcada en todo momento por unos postes de madera indicatvivos, siendo un sendero más abrupto y que ofrece continuamente la vista de la Llanada Alavesa desde los innumerables balcones.
Cromlech de Mendiluze desde las campas de Legaire: 9 km, 150 m D+
Al igual que en el track anterior, subimos por Opakua y giramos a la izquierda en el primer cruce, pero esta vez seguimos por la carretera hasta llegar a otro cruce donde nos dirigimos a la izquierda hasta un parking que está justo al lado del comienzo de una pista amarilla.
Las yeguas con sus potrillos
Entre hayedos recorremos un camino sencillo y muy interesante, al estar rodeados de grandes helechales. Llegamos a los claros de las campas donde seguimos el curso de un riachuelo que en esta época está totalmente seco. Caminando hacia las campas, vemos a la derecha de vez en cuando la pista de color amarillo. Finalmente, llegamos hasta las campas de Legaire donde encontramos casetas de piedra y manadas de vacas y caballos.
Campas de Legaire
Si seguimos hacia la mitad de las campas veremos un camino marcado con un estanque de agua a la derecha, pero debemos ir hacia la izquierda y subir un pequeño bosquecito hasta llegar al Cromlech de Mendiluze, un lugar mágico!!
Cromlech de Mendiluze
La vuelta la hacemos por el mismo sitio, paralelos a la pista, pero siguiendo el serpenteante cauce de un rio que en verano no lleva agua. Como el día que hicimos la ruta pegaba bastante el sol, fuimos buscando el refugio de los árboles.
Presa de Iturbeltz, rocas de Zarraportillo y Campas de Legaire: 13 km, 200 m D+
Embalse de Iturbeltz
Esta tercera ruta es una mezcla de las dos anteriores, pero saliendo del segundo parking que encontramos después del primer cruce al llegar al alto del puerto de Opakua. Es un parking bastante grande con unos contenedores de basura.
De aquí seguimos la senda hasta llegar a la presa de Iturbeltz, también conocida como Presa de los Alemanes. Buscamos un puente que se encuentra al final del estanque y comenzamos a seguir unas tuberías negras que van junto al río. Las tuberías fueron instaladas por unos alemanes que hace unos años estuvieron sondeando la zona en busca de recursos minerales.
Llega un momento en el que el camino se bifurca. Si cruzamos el riachuelo a la izquierda, vamos al camino del track 1, por lo que seguimos el camino de la derecha.
Nuevamente entre hayedos y helechos llegamos a las rocas de Zarraportillo, pero en dirección contraria a la que hicimos en la primera ruta. Dejando las rocas a nuestra izquierda, seguimos por la pista para descender un poco.
Llegamos a una valla, la cual llevamos a nuestra izquierda y posteriormente otra que la llevamos a nuestra derecha. Si estáis atentos, podréis ver algún corzo entre la maleza de esa zona protegida por espino.
Si seguís el track, veréis que hacemos bastante campo a través, buscando siempre la sombra, porque el calor apretaba el día que la hicimos y nuestra pobre bulldog francés iba con la lengua fuera.
Entre bosques
Finalmente se llega a las cabañas de las campas de Legaire.
Cabañas de Legaire
La vuelta la hacemos siguiendo el cauce del riachuelo que en unos metros llega a estar paralelo a la pista amarilla, para después adentrarnos nuevamente por el hayedo. El camino se podría hacer por la pista amarilla, pero por el bosque es más divertido.
Los últimos 500 m los hacemos por la pista ya que el camino por el bosque está un poco cerrado y ya tenemos ganas de llegar al coche.
Para realizar esta 4ª ruta vamos en coche hasta las propias campas de Legaire, que cuentan con un parking que puede albergar unos 10 coches, por la pista amarilla que comienza justo a la izquierda del parking de la ruta nº 2. Procurar no circular muy rápido, ya que se levanta mucho polvo y no es cuestión de alterar demasiado el entorno ni molestar a los paseantes ni a los animales.
Iniciamos la ruta siguiendo la senda del pastoreo marcada por las señales de madera que se encuentran un poco más adelante del parking, siguiendo la pista amarilla.
Seguimos las señales cresteando hasta llegar a la cruz de Mirutegi. Las vistas de las campas de Legaire y de la Llanada son impresionantes. Eso sí, hay que ir un poco alerta, porque muchas veces nos maravillamos tanto con el paisaje, que descuidamos el sendero y podemos caernos por el barranquillo!! Jajaja.
La LLanada Alavesa
En la cruz seguimos cresteando hasta llegar al punto geodésico, desde donde ponemos rumbo al bosque de hayas para volver a visitar el Cromlech de Mendiluze.
Cruz de Mirutegi
Si veis en el track…damos mil vueltas ahí, pero es que nos paramos a comer un sándwich y hacer unas fotos.
Seguimos campo a través, protegidos del sol por los árboles hasta llegar al Cromlech de Mendiluze y de ahí vuelta al punto de partida.
Es una ruta espectacular y muy sencilla de realizar.
Aquí os dejo un pequeño vídeo de la ruta y sus impresionantes vistas:
Ruta 5
Ermita de San Benito y Cueva de los Cristinos; 6 km, 200 m D+
Ermita de San Benito
Esta 5ª propuesta que os hacemos por Opakua comienza un poco más adelante que las otras 4. Es decir, en vez de girar con el coche en el primer cruce a la izquierda, lo haréis unos 300 metros más adelante. Podéis dejar el coche ahí mismo, o seguir hasta la “muga” con él, donde habrá que dejar el vehículo en un pequeño recoveco a la derecha del camino frente a una vaya por donde ya no se puede circular.
Al de unos 200 m desde que dejamos la carretera del puerto de Opakua, hay una cadena que corta el paso, pero puede abrirse sin problemas. Eso sí, no olvidéis cerrarla después.
Siguiendo la pista se llega a la frontera con Navarra, donde hay que dejar el coche. Cruzáis una puerta verde e iniciáis el trekking hasta llegar a la pista de piedra blanquecina. En 1 km aproximadamente veréis una construcción en un alto a la derecha, es la Ermita de San Benito, y junto a ella, la denominada el ara de los sacrificios, atribuida a los antiguos vascones, aunque su veracidad es muy dudosa.
Ara de los sacrificios
Volvemos al camino y en unos 2.5 km siguiendo la pista se llega a la cueva de los Cristinos. Hay que estar atentos, porque no se ve, aunque algún alma caritativa ha marcado con piedras una flecha y ha escrito la palabra “cueva” en la hierba.
Entrada a la cueva de los Cristinos
Se denomina cueva de los Cristinos porque durante las guerras carlistas arrojaron allí los cadáveres de los partidarios de María Cristina de Borbón por las tropas del general Zumalacárregui.
Cuando nos asomamos a la cueva, justo salía un grupo de excursionistas que habían ido en una visita espeleológica guiada que organizan los chicos de Urbasa Abentura.
La vuelta la hicimos por un camino paralelo a la pista de ida, pero por el valle, entre rebaños de ovejas y cabañas de piedra.
Esta excursión, dependiendo de donde se inicie puede tener 16 km o 6 km, aunque el desnivel acumulado prácticamente no varía.
Pese a que todas las rutas que os proponemos son cortitas y de fácil realización recomendamos no descuidar el material a llevar: zapatillas y bastones de trekking, agua y algo de comer, ya que en el monte las condiciones pueden cambiar drásticamente o despistarnos con tremenda facilidad dentro de un hayedo, ya que las referencias visuales son escasas. El llevar un teléfono móvil con batería, un gps e indicar a algún conocido nuestra intención de realizar un trekking y por donde, nos pueden ahorrar serios disgustos.
Cuidando un poco estos pequeños detalles, podréis disfrutar de increíbles aventurillas con mínimo riesgo.
Además de estas ruta, también tengo desarrollada otra más larga, enlazando todos los puntos de este artículo y alguno más, pero para realizar en Mountain Bike:
El pasado domingo 30 de junio, en colaboración con el Club de Montaña Goiena, la Fundación Estadio y el Departamento de Deportes del Ayuntamiento de Vitoria – Gasteiz, se celebró la marcha Mountain Bike de la Caja Vital Kutxa.
El recorrido de este año nos aleja de los pantanos de Landa y Ullibarri – Gamboa para acercarnos a Sierra Badaia.
Esta marcha BTT daba la posibilidad de tomar parte en 3 recorridos:
A (largo): 45 km. Dificultad media-alta
B (corto): 22 km. Dificultad media-baja
C (infantil): 12 km. Baja
Mi pareja estaba motivada para realizar la el recorrido B (corta) para iniciarse en el mundo de las marchas BTT, por lo que bajamos el track y fuimos a probarla el fin de semana anterior sin gente. El recorrido corto nos pareció un tanto soso y bastante deslucido en comparación con el que se realizó por los pantanos el pasado año, además, al pasar por la zona industrial de Fagor, vías del tren y depuradora de aguas, daba la sensación de estar pasando por un vertedero. El paso estrecho pasada la zona de las vías, los senderos llenos de pozos y barro y bajadas un tanto técnicas por caminos pedregosos típicos de la zona, hicieron que una vez realizada la ruta no le quedasen ganas de volver a intentarla con mucha gente, ya que si añadimos un montón de ciclistas inexpertos al “cocido”, se podía volver un tanto arriesgada.
Con la decisión tomada me inscribí en el recorrido A (largo), ya que discurría por los molinos, subiendo hasta Oteros y Sierra Badaia es un sitio por donde se disfruta mucho con la bicicleta de montaña.
El día de la marcha salimos de desde Alegría-Dulantzi en bici (22 km) para llegar con la rodilla ya caliente. Llegamos a las 09:00 al parking del antiguo Eroski de Astegieta desde donde se realizaba la salida a las 9:30 para recoger la pulsera identificativa.
Unos minutos pasados de la hora se inició la salida por el famoso arco-embudo de la Caja Vital, para poner rumbo hacia la zona que el otro día nos pareció un vertedero, pero nuestra sorpresa fue que estaba todo bastante limpio. Lo que no se había solucionado era el tema del paso estrecho donde se formó un pequeño atasco, pero que conseguimos solucionar con algo de “picaresca”, metiendo el morro entre los indecisos.
Con el ritmo de un mercancías fuimos enlazando las localidades de Trespuentes y Villodas para coger la pista que circula paralela al antiguo tubo que debía surtir de agua a la ciudad de Vitoria – Gasteiz en caso de sequia.
Las cuestas eran bastante pronunciadas y el piso con bastante piedra, por lo que no era precisamente un camino de rosas. En los senderos llegué a engancharme con el casco en una rama y estuve a punto de irme al suelo, pero la pericia adquirida en los infiernos por los que hemos rodado este año, me ha dado la experiencia suficiente como para no perder la verticalidad tan fácilmente.
Una vez en la cumbre, desandamos los 2 km por los que hemos subido hasta Oteros para continuar nuestro descenso por las típicas pistas de losa y caminos rotos que tanto caracterizan esta zona. Justo en el cruce había un pequeño avituallamiento, pero no llegué a detenerme en él, ya que iba muy fresco y no soy amigo de detenerme más de lo necesario.
Las dos horas que nos costó subir desde la salida hasta el alto se resumieron en 15 minutos de frenético descenso hasta llegar nuevamente a Trespuentes, donde nos ofrecieron un generoso avituallamiento, en el cual volvimos a reorganizar el grupillo que habíamos salido.
A partir de este punto se comparte recorrido con los del grupo B (corto) que es una versión light de lo que Sierra Badaia puede llegar a ofrecer a quien se quiera adentrar en ella.
Esta última parte la hicimos bastante rápidos, adelantando a bastante gente del recorrido B. Más tarde me enteraría de que, siguiendo a “uno” que se saltó una baliza, se perdieron, haciendo algunos kilómetros extras....jajaja, a todos nos ha pasado alguna vez.
Finalmente con un tiempo de 2 horas y 45 minutos llegamos al punto de donde habíamos partido, para recoger el regalo que daban por participar: una botella de vino Crianza Tempranillo de bodegas Altún de Baños de Ebro (sinceramente me hubiese gustado más una camiseta Ternua como el año pasado, pero es lo que hay).
Mis felicitaciones a los organizadores de la marcha ya que tanto el marcaje como las personas estratégicamente colocadas en los cruces fueron muy efectivas, al igual que la posición de las asistencias sanitarias y los avituallamientos.
Las fotografías corrieron de la mano de Fotos Ikatz y si estáis interesados en adquirir alguna de ellas, las ponen a nuestra disposición al módico precio de 1€. Podéis revisar los álbumes de la marcha en su web.
Sinceramente gracias por llevar adelante año tras año la organización de un evento tan multitudinario para que podamos disfrutar de este increíble deporte que es la Mountain Bike, sea cual sea nuestro nivel.
Si os gustaría hacer la marcha pero sin tanta masificación, podéis descargar los tracks de los siguientes links:
A finales de mayo abrí el buzón y ahí me encuentro la hoja de inscripción para la preciosa marcha BTT por los montes de Vitoria, organizada por la Sociedad Deportiva Gurutz-Urdiña. Lo primero que se me pasó por la cabeza fue: “Jolín…ya ha pasado un año?, que rápido se va la vida”. Eso me recuerda que no hay tiempo que perder y que si te paras…te oxidas, así que sin pensármelo dos veces hice la inscripción online.
En la anterior edición de la marcha BTT por los montes de Vitoria las pasé canutas por el barro, ya que es una zona en la que siempre hay barro, así que después de los 5 meses de lluvias ininterrumpidas lo que nos iba a ofertar el terreno no debería haber pillado a nadie por sorpresa. No en balde, se dicen frases del tipo: “La experiencia es un grado” o “más sabe el demonio por viejo que por demonio”. Por ello monté mi agradecida Maxxis Medussa 1.8 como rueda trasera y la polivalente Kenda Nevegal 2.1 como rueda delantera.
[caption id="attachment_1188" align="aligncenter" width="800"] Foto realizada por la organización[/caption]
Me tomé la marcha como un entrenamiento para la Eusko Bike, pero también para disfrutar un poco en una prueba BTT sin tanta exigencia como ha sido los 10.000 del Soplao. Por ello fui en bici desde Alegría-Dulantzi, para sumar kilómetros a una marcha que era de 44kms con un desnivel acumulado cercano a los 1000 metros.
El vasco-navarro me dio una muestra de lo que iba a ser la tónica del día, un barrizal increíble. Llegué a eso de las 8:35 a las Campas de Olarizu, donde recogí el número de dorsal y estuve charlando con algunos amigos que solamente veo en las marchas BTT.
Pasados unos minutos de las 09:00 y tras los habituales consejos sobre ecología y buen hacer, los 75 locos que no hicimos caso a los consejos meteorológicos, iniciamos la marcha, saliendo a un ritmo bastante elevado ya desde el principio. Este pedalear intenso hizo rápidamente dos grupos, el de cabeza, donde me intenté mantener el mayor tiempo posible, formado por unos 20 ciclistas y por detrás, el resto.
[caption id="attachment_1189" align="aligncenter" width="800"] Foto realizada por la organización[/caption]
La primera cuesta hacia la balsa de Aberasturi suele ser bastante decisiva, ya que la verticalidad que presenta, junto con el suelo de gravilla anima a quitar resistencias y pensar: “Bueno, bajo el ritmo porque queda muuuucho por delante todavía”. Fue más o menos ahí donde unos 15 brutotes se escaparon y el resto fuimos haciendo lo que podíamos.
El barro era bastante resbaladizo y pegajoso, haciendo el piso muy peligroso, por lo que las papeletas para teñir el maillot de marrón eran altas. Para los que no estén acostumbrados a andar con condiciones tan peligrosas, decir que no siempre la zona más pisada es la más segura, y que a poder ser hay que intentar seguir siempre el cauce del agua. La primera razón es porque una zona muy pisada se muestra inestable y da poco juego a las cubiertas para agarrar, y la segunda es porque el agua suele limpiar el camino, dejando un trazado más limpio.
Debido al exceso de barro, en Ullibari Olleros, donde estaba el primero de los avituallamientos, nos llevaron por carretera y así fue hasta Okina, donde entramos en el famoso barranco de Okina. Es una zona preciosa para la práctica del btt, llena de rocas, riachuelos y un paisaje de ensueño. Ahí me emocioné un poco y pedaleé como si no hubiese un mañana. Me calenté tanto, que subiendo un montículo rocoso pegué con el plato, mellando 3 dientes.
En Saseta nos esperaba el segundo avituallamiento. Desde Ullibarri Olleros que adelanté a uno subiendo el puerto, no me había cruzado ni me había adelantado nadie más, así que el espíritu competitivo me sugirió que no me detuviese demasiado tiempo allí. Un aquarius y a por el Palogan.
La subida al Palogan siempre se me hace un poco tediosa, posiblemente por las pistas llenas de trialeras rotas, caminos un tanto feos y sobre todo porque es una zona que está llena de barro del que se pega y no te deja marchar.
Andaba más o menos alcanzando a un chico al que había cogido en Saseta cuando mi rodilla derecha me dijo “basta!!”. Un intenso dolor al pedalear me hacía casi imposible subir las cuestas montado en la bici, por lo que la mitad las hice andado y la otra mitad empujando con la mano la rodilla hacia abajo para quitar intensidad al pedaleo.
Con paciencia y algo de cabeza dura conseguí culminar el dichoso Palogan, por lo que ya era todo bajar y algo de llaneo, quitando algún pequeño repecho.
Las bajadas son una gozada, ya que son pistas bien pisadas, con mucha hoja, haciendo que puedas descender rápido y con relativa seguridad. Además este año habían quitado la famosa trialera de bajada donde muchos hemos visto nuestra vida pasar en cuestión de segundos…jajajaja. Abrí suspensiones y me dejé llevar por el hipnótico túnel en el cual se convierte el camino al bajar a cierta velocidad.
Cuando menos me lo esperaba, unas flechas malditas me encaminaron hacia una nueva subida, con más barro del que mis rodillas estaban dispuestas a soportar pero nuevamente, el ver que nadie me había adelantado, me ayudó a sacar fuerzas de dolor (no digo flaqueza porque no estaba cansado), y superé la última pendiente con dignidad.
Ya merodeando Olárizu me vi nuevamente frente al maldito sendero en el que el año pasado me caí 3 veces. Como no estaba el horno para bollos, me eché la bici al hombro y recorrí los 500 metros que me separaban de la pista corriendo, ya que así no me dolía la rodilla.
Con un tiempo algo superior a las 3 horas y media (no lo sé con exactitud porque el Endomondo lo llevaba puesto desde que salí de casa), entré en el puesto 15. No entró nadie más hasta unos 15 minutos después.
Recogí el premio que me había tocado, una luz led de bicicleta (Diossss, que bien me hubiese venido en el Soplao), las tres botellas de vino (menos mal que había un amigo por allí y me las llevó a casa) que regalaban y, tras devorar un bocata de tortilla, fui a la máquina de lavado para intentar quitar los kilos de barro de la marcha.
Llegar a casa en bici me costó un triunfo, ya que el dolor de rodilla era insoportable, pero poco a poco y sin cargar mucho la resistencia conseguí llegar, haciendo un total de 82 kilómetros y 1500 metros de desnivel acumulado.
Las conclusiones de la marcha son que es una de las imprescindibles para cualquiera que quiera disfrutar del mountain bike de verdad, ya que discurre por los parajes increíbles y además está muy bien organizada por la gente de Gurutz-Urdiña (www.gurutzurdina.es).
Si queréis seguir el track de la marcha podéis hacerlo en:
Para los que estéis maldiciendo este largo, crudo y frío invierno, el cual parece no acabar nunca, quiero deciros que el responsable de ello soy yo.
Como ya he comentado en algún post anterior, este año nos hemos apuntado a la dura pero mítica prueba BTT de los 10.000 del Soplao, por lo que nos requiere un duro entrenamiento para afrontar sus 165 km y los más de 4800 metros de desnivel acumulado. Razón por la que a principios de enero comenzó a llover y nevar…y a 07 de abril todavía no ha parado. De hecho, ayer sábado nos levantamos con un ya “cansino” manto blanco.
Yo siempre he sido contrario a rodar por carretera, sobre todo con la bicicleta de montaña. Por un lado, por el riesgo tan grande que supone el hacerlo en un medio donde cada vez mueren más compañeros (artículo Iñaki Lejarreta), y por otro lado, si una bici está preparada para ir por el monte…tira por ahí. Pero cuando te enfrentas a una climatología que tiene los caminos destrozados, los senderos hechos auténticos lodazales, no queda otra que coger lo que hay, y como estamos en la fase de meter muchos kilómetros a las piernas, con subidas no demasiado intensas para ganar capacidad aeróbica e intensidad de pedalada, no hay otra que ir al asfalto.
Hace unas semanas probamos el asfalto por primera vez en la Marcha Cicloturista Bilbao-Bilbao, y no nos fue tan mal como habíamos pensado, así que hemos añadido a nuestra rutina de entrenamiento ciertas rutas por carreteras con muy poco tráfico.
[caption id="attachment_1226" align="aligncenter" width="800"] Dolmen de Sorginetxe[/caption]
El pasado martes intenté rodar por el Vasco-Navarro, pero el estado en el que se encuentra es lamentable: corrimientos de tierra, tramos hundidos, pozos, barro, etc. Con esto no quiero decir que me importe ensuciarme, faltaría más, un bttro que no disfrute poniéndose de barro como un gorrinillo. Lo que me dio algo de miedo, es que pasé por el dolmen prehistórico de Sorginetxe para practicar un poco las bajadas y hacer unos caballitos (bueno, intentarlo, porque con esta bici no lo he conseguido todavía), pero el suelo se deshacía bajo mis ruedas. Era como un puré de hierba y barro.
El miércoles hice una ruta un poco más larga, combinando vía verde con carretera, haciendo una ruta que se inicia en Alegría-Dulantzi, pasa por Vitoria-Gasteiz, de ahí Nanclares de la Oca, Doroño, el puerto de Zaldiaran y vuelta a casa por la parcelaria de Zurbano (unos 82 km. en total). Aproveché para visitar el repetidor de Zaldiaran, y meter una cuesta corta pero intensa, la cual me dejó dos días de agujetas.
La salida de los domingos es algo sagrado, solo que debido al intenso frío por la nevada, esta vez hemos quedado media hora más tarde de lo habitual, a las 8:30. En el último momento hemos decidido hacer una ruta que yo no había hecho nunca en bici, ya que supone ir por carretera a través del Puerto de Urbasa, después el puerto de Opakua y finalmente el puerto de Guereñu. Ha sido una ruta de 101 km con casi 1700 metros de desnivel acumulado en 5 horas. Hemos rodado suave para trabajar lo que os he comentado antes, cadencia, ritmo de pedaleo y capacidad aeróbica. La idea de hacerla con bicicleta de montaña no parecía tan descabellada al tener que esquivar montones de hielo y nieve que obstaculizaban la carretera en bastantes tramos.
[caption id="attachment_1228" align="aligncenter" width="800"] Al fondo se ve el Puerto de Urbasa[/caption]
Las sensaciones han sido buenas ya que ha sido un rodar sin prisa pero sin pausa, y hemos terminado con un cansancio mínimo, lo que quiere decir que los entrenamientos que llevamos encima están siendo efectivos.
Esperemos que pronto podamos comenzar a pisar el monte para hacer lo que más nos gusta, pistear y rutear por caminos sinuosos, descensos de piedras y llenarnos de barro, para poder disfrutar del mundo desde una altura que nos hace sentirnos grandes!
Si os interesa, podéis descargaros las rutas: Rutas en Ibilbideak
Nuestro entrenamiento de pre-temporada suele basarse en rutas con muchos kilómetros y poco desnivel acumulado, por lo que tras dar todas las vueltas posibles a la Llanada Alavesa y en los dos sentidos, mi compañero de penurias, Jorge, y yo decidimos realizar una tarea que teníamos pendiente desde el año pasado: La ruta en bicicleta por el Vasco – Navarro hasta Estella – Lizarra.
Esta vía verde es algo habitual en nuestras salidas vespertinas, tanto para acercarnos a Vitoria-Gasteiz como para hacer algo de pendiente llegando hasta Santa Cruz de Campezo, pero no habíamos ido nunca hasta donde termina la vía.
Ni cortos ni perezosos, quedamos a las 8:00 am en un frío y lluvioso domingo de marzo y pusimos rumbo hasta Vitoria para hacerlo desde el principio. El camino comienza junto a la carretera A-2130. Si se viene desde Vitoria, la entrada está al de poco de pasar un campo de futbol que se encuentra a la derecha, y el cartel de comienzo, junto a los inconfundibles postes amarillos y negros hace casi imposible pasarse de largo.
Se comienza a rodar y al de pocos kilómetros se llega a la antigua estación de tren de Otazu, donde hay un merendero y un puente de madera por el que hay que subir para continuar nuestro camino. Pasamos por la estación de Aberásturi, donde hay un cruce con tráfico, por lo que es mejor mirar bien a ambos lados antes de pasar. En Andollu hay un paso subterráneo que nos evita tener que cruzar la carretera, pero andaros con cuidado ya que la pendiente de bajada es corta y termina con un poco de brusquedad, por lo que es conveniente tener bien agarrado el manillar. En la subida de salida, poner un desarrollo más bien bajo, porque es algo pendiente.
Seguimos rodando por el inconfundible piso de pista con un tono amarillento hasta llegar a Troconiz, donde cruzaremos un puente sin iluminación. No hay problema porque es cortito y la luz exterior lo ilumina.
Después de cruzar la estación de Erentxun, llegamos a la de Ullibarri-Jauregui donde hay una zona de merendero. En este punto veremos un cartel donde nos marca el túnel de Laminoria (la cantera), pero se encuentra inundado para que no se pueda circular por él, ya que está muy deteriorado. Junto a esta señalización hay otra que señala dirección al Puerto de Gereñu, que es hacia donde debemos ir.
Dejamos una balsa de riego a nuestra derecha y cruzamos un puentecito de madera para adentrarnos en un tramo de la vía verde rodeada por un bosque. El camino tiene algo de pendiente, pero nos viene bien para ir preparándonos ante lo que nos viene más adelante. Este tramo finaliza frente a un túnel de cemento (moderno) que pasa por debajo de la carretera.
Quienes quieran evitar subir el puerto, pueden coger esa carretera hacia la derecha y cruzar la cantera de Laminoria, aunque sería una pena perderse el maravilloso paisaje que tenemos si seguimos la Vía Verde.
Después de pasar la carretera por debajo (supongo que habréis decidido no coger el camino fácil…jeje) empieza una subida tendida, la cual un poco más adelante, se vuelve bastante fuerte (hay un cartel que lo indica), para llegar a un paso de piedras, el cual solemos llamar “El Paso de Rohan” (la faceta friki que nos aflora).
A partir de aquí que no os engañe la pendiente descendente, ya que al igual que bajas vuelves a subir en unos tramos un tanto rompe piernas, donde nosotros solemos aprovechar las bajadas para relajar un poco y dejamos puesto el plato pequeño, para que no nos pille por sorpresa la próxima pendiente.
Como advertencia, os diré que tras el paso de piedra viene una bajada, pero que no os entre la tentación de evitar la prominente cuesta arriba que se ve y tiréis cuesta abajo siguiendo los postes negros y amarillos. Tenéis que hacer una V. Nosotros solemos bajar campo a través ese tramo, ya que nos gusta darnos algún gustillo Off Road de vez en cuando…jeje.
Cuando llegues a una explanada podríamos decir que ya se acabó la tortura y da comienzo lo divertido: bajar. No es conveniente que os emocionéis demasiado ya que la piedrilla suelta y los pasos para canalizar el agua pueden daros algún susto.
Este tramo finaliza cuando lleguéis a una carretera muy estrecha (A-4144), la cual nos lleva a Musitu, si se gira a la izquierda, o a nuestro destino si se gira a la derecha. Se trata de una bajada rápida, pero debéis ir con cuidado ya que puede venir tráfico.
Al poco de empezar a bajar veréis un cartel que pone “Laminoria”, que es donde saldríais en caso de haber cogido la opción de no subir el puerto de Guereñu.
La carretera nos lleva hasta la ermita de Santo Toribio, donde giramos a la derecha para volver a retomar la Vía Verde.
Una pequeña pendiente de cemento nos deja nuevamente en el Vasco-Navarro. Esta vez nos acompañará una tubería roja durante un buen rato. Se trata de un sistema que se diseñó para surtir de agua a la ciudad de Vitoria-Gasteiz en caso de necesidad, pero según tengo entendido se ha declarado en desuso sin llegar a estrenarla.
A la altura de Cicujano cruzamos otro antiguo túnel, pero esta vez iluminado, y seguimos rodando para llegar a Maestu.
En Maestu nosotros solemos coger el camino rojo frente a los chalets que veréis a la izquierda, y al pasar la casa del deporte, donde veréis tras una cristalera numerosas bicicletas de Spinning, retomareis la Vía Verde.
En unos 3 kilómetros se pasa por una pasarela metálica roja y al cruzarla deberéis girar a la izquierda, y tras rodar un kilómetro pasareis por delante de la preciosa ermita de la Soledad.
Al de un kilómetro después de pasar por la ermita deberéis coger un paso inferior que veréis a la izquierda, y en 300 metros a la derecha retomaréis el conocido trazado del Vasco-Navarro.
Al de dos kilómetros disponéis de una fuente con agua potable, justo antes de cruzar el túnel de Antoñana.
Después de cruzar el puente de Antoñana llegareis al tren-museo del Vasco-Navarro, junto al cual hay una zona de alquiler de bicicletas y fuente. Después de cruzar esa zona hay que ir a la izquierda por un tramo de carretera hasta llegar a un puente de piedra, el cual hay que cruzar para continuar por el trazado libre de circulación de la Vía Verde.
Una pasarela más y ya estamos en Santa Cruz de Campezo, donde seguiremos recto por nuestro trazado hasta llegar a unos chalets donde, al llegar al último, giraremos a la derecha y seguido retomamos el camino correcto.
El trayecto no presenta mayor dificultad hasta llegar a la estación de Zúñiga, donde hay una rotonda, pero las vallas de madera no dejan lugar a la duda, facilitándonos el seguir la ruta sin problema.
Unos dos kilómetros después de la rotonda, llegaremos a un viaducto que cruza la carretera y nos deja frente a un túnel larguísimo de casi 1.5 km, el cual se ilumina por tramos mediante detectores de movimiento. Es tan largo que no se ve la luz del final, hasta que estás casi terminando, donde te sientes como en la película Poltergeist: “Caroline, sigue la luz, Caroline!!”
En Acedo se corta el trazado, por lo que debemos salirnos del Vasco-Navarro e ir a la carretera principal del pueblo para tomar la dirección de “hípica Acedo”, donde poco después seguiremos sin mayor problema hasta el siguiente pueblo: Ancín.
En Ancín la clave está en buscar el cementerio y dejarlo a nuestra derecha, para seguir con nuestro camino. Como referencia, deciros que nosotros seguimos el camino del agua (la canaladura) y procuramos atravesar el pueblo lo más recto posible en referencia a la dirección que traíamos.
De ahí llegamos a Murieta donde hay unos bancos muy majos para tomar unas barritas y llenar el agua en la fuente de esa placita.
En escasos 2 kilómetros se acaba la vía verde, por lo que debemos coger la carretera NA-132-A durante 6 km para llegar a Estella - Lizarra.
Vimos que hay posibilidad de seguir por una vía verde alternativa paralela a la carretera, pero como no teníamos track de ese trazado y nuestro objetivo era llegar al cartel de la entrada de Estella para volver por donde habíamos venido (recordar que estamos entrenando) no nos quisimos liar.
En resumen es una ruta en bicicleta por Álava clásica y preciosa, de dificultad media-baja (salvo por Guereñu, que se las trae) que se puede hacer entera o por tramos desde cualquier pueblo, ya que la carretera llega a todas las estaciones del antiguo tren Vasco-Navarro, pudiendo dejar el coche y continuar la ruta en Bici.
Si queréis bajaros el track, aquí os lo dejo: