Categoría: Pruebas Cicloturistas

  • Asi fue mi Quebrantahuesos 2026

    Asi fue mi Quebrantahuesos 2026

    Hay pruebas cicloturistas y luego está la Quebrantahuesos…

    Cada mes de junio, miles de ciclistas llegan a Sabiñánigo con un mismo objetivo: completar uno de los recorridos más emblemáticos del calendario europeo. Para muchos supone el gran reto del año; para otros, una tradición que repiten temporada tras temporada. Pero para todos significa enfrentarse a una jornada que combina esfuerzo, compañerismo, sufrimiento y la magia de los grandes puertos pirenaicos.

    Origen de la Quebrantahuesos

    La historia de la Quebrantahuesos comenzó en 1991 gracias al trabajo de la Peña Ciclista Edelweiss. Lo que nació como una marcha para unos pocos centenares de participantes se ha convertido en un auténtico fenómeno que reúne cada año a miles de aficionados procedentes de toda España y de numerosos países.

    Su recorrido clásico, de aproximadamente 200 kilómetros y más de 3.500 metros de desnivel acumulado, atraviesa algunos de los puertos más conocidos de los Pirineos, como Somport, Marie-Blanque, Portalet y Hoz de Jaca. Lugares cargados de historia ciclista que han visto pasar a leyendas del Tour de Francia y que, durante un día, quedan reservados para los aficionados.

    Pero la Quebrantahuesos es mucho más que cifras. Es madrugar cuando aún es de noche, compartir nervios con miles de personas en la salida, coronar puertos rodeado de espectadores y descubrir hasta dónde eres capaz de llegar cuando las piernas empiezan a protestar.

    VLOG: ☠️ Quebrantahuesos 2026 ¡ TODO SALIÓ MAL! ☠️

    https://youtu.be/Cx3cKjC40NI

    Mi participación en la QH26

    Ya sabéis que, como afectado de esclerosis múltiple, poco a poco me he ido alejando del mundo del mountain bike y abrazando de nuevo la disciplina de carretera.

    Evidentemente, como ciclista extremo que soy…o era, tarde o temprano buscaría pruebas que me ayudasen a encontrar mis nuevos límites y evidentemente, la Quebrantahuesos es la prueba ideal para ello.

    Sabiñánigo, la capital cicloturista por excelencia

    Después de meses preparando la prueba llegó el día de bajar (o subir…en Álava siempre bajamos a todos los lados) a Sabiñánigo, localidad que acoge el evento.

    Llenos de nervios e incertidumbre aparcamos en la zona de las duchas, donde normalmente dejan a la gente quedarse pero…este año parecía que no iba a ser tan fácil, ya que nos echaron de allí y de un modo bastante amenazante, por lo que tocó dar vueltas hasta encontrar un sitio más adecuado.

    Existe un espacio adecuado para las autocaravanas en la zona deportiva, donde el campo de futbol, pero es que está realmente a tomar por saco de la salida y recogida de dorsales.

    La feria de la QH es un buen punto de encuentro

    Aposentado fui a por el dorsal y a la vuelta conocí a mi vecino «Joan-Michael», de origen africano, residente en Alicante y con 9 ediciones de la QH sobre sus espaldas.

    Yo soy una persona que habla mucho pero os aseguro que al lado de Michael, soy un aficionado…jaja. Al rato se nos unió Elber, un colombiano afincado en Madrid y para rematar el cuarteto se nos agregó Juanma, otro alicantino también amante de los retos imposibles.

    Gracias a su compañía la tarde pasó tranquila y Joan Michael, con gran precisión nos explicó los pasos que debíamos dar tanto para llegar al cajón como sobre como enfrentarnos a cada puerto.

    Llevábamos una buena temporada con ola de calor y ese 19 de junio, no iba a ser menos. Llegamos a casi 40ºC, lo cual pagué más de lo que me hubiera podido imaginar.

    Izquierda a derecha: Elber, Michael, Juanma y el menda

    Pese a que estuvimos a la sombra toda la tarde, bebimos mucha agua y no hicimos ninguna actividad deportiva hubo un momento en el que me mareé. Me mareé hasta el punto de meterme en la autocaravana para asentarme un poco, pero no se me terminaba de pasar, así que sin cenar un con bastante mal cuerpo me fui a la cama.

    20 de junio: El gran día

    Había puesto el despertador a las 5:00am, para estar en el cajón a las 6:00am y así no salir tan atrás, pero a las 4:00am un retortijón actuó de manera mucho más efectiva que cualquier campana y la hora que le gané al despertador me la pegué sentado en el WC.

    Con el estómago hecho una piltrafa traté de desayunar, pero sin éxito, así que de esa guisa me planté en el cajón de salida para enfrentarme a 193kms y 3600mD+ con aviso por calor y humedad.

    Después de una larga espera echaron el cohete que marcó el inicio de la QH26 y 20 minutos después…salimos nosotros…jajaja.

    Instante en el que el mundo se para en seco y solo existes en ese momento

    Evidentemente primero salen los participantes que en la edición anterior se ganaron un puesto en algún cajón de salida y después el resto, pero mover semejante masa de gente no es fácil.

    Como suele ser habitual, la salida fue rápida, peligrosa y algo accidentada, donde hubo gente queriendo ganar la prueba desde el kilómetro 0, pero perdiéndola en el kilómetro 10 y lo digo de manera literal.

    Íbamos por el tramo de la autovía, cuando nos vimos obligados a parar por una terrible caída masiva que se había dado en uno de los grupos de cabeza.

    El paso por allí fue poco menos que impactante; bicicletas partidas, maillots destrozados, caras ensangrentadas y mucha gente sujetando a su compañero herido. Lo que más me llamó la atención eran los rastros de los geles reventados sobre el asfalto. No me preguntéis la razón, pero eso me sorprendió muchísimo.

    Algunas imágenes te encogen el estómago

    La mayoría cogimos consciencia de lo que podría pasarnos pero no todos, ya que los trenes de alta velocidad, formados por pelotones de 30 personas, volando sobre el asfalto, haciendo zig-zag entre los miles de participantes ocasionaron bastantes situaciones de peligro.

    Poco a poco los kilómetros fueron avanzando y tras cruzar Villanúa iniciamos la primera subida del día: Somport.

    De repente me pita la GoPro 11 mini delantera, que se me quedó sin batería prematuramente como consecuencia del calor, así que me tocó parar, reconfigurar la disposición de las 4 GoPro que llevo y seguir.

    Tomamos el segundo gel del día (el anterior había sido en la autovía) y nos pusimos a picar biela. El tiempo todavía era amable y estaba ligeramente nublado, por lo que la subida fue relativamente rápida y para cuando quise darme cuenta ya estaba arriba, por lo que barrita de guayaba y a por el tramo francés.

    ¡Somport a la saca!

    Durante la bajada eché en falta un cortavientos, ya que la parte francesa acumula bastante humedad y se acentúa más tanto el frío como el calor, algo que sufriríamos en Marie-Blanque.

    En bajada y con bastante velocidad llegamos a los pies del segundo reto del día, el temido Marie-Blanque, un pequeño puerto de montaña que esconde trampas del 14% en su parte final, así que ¡un gel y para adelante!

    Inicias el ascenso tranquilo, cogiendo altura poco a poco, mientras te vas adentrando en una carretera boscosa. En los primeros kilómetros de ascenso ya se van viendo personas caminando, con la bici al lado, imagen que, a medida que vamos cogiendo altura, se va haciendo más común.

    Las rampas y el calor, unidos a una alta tasa de humedad, van compactando la horda de ciclistas y pedalear cada vez es más complicado; personas que se bajan, otras que se cruzan y alguno que incluso se cae como una fruta madura.

    Marie-Blanque hace la primera gran criba

    Hubo un momento en el que un ciclista se nos cruzó al ver a un amigo, pero como si fuera el solo por una avenida, lo que provocó que varios tuviéramos que echar pie al suelo. No voy a decir que no me viniera bien tomar algo de aire, pero ostras….madre mía, ¡cómo se puede uno cruzar así en medio de un pelotón tan compactado!.

    Con menos alegría que en el Somport, coroné el Marie-Blanc, tomé una guayaba para mantener la ingesta de hidratos y cuesta abajo nuevamente hasta el kilómetro 119, donde empieza el verdadero «coco» de la prueba, el Portalet.

    Con 1000mD+ y 30km de ascenso, su dureza no radica en las rampas, sino en una subida tendida, más larga que un día sin pan y bajo un sol que ya nos marcaba los 39ºC. La tasa de humedad no os la puedo decir, pero os reconozco que nunca había sudado de esa manera tan bestia.

    Para ese momento me había petado la segunda GoPro 11 Mini, así que tuve que apañarme con la GoPro 4 y la GoPro 11 Black, que uso para grabar los comentarios on Board.

    Portalet+calor+humedad+cagalera dan este resultado

    Me tomé un gel al inicio del puerto y poco a poco empecé el ascenso. Mi estomago me había ido más o menos respetando hasta allí, pero a medio puerto comencé a tener un fuerte dolor de tripas, tanto que cuando llegué al avituallamiento del kilómetro 139 estuve a punto de retirarme, aunque mi orgullo me impidió hacerlo.

    Estaba excesivamente recalentado y sudando como un pollo, pero como iba bebiendo continuamente y tomando pastillas de sales 226ers cada hora, la hidratación estaba bien. Al final me paré en un caño que había a pie de carretera y aproveché para mojarme tobillos, muñecas y nuca. Cuando bajé la temperatura un poco, me animé a mojar pies y cabeza. Algo más fresco pero sin fuerzas, seguí cuesta arriba en lo que parecía una marcha de moribundos.

    Hay una cosa que os debo reconocer y es que, por muy cansado que vaya, nunca me faltan fuerzas para admirar el entorno que me rodea y Pirineos siempre me llena muchísimo.

    Gracias al paisaje pude distraerme del dolor de estómago y, a las 16:14pm conseguí coronar el terrible Portalet. Me costó un total de 3h 10m algo que normalmente hago en la mitad de tiempo, pero sin esas condiciones tan duras, evidentemente.

    Coronando el Portalet

    Hacía tiempo que había dejado de lado el objetivo de hacer algún tipo de tiempo o lograr ninguna medalla, simplemente quería asegurar ser finisher de la Quebrantahuesos 2026, así que en el avituallamiento de Formigal, tomé algo de Coca-Cola para dar un poco de alegría al estómago y después de me dediqué a estirar cuello, omóplatos y espalda para enfrentarme con alguna garantía al último monstruo de la jornada, Hoz de Jaca.

    A las 16:30 me puse en marcha y es ahí cuando me entero de que nos acababan de cortar el paso. No daba crédito a lo que oía, ya que yo tenía apuntado el corte de tiempo de las 16:30 en el kilómetro 139 pero está visto que se me movió una barrita de separación, porque el corte era a un kilómetro cuesta abajo de donde estaba en ese momento.

    Madera y Musgo. Decoración natural en madera.

    No os hacéis una idea del disgusto que me pegué…tanto esfuerzo y sufrimiento para nada. Si hubiera bebido algo y salido seguido hubiera pasado el corte y podía haber estirado después. ¡Mierda, que bobo soy!

    Bastante enfadado y frustrado hice los kilómetros restantes pedaleando con mucha rabia, tanta que acabé llevando a un grupo a más de 40km/h, bueno, a los que consiguieron aguantar, porque la mayoría se acabaron descolgando.

    Pasamos el arco de tiempo y unos kilómetros más adelante, llegamos al punto de donde habíamos salido.

    Una vez en Sabiñánigo…

    Después de no poder tragar la pasta ni el yogur que nos dieron, cogía la medalla-recuerdo de la prueba con una penalización de 2h por el paso de Hoz de Jaca y me retiré a la autocaravana, donde encontré a Joan Michael que acababa de llegar también.

    En un adelantamiento muy poco afortunado, otro participante lo tiró en la bajada del Somport y estaba el pobre todo magullado.

    Me comentó que Juanma se acababa de ir pero Elber se había visto involucrado en la montonera que vi al principio y estaba bastante magullado, así que en vez de irme a casa, decidí quedarme para verle y tratar de echarle una mano en lo que fuera posible.

    Las medallas se ganan así que esto es un recuerdo, no un trofeo

    Al de un rato ahí que nos aparece lleno de vendas, rozaduras y una clavícula claramente rota, ya que le asomaba un pico hacia arriba. Aún así, el tío se cascó las QH26 en 6h45m…madre mía, que loco está este colombiano.

    Al final, decidimos quedarnos todos juntos a cenar unas pizzas y tratar de terminar en positivo lo que había sido una jornada bastante catastrófica.

    Conclusiones sobre la Quebrantahuesos 2026

    Evidentemente he de reconocer que la Quebranta es todo un espectáculo. El año pasado lo pude saborear en la Treparriscos 2025 y este año lo he consolidado en la hermana mayor, la Quebrantahuesos.

    El ambiente es increíble, desde el momento que llegas, con la feria, los miles de ciclistas…pfff, indescriptible, sinceramente, hay que vivirlo. El problema viene en el momento en el que suena el cohete y el sentido común se queda en el coche.

    La gente circula como si fuera sola por la vía, sin tener en cuenta lo que el resto de gente pueda o necesite hacer.

    Estos son los momentos que valen de verdad

    Los pelotones rápidos son el mayor peligro, ya que te adelantan de tal manera que cada vez se te cierran más, hasta el punto de que el cuarto o quinto ya te pega con el manillar, obligándote a echarte a un lado, con el consecuente desplazamiento lateral de todo el pelotón que tienes tu a tu derecha.

    Sinceramente mucho peligro que me hace plantearme seriamente no volver a la Quebrantahuesos, ya que no me merece la pena semejante riesgo.

    El recorrido en si…bueno, es Pirineos, que te voy a decir: espectacular. No hay nada feo, pero si hay algo con lo que he de quedarme, sin lugar a dudas es con el factor humano de la prueba. Desde la gente de los avituallamientos, que es encantadora, hasta los que están en las curvas animado y echando agua a los pobres penitentes, el gran factor de la QH es el humano.

  • LA PELUSO Cicloturista XL 2026, puro sufrimiento

    LA PELUSO Cicloturista XL 2026, puro sufrimiento

    El origen de La Peluso Cicloturista, viene de querer rendir homenaje al mítico equipo Reynolds y no solo porque de ahí surgieron la mayoría de las grandes figuras del ciclismo, sino porque ahí es donde se dieron las circunstancias adecuadas para que surgiera el ciclismo moderno que vemos, vivimos y disfrutamos hoy en día.

    Podría liarme a contarte toda la historia del origen del equipo, su relación con la empresa del papel de albal, el nombre de Peluso…pero eso ya os lo he contado en innumerables ocasiones, por lo que si te apetece conocer más sobre el origen e historia de la prueba, te recomiendo que eches un vistazo al artículo que hice en 2021 sobre La Peluso Cicloturista:

    La Peluso Cicloturista sin tapujos

    Hay marchas cicloturistas que se disfrutan, otras que se conquistan y luego…luego está la LA PELUSO XL.

    Se trata de una prueba que no busca agradar. No quiere ser amable. No pretende regalarte una mañana bonita de ciclismo entre amigos. La Peluso está diseñada para ponerte contra las cuerdas, vaciarte las piernas y obligarte a descubrir cuánto eres capaz de resistir cuando el cuerpo empieza a pedir tregua: 153 kilómetros, 3100mD+ por puertos interminables y una climatología adversa que te deja la sensación de estar constantemente luchando contra algo mucho más grande que tu.Por eso decimos que LA PELUSO ni se disfruta, ni se conquista…LA PELUSO te la debes ganar.

    El Infierno del Norte nunca perdona

    La salida ya deja claro que esto no es una marcha cualquiera. El ambiente huele a café rápido, nervios y silencio contenido ya que todos saben lo que viene.

    La carretera empieza a serpentear entre montañas y bosques húmedos, bajo un cielo gris que parece observarnos desde arriba esperando el momento exacto para atacar. En La Peluso no hay tregua meteorológica garantizada. Puedes pasar del sol al viento helado y de ahí a la lluvia en apenas unos kilómetros, y quizás esa sea parte de su magia.

    Porque aquí no solo peleas contra el desnivel, peleas contra el clima, contra el cansancio y, sobre todo, contra tu propia cabeza.

    Madera y Musgo. Decoración natural en madera.

    El desgaste invisible

    Lo duro de La Peluso no suele llegar en el primer puerto, ni siquiera en el segundo, el reto llega después.
    Los kilómetros empiezan a acumularse, los grupos se rompen y las conversaciones desaparecen. En ese momento, cada ciclista pelea su propia batalla interior.

    Es ahí donde LAPELUSO enseña su verdadera cara.

    Las piernas empiezan a endurecerse. Los repechos parecen muros. El viento se convierte en enemigo. Y cada subida deja de medirse en kilómetros para empezar a medirse en voluntad.

    Hay momentos en los que el cuerpo avanza únicamente porque la cabeza se niega a rendirse.

    Paisajes espectaculares… si todavía puedes mirarlos

    La Peluso atraviesa algunos de los paisajes más salvajes y espectaculares del norte. Bosques profundos, carreteras estrechas, montañas verdes y pueblos que parecen detenidos en el tiempo.

    Pero la prueba tiene una curiosa capacidad de hacer que muchas veces apenas puedas disfrutar del entorno. Vas demasiado concentrado sobreviviendo y quizás eso, haga todavía más especial cruzar la meta.

    Porque cuando todo termina y el pulsómetro por fin empieza a bajar, miras alrededor y entiendes dónde has estado. Lo que has atravesado. Lo que has soportado.

    La meta no es el final

    Cruzar la meta de La Peluso no se siente como terminar una marcha, Se siente como sobrevivir a una pequeña guerra: piernas vacías, la cara marcada por el esfuerzo, el cuerpo agotado pero, el corazón lleno por saber que has sido digno de la prueba.

    Hellbiker y el espíritu de resistencia

    Cada edición de La Peluso parece hecha para recordar algo importante: que el ciclismo no siempre consiste en ganar, hacer medias imposibles o subir puestos en Strava, a veces consiste simplemente en resistir, en seguir pedaleando cuando ya no quedan fuerzas, en adaptarse al dolor, en convivir con la fatiga; simplemente, continuar avanzando.

    Y quizá por eso esta marcha conecta tan bien con el espíritu Hellbiker: sufrir, luchar y seguir adelante aunque el infierno aparezca en cada puerto.

    Porque al final, en pruebas como esta, todos terminamos descubriendo la misma verdad: el verdadero rival nunca es la montaña, el verdadero rival siempre eres tú mismo.

    VLOG: LAPELUSO XL 2026 💀 Puro sufrimiento

    Puedo contártelo usando mil palabras por párrafo y aún así, nunca te llegaría tan claramente como a través del vídeo que grabamos sobre el terreno. Esperamos que lo disfrutes!

    El Track

    Si quieres hacer el recorrido de La Peluso versión larga por tu cuenta, puedes descargarte el track del siguiente link:

  • Castro-Castro 2026, 35ª edición de la clásica cicloturista

    Castro-Castro 2026, 35ª edición de la clásica cicloturista

    El pasado domingo 19 de abril regresaba una cita marcada en rojo para muchos ciclistas: la Cicloturista Castro-Castro. El Club Ciclista Castreño volvió a reunir a cientos de aficionados con salida y llegada en Castro Urdiales, una joya de la costa cántabra. Y esta vez sí: tras varios años quedándonos a las puertas por no poder cuadrar agenda, los Hellbiker estuvimos allí para comprobar en primera persona si todo lo bueno que se cuenta de esta marcha era verdad.

    Edición 2026

    La 35ª edición de prueba cicloturista volvió a demostrar por qué es una de las marchas más queridas del norte. Con salida y llegada en Castro Urdiales, esta clásica reunió a cientos de ciclistas en una jornada marcada por el compañerismo, la dureza justa del recorrido y unos paisajes espectaculares entre costa e interior cántabro.

    El trazado de esta edición presentó 94 kilómetros y 1220 metros de desnivel acumulado con varios puntos clave que convierten la Castro-Castro en una prueba perfecta para arrancar la temporada: carreteras rápidas, repechos exigentes y ascensiones que obligan a medir fuerzas. Entre ellas, destacan el paso por el Puerto de la Escrita, el siempre selectivo Alto de Seña y el regreso hacia meta con el paso por San Andrés, donde las piernas ya hablan por sí solas.

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    Pero si algo hace especial a esta marcha no son solo sus números, sino su ambiente. La organización del Club Ciclista Castreño volvió a cuidar cada detalle: señalización, seguridad, avituallamientos y el calor de una afición que siempre responde en las cunetas y en la Plaza del Ayuntamiento.

    En mi caso, la Castro-Castro fue mucho más que una marcha. Además de poner a prueba el entrenamiento personalizado que estoy realizando con la ayuda de ChatpGPT, fue otro día de reto personal, de gestionar fuerzas, de sufrir en las subidas y de disfrutar cada kilómetro sobre la bici. Porque al final, estas pruebas no solo se pedalean… también se viven.

    VLOG: 35ª Cicloturista Castro-Castro 2026

    Si quieres ver cómo fue desde dentro, aquí tienes el vídeo completo 🚴🔥

    Recorrido

    Si quieres recorrer por tu cuenta lo que fue el trazado de la prueba, puedes descargar el archivo GPX del siguiente enlace:

  • 37ª Cicloturista Bilbao Bilbao 2026

    37ª Cicloturista Bilbao Bilbao 2026

    La Clásica Cicloturista Bilbao-Bilbao forma parte de nuestro calendario de pruebas fijas e indispensable en nuestro calendario desde hace más de una década y no hay nada que impida que acudamos a la llamada de esta gran fiesta del ciclismo.

    Nuestra Bilbao-Bilbao 2026

    Este 2026 ha empezado con lo que se ha denominado un «Tren de Borrascas», pero no penséis que han sido el típico sirimiri vasco, no…borrascas con nombre propio, lo que ha hecho complicado poder entrenar en el exterior y, como no podía ser de otra manera, las previsiones para el 15 de marzo no fueron nada buenas.

    Como siempre, nos levantamos a golpe de txalaparta a las 5:00am y, cual es nuestra sorpresa, en Álava estaba nevando. Pero no creáis que era agua nieve ligera, no…era una nevada en toda regla.

    Pese a todo y, como somos gente cumplidora, cargamos las bicis y pusimos rumbo hacia la capital vizcaina: Bilbao.

    A nuestro paso por Altube debimos pillar un claro y circulamos en seco, pero en cuanto entramos en el cinturón bilbaino, la lluvia nos acompañó de nuevo.

    Con más pereza que otra cosa, aparcamos en el CC Zubiarte, recogimos los dorsales, preparamos las bicis y nos dirigimos hacia el arco de salida, donde reunimos fuerzas con Aingeru, nuestro Hellbiker en prácticas.

    Por suerte, el cielo nos dió una tregua y la salida de las 8:15 la hicimos en seco, algo de agradecer, ya que arrancar lloviendo siempre cuesta mucho más.

    La enorme tropa de funambulistas de los 2cm nos dirigimos hacia la rotonda de Deusto y de ahí pusimos rumbo, paralelos a la Ría de Bilbao a lo que sería un día bastante duro.

    Erandio, Getxo, Sopela, Plentzia…los kilómetros se iban sucediendo e íbamos esquievando la lluvia. Se notaba por que, aunque el cielo estaba tranquilo, en el suelo había casi un centímetro de agua debido a la tremenda jarreada echada momentos antes de que llegásemos nosotros.

    Subimos dignamente Andraka y seguimos por Asteinza, Butrón, Urdúliz, Asua…donde algunos osados, incluso se quitaron los chubasqueros. Eso no debió hacerle mucha gracia al encargado del grifo, ya que en el kilómetro 55 nos castigó con una buena jarreada.

    En el avituallamiento de Zamudio, kilómetro 62, no paramos mucho ya que llovía bastante. Aún así, no pensamos en ningún momento tirar por «la corta». Está visto que los ciclistas sufrimos algún tipo de enajenación mental, ya que pese a lo que caía…todos tiramos por el recorrido largo sin pensarlo.

    El «del grifo» debió pensar que no teníamos remedio, así que lo cerró y volvimos a rodar…sin lluvia pero sobre mojado, por lo que los resbalones y «susticos» eran habituales.

    Mungia, Fuiz…y casi sin darnos cuenta, El Morga.

    En mi preparación para la QH26, ando cambiando el rimo y rango de pedalada, ya que para una tirada tan larga, el rango de 400W a 54rmp no es que sea lo más inteligente, pero como ciclista de montaña es a lo que estoy acostumbrado, por lo que cualquier opción de practicar y reprogramar al cuerpo es buena. Con ese objetivo en mente, bajé plato, subí piñones y con un ritmo bien ligero ¡¡culminé el Morga mucho más rápido de lo que lo he hecho nunca!!

    En la subida adelanté a muchísmos ciclistas que parecían ir clavados al suelo. Parece mentira lo que se puede lograr usando un poco la cabeza.

    Aingeru es una persona que baja muy bien, así que no le esperé en la subida y me dejé caer hasta los pies del Morga pero por «el otro lado».

    Mientras le esperaba, vi un muro de nubes negras y muy poco amistosas en medio de lo que iban a ser nuestro próximos kilómetros, así que volví a ponerme el chubasquero y cuando volvimos a reunir fuerzas, decidimos que igual «Vivero» no iba a ser una buena idea.

    No habíamos llegado a Galdakao, cuando nos agarró un terrible aguacero, pero de esos en los que cada gota te moja hasta el alma.

    Pasamos junto al desvío del Vivero y confirmamos que no era el día. No por la subida, sino por lo peligroso del descenso. En seco ya suele haber desgracias, así que no quisimos arriesgar; queda mucha temporada por delante.

    Había ido guardando durante todo el recorrido, así que Aingeru me dio rienda suelta para gastar los caballos y subí Begoña como un Spuntnik.

    Pedaleé sin grupo ni relevo, quemando todo el keroseno que tenía guardado y adelantando a muchísima gente…hasta que la mala fortuna hizo que el soprote que uso para la GoPro se partiese y me vi obligado a parar.

    Entre parar, ir para atrás, recogerlo, entender lo que había pasado e intentar meter el armatroste en el maillot, Aingeru me alcanzó, por lo que pudimos cruzar juntos el arco de meta.

    Conclusiones

    Hubo mucha gente que tomó la decisión de no correr esa edición de la Bilbao-Bilbao. No quiero decir ni que nosotros seamos más duros ni que los demás sean más flojos…ya que cada uno debe tomar sus decisiones y ser consecuente con ellas.

    Seguramente, siendo objetivos, lo más inteligente hubiera sido apagar el despertador y darse la vuelta, pero es que nos gusta tanto la prueba, que somos capaces de acudir en cualquier condición por muy mala que sea.

    Posiblemente, si hubiera estado jarreando durante la salida, igual nos lo hubieramos pensado un poco, ya que el asfalto con tanta agua es muy peligroso. De hecho, vimos cantidad de resbalones y sustillos de eso que te hacen apretar «el asterisco (*)»

    Como siempre, la organización de 10, el recorrido espectacular y ejemplar la actitud de los participantes. Se vivió un respeto que se ha echado en falta en otras ediciones.

    Con las condiciones climáticas que nos tocó a nuestro paso, creo que no subir vivero fue una decisión acertada, aunque reconozco que me quedé con algo de pena.

    Sin lugar a dudas, la Cicloturista Internacional Bilbao-Bilbao es una gran fiesta del ciclismo, que mueve muchísima afición y sobre todo, nunca defrauda.

    VLOG: 37ª BILBAO BILBAO 2026 | Se desatan los infiernos en la Clásica Cicloturista

    Madera y Musgo. Decoración natural en madera.
  • Así vivimos la Treparriscos 2025

    Así vivimos la Treparriscos 2025

    La Treparriscos es la «hermana pequeña» de la famosa cicloturista la Quebrantahuesos. Pese a numerosos intentos de participar en la prueba reina, no fui agraciado en ninguno de los sorteos ni repescas, así que finalmente me tuve que conformar con «la corta», para poder disfrutar del ambiente ciclista de Sabiñánigo.

    La Quebrantahuesos y la Treparriscos

    La Quebrantahuesos, es para muchos aficionados y aficionadas al ciclismo de carretera, la prueba reina del mundo cicloturista.

    200 kilómetros con 3.500mD+ por carreteras pirenaicas, la hacen lo suficientemente atractiva como para atraer a una decena de miles de ciclistas para medir sus fuerzas con este gigante.

    Por desgracia para mí, que me apunté el mismo día que abrieron las inscripciones, el acceso a la prueba es mediante sorteo. Se saca un número al azar, y a partir de ahí se cuentan 10.000 hacia arriba. Esos son las personas agraciadas para tomar parte en la edición de ese año. Pasado un plazo, se vuelven a sacar de manera consecutiva el número de plazas cuyas inscripciones no se hayan completado en ese tiempo. Así, hasta completar inscripciones.

    Tuve la mala suerte de caer en un dorsal que se quedó a poco de la segunda repesca…pero lo suficientemente lejos como para no ser agraciado en el sorteo.

    En un principio pensé en dejarlo para otro año, pero al final me calenté y acabé apuntándome a la Treparriscos que, con sus 85km y 1.500mD+, es el formato de Medio Fondo de esta prueba a la cual te puedes apuntar sin sorteos, ya que no se suele llenar.

    La Treparriscos 2025

    En previsión al gentío que habría por Sabiñánigo, decidí ir relativamente pronto y pude aparcar sin problemas en el área habilitada para las autocaravanas a las afueras (pero que muy a las afueras).

    Una vez instalado, comí y bajé a vivir el ambiente del que tanto he oído hablar y hace tan famosa a la experiencia QH.

    Hacía muchísimo calor y la zona Expo está casi a 3km de donde nos habían hecho aparcar. Podría haber ido en bici, pero me imaginé que a la larga, sería un estorbo para ver tranquilamente la expo.

    Media hora después y sudado hasta las trancas, llegué a la zona en cuestión. Visité los stand (o Stands??…cómo se dice en plural sin parecer un paleto??), recogí la bolsa del corredor e incluso me dio para ver a Tomi Misser y Valentí Sanjuan en el stand de Decathlon dando una charla y sacándose unas fotos con los fans.

    A media tarde volví a subir a la autocaravana, donde preparé la bici, las cámaras, la ropa, cené…y me fui a tratar de dormir, aunque con ese calorazo…fue realmente difícil.

    Al día siguiente, me levanté pronto, desayuné y puse rumbo a los cajones de salida, los cuales se abrían a las 7:15 para la Treparriscos.

    Hubo algo de caos, ya que nos juntamos los de la «Trepa» con los descolgados de la «Quebranta». Al final, todo fue a su sitio y cuando dio la hora…arrancamos!

    Nos costó un rato llegar al arco de salida, pero cuando el ambiente es bueno, el tiempo se pasa rápido.

    Madera y Musgo. Decoración natural en madera.

    Había gente nerviosilla, pero en verdad, no era mi caso. Al ir a una prueba que para mi…iba a ser fácil y que además, iba sin ninguna presión, me permitió tomarme las cosas con bastante calma, pese a que algunas personas me pusieron a prueba.

    Tachuela para arriba, tachuela para abajo, alguna montonera por aquí y alguna caída por allá, llegamos bastante rápidos a Biescas (kilómetro 19) y con ello al primer puerto de los dos que conforman este recorrido, el Cotefablo.

    Con bastantes tramos de descanso y con una pendiente máxima al final del 10%, me exprimí bastante en el puerto y adelanté a muchísima gente.

    Había de todo, grupetas de «chufla», gente que se enfrentaba a su primer reto ciclista, veteranos con muchas historias en sus patas…y algún descolgado como yo, que íbamos solos en ese penar.

    Con respeto y entendiendo la naturaleza de la Treparriscos, fui ganando puestos subiendo, perdiendo algunos otros bajando, pero la verdad es que me quedé contento con el resultado.

    Superado el puerto y sin agarrar ningún grupo, me planté en Fiscal y por lo tanto los pies del puerto de Petralba.

    9 kilómetros con una pendiente media de 4,9%, tampoco es que lo hagan especialmente complicado, por lo que nuevamente me apreté un poco en esa subida, la cual la hice bastante bien.

    Fue en el túnel final cuando me acoplé a un grupo de cicloturistas con bicicletas asistidas con motor, pero que me obligaron a salirme un poco del punto de confort en el que me había establecido.

    Coronado este segundo puerto, todo el «mal» ya está hecho y únicamente queda dejarse caer hasta la meta.

    En este punto me acoplé a otra grupeta que llevaba un ritmo de 41km/h en el llano y fue con quienes entré en meta haciendo un tiempo total de 3h 16m 4S.

    Como era bastante pronto, decidí subir hasta la autocaravana, ducharme y bajar a comer y recoger la medalla de manera más cómoda.

    VLOG: Treparriscos 2025 | Así la vivimos nosotros

    Como se suele decir, una imagen vale más que mil palabras, así que aquí os dejo el vídeo que grabamos de la prueba y su ambiente.

    Conclusiones

    Durante años y tras mi mala experiencia en la «Quebranta MTB» de 2014, me habían hecho ser reacio a venir a Sabiñánigo para la Quebrantahuesos. A día de hoy, puedo decir que entiendo la razón de porqué cada año una decena de miles de ilusos e ilusas, deciden enfrentarse al monstruo del cicloturismo.

    Un ambientazo brutal con una de las mejores organizaciones que he visto en mi vida, hacen bien merecida la buena fama de esta prueba.

    Todavía falta tiempo para ello y pueden ocurrir muchas cosas, pero a día de hoy estoy 100% seguro de que el próximo diciembre, volveré a tentar a la suerte de resultar agraciado en el sorteo que te garantiza una plaza en el infierno de asfalto.

    El Track de la Treparriscos 2025

    Si quieres hacer el recorrido por tu cuenta, te dejo el link para que te lo puedas descargar de Wikiloc:

  • La Peluso Cicloturista 2025, un auténtico infierno

    La Peluso Cicloturista 2025, un auténtico infierno

    El pasado 10 de mayo de 2025 tuvo lugar la 5ª edición de la Peluso Cicloturista, una prueba que se realizó bajo una alerta amarilla por tormentas violentas que nos hizo sacar lo mejor de cada uno para poder terminarla.

    El Origen de la Prueba

    La Peluso Cicloturista es una prueba de ciclismo de carretera que se realiza en la población Navarra de Irurzun y, se creo con el objetivo de homenajear al mítico equipo ciclista profesional Reynolds.

    Cada año se rinde homenaje a un equipo en orden cronológico, comenzando desde su fundación y este año, ha tocado a la hornada de 1986: Dominique Arnaud, Ángel Arroyo, Samuel Cabrera, José Enrique Carrera, Álvaro Fernández, Marc Gómez, Julián Gorospe, Rubén Gorospe, Anastasio Greciano, Stéphane Guay, Carlos Hernández, Miguel Indurain, Jose Luís Laguía, Francisco Navarro Fuster, Celestino Prieto, Jesús Hernández Úbeda.

    VLOG: Vivimos un auténtico INFIERNO en La Peluso Cicloturista 2025

    Podría contaros como vivimos ese día tan duro, pero creo que el vídeo que grabamos el día de la prueba lo refleja perfectamente.

    Conclusiones

    Creo que no hay mucho más que pueda decir sobre ella que no haya dicho ya. Es una prueba relativamente joven, hecha con mucho esfuerzo e ilusión…y se nota.

    Durante varias ediciones han tenido la mala suerte de que las previsiones meteorológicas hayan jugado en su contra. No hablamos de un sirimiri ligero, sino que les han tocado una serie de borrascas que pondrían a prueba a la organización más experta y la familia de Irurzun, ha sabido gestionar de una manera muy eficiente estas situaciones tan complejas.

    Las previsiones fueron cambiando de día en día e incluso, de hora en hora, lo que les obligó a tener que tomar la decisión de eliminar los dos formatos largos y dejar el corto como único recorrido.

    A mi Izquierda «Xabiertxo», el incansable speaker y dinamizador de la prueba

    Los ciclistas íbamos escapando de la tormenta, pero llegó un momento en el que de haber seguido, hubiéramos entrado de frente en ella, así que hicieron un último recorte a quienes pasamos pasadas las 11:00am por Lekunberri.

    Madera y Musgo. Decoración natural en madera.

    En mi caso, llegué a meta poco antes de las 11:30am, por lo que casi no me mojé y para cuando llegó la tormenta fuerte, yo ya estaba cambiado y de charla con la gente de la organización. Aún así, cuando volvía al coche, todavía entraban bastantes participantes que, de no haber cortado, lo habrían pasado realmente mal.

    Sea como fuere, en mi opinión y en la de la mayoría de los participantes se trata de una gran prueba y si te consideras ciclista, te aseguro que debes tomar parte.

    Como se suele decir, La Peluso Cicloturista es de esas pruebas que crean afición.

    Otras ediciones de La Peluso Cicloturista

    Tengo el privilegio de haber podido participar en todas las ediciones, tanto en las oficiales como en las «no pruebas»:

    Y también en su versión de Mountain Bike, por supuesto!

  • 36ª Cicloturista Bilbao-Bilbao 2025 ¡Accidentada!

    36ª Cicloturista Bilbao-Bilbao 2025 ¡Accidentada!

    El pasado domingo 23 de marzo de 2025 y pese a la amenaza de la borrasca Martinho, acudimos sin dudarlo a la clásica de las clásicas, la 36ª edición de la prueba Cicloturista Internacional Bilbao-Bilbao, donde disfrutamos muchísimo, aunque fue un tanto accidentada.

    Preinscripciones on-line

    A diferencia de las 35 ediciones anteriores y por primera vez en la prueba, las inscripciones han sido plenamente On-line, lo que creo algo de confusión entre los ciclistas más clásicos de la prueba. Pese a todo ello, no tengo constacia de que nadie se quedara finalmente sin hacer la inscripción.

    El único «pero» que han puesto algunos corredores, es la opción de decidir el mismo día de la prueba si tomaban parte o no, en función de las condiciones meteorológicas, pero siendo objetivos, para la organización es mucho más fácil saber exáctamente con cuanta gente contarán el día clave.

    Nuestra Bilbao-Bilbao 2025

    Este comienzo de año ha sido un tanto catastrófico en cuanto a condiciones climáticas se refiere. Numerosas borrascas muy potentes han cruzado y arrasado la península de norte a sur y de oeste a este durante el primer trimestre de 2025.

    Coincidiendo con la 36ª edición de la Clásica, nos tocó el paso de Martinho, una fuerte borrasca que desplomó las temperaturas, levantó vientos huracanados y dejó un volumen importante de precipitaciones.

    Fue tal el nivel de mal tiempo, que hasta el último momento estuve valorando el participar con la Orbea Oiz con cubiertas de XC, pero al final me fié de la ventana de buen tiempo que daban en Bilbao para el 23 de marzo y cargué en el portabicis la BH RS1.

    Sonó el despertador a las 05:00am, me asomé por la ventana y caía aguanieve, por lo que volví a mirar las previsiones y en Bilbao seguían dando 0% de precipitaciones durante toda la mañana.

    Desayuné, me preparé y recogí a Asier, mi compañero de mil batallas.

    Según íbamos acercándonos a Bilbao, el cielo dejó de llorar por nosotros y el amanecer fue dibujando el contorno montañoso que rodea a la capital Bizkaina.

    Aparcamos sin problemas en el CC Zubiarte, recogimos los dorsales, saludamos a Philippe, uno de los capos que organizan la prueba y bajamos al parking para prepararnos y salir en la tanda de las 08:00.

    Colocamos los dorsales, sacamos los cascos y…mierda…Asier se había dejado las botas de ciclismo en casa.

    Pasado el momento de crisis y mala leche, nos pusimos a valorar opciones, así que subimos hasta donde la organización y tenían un par de botas del número de Asier, pero con el modelo de cala equivocada, así que nada.

    De nuevo en el coche sopesamos la idea de que Asier se quedará esperando a que yo teminara la prueba, pero por muy bonita que haya quedado la rivera de Deusto, 4h dando vueltas sólo eran muchas, así que se lió la manta a la cabeza y decidió correr la prueba con las zapatillas de trail-running sobre los pedales automáticos.

    Nos preparamos, elegimos ropa ligera y conseguimos salir a las 8:17, a la cola de la segunda tanda.

    A partir de aquí, mejor os dejo con el VLOG, donde se aprecia mejor como vivimos ese día tan memorable.

    VLOG: 36ª Occident Bilbao-Bilbao 2025…un tanto accidentada

    Madera y Musgo. Decoración natural en madera.

    Conclusiones

    Sin lugar a dudas puedo asegurar que la Bilbao-Bilbao es la niña bonita de «El de Arriba», porque con el tiempo tan terrible que hizo en todos los lados, el que no lloviera en toda la prueba es algo que estaba fuera de toda probabilidad.

    En lo que a la experiencia se refiere…qué mas os puedo decir…salvo que soy un enamorado de la Cicloturista Bilbao-Bilbao y mientras las piernas me lo permitan, no tengo intención de saltarme ninguna edición. Hay pruebas más o menos bonitas, pero la clásica bizkaina es de esas pruebas que hacen afición.

    Ahora nos toca prepararnos bien, ya que el 10 de mayo tenemos otra de las imprescindibles en el calendario de cualquier ciclista que se precie, con la salvedad que su dureza pondrá en su sitio a el biker confiado, estoy hablando de La Peluso Cicloturista 2025.

    El Track

    Si deseas hacer el recorrido de la prueba por tu cuenta, te dejo el link desde el cual te puedes descargar el track:

  • 16ª Irati Xtrem Cicloturista 2024

    16ª Irati Xtrem Cicloturista 2024

    La Irati Xtrem es una prueba cicloturista no competitiva con inicio y final en Otsagabia (Navarra), con fama de ser tan dura como bonita, así que no queríamos cerrar el periodo de Pedales y Zapatillas sin probar en nuestras propias carnes la magia de la Selva de Irati.

    El Origen de la Irati Xtrem

    La idea de la Irati Xtrem surgió allá por el año 2004. Biktor Andueza, director de eventos de Pirenaica, se encontraba diseñando una etapa para sus clientes cuando dio con este pérfil; un recorrido de 128km y 8 puertos de montaña por el corazón de la Selva de Irati.

    Un recorrido típico pirenaico hará las delicias de los aficionados

    Una vez diseñado el trazado a Biktor se le ocurrió que podría ser el recorrido perfecto para una prueba cicloturista con inicio y final en el pueblo del Pirineo Navarro de Otsagabia. Se pusieron manos a la obra y en el año 2007 tuvo lugar la 1ª Irati Xtrem Cicloturista.

    El Espíritu de la Irati Xtrem

    La Irati Xtrem nunca ha tenido intención de convertirse en una carrera, ni oficial, ni encubierta y es algo que te lo dejan claro en todo momento. Incluso las clasificaciones son privadas.

    La gente que se acerque a Otsagabia para participar en esta fiesta del ciclismo, debe hacerlo por el mero hecho de pedalear por un entorno impresionante y en formato competitivo, ese objetivo no se cumpliría.

    Cada puerto es una victoria individual…¡y una fiesta!

    El objetivo de la organización es dar valor a cada kilómetro del recorrido, animando incluso a sacar fotografías y disfrutar del hecho de pedalear en compañía.

    Está todo tan pensado que incluso el tramo cronometrado del ascenso a Larrau, tiene su razón de ser. El que quiera medirse contra el crono lo puede hacer en ese puerto y, al ser el último y quieres darlo todo en la crono, debes hacer el resto del recorrido en modo conservador para no morir en el intento.

    VLOG: 16ª Irati Xtrem Cicloturista 2024

    En lugar de liarme a contaros como fue mi paso por Otsagabia, mejor os dejo el completísimo vídeo que grabé de la experiencia Irati Xtrem.

    Conclusión

    Si tuviera que resumir experiencia en una única palabra sería «enamorado». Es muy difícil transmitir con palabras los sentimientos tan fuertes que se sienten pedaleando en la Irati Xtrem.

    Al no haber esa tensión competitiva, los participantes estamos mucho más relajados. Da gusto ir escuchando a la gente: «bueno, hasta donde lleguemos«, «¡este año, la termino si o si!«, «ostrás que preciosidad de sitio. ¡Foto, foto!!«. Y así es.

    Los que me conocéis, sabéis que disfruto y aprecio el entorno natural, sobre todo si es de alta montaña. Esa quietud que se siente al estar en una meseta, a la altura de los picos más altos, transmite un vacío y una paz interior que no lo he sentido en ningún otro lugar. Ya sea a 1.500 metros o a 4.000 metros de altitud, la sensación es la misma. Te sientes realmente pequeño y agradecido de poder ver el mundo y la vida desde esa perspectiva.

    Disfrutar cada kilómetro es el auténtico premio de la Irati Xtrem

    El recorrido es duro y exigente, no nos vamos a engañar, pero si un «matao» como yo, con 50 taco ya cumplidos, con esclerosis múltiple y sin tiempo para entrenar ha sido capaz de hacerla…cualquiera con un poco de voluntad y sabiendo regular, puede.

    Quisiera finalizar este artículo dando las gracias a Jorge Andrés Varas, más conocido como «El Chileno» por su amistad y por lo bien que lo pasamos ese día. He de decir que es una de las personas con más voluntad que conozco. Pese a no tener un físico de ciclista, pedalea con una fuerza y un corazón como pocas veces he visto y cuando los calambres le atacan, no deja que le hundan y consigue dar la vuelta a la situación. Aunque yo le vacile mucho, le tengo muchísimo aprecio. Es un buen tío.

    Durante la prueba pruebo los famoso bocaditos de guayaba, comiendo uno cada hora de ruta y la verdad es que funcionan muy bien. No me ha faltado energía, no me ha sentado mal, son muy agradables de comer y encima ¡super baratos! Si te interesan, yo los he adquirido en este link:

    El Track

    Si te apetece hacer el recorrido por tu cuenta, aquí os dejo el track de la prueba:

    Madera y Musgo. Decoración natural en madera.

    Los últimos artículos de Pedales y Zapatillas

    Es muy posible que este sea uno de nuestros últimos artículos en nuestra web. Después de 10 años de incansable andadura, ha llegado la hora de cerrar el chiringuito. Te lo explicamos en este vídeo:

    ¿Has participado en alguna edición de la Irati Xtrem?¿Qué te parece la prueba?

  • The Wolf Race Gravel Adventure by DJ Loro

    The Wolf Race Gravel Adventure by DJ Loro

    l pasado 24 de mayo, a las 22:00 tuvo lugar la primera edición de la Wolf Race, una prueba de Gravel de larga distancia, donde los participantes tuvieron que cubrir los 300kms y más de 3.500mD+ en modo de autosuficiencia y navegación GPS.

    Para esta locura hemos contado con nuestro amigo y colaborador Israel Carreras, más conocido como DJ Loro, a quien le dejamos una cámara para poder contarnos después de primera mano una de las mayores aventuras que se pueden vivir en nuestro territorio sobre una bicicleta de Gravel.

    La Wolf Race by DJ Loro

    Conclusión

    Cuando veo a alguien vivir este deporte con tanta pasión, me pica el gusanillo y si en ese momento me pusieran la inscripción delante, la aceptaría sin dudarlo.

    Menos mal que la experiencia es un grado y, aunque me ha costado concienciarme de ello, debido a mi afección por Esclerosis Múltiple, se que este tipo de retos ha quedado muy lejos de mi alcance. Aun así, gracias a la pasión con la que nos ha contado Loro su paso por esta aventura, me siento casi como si hubiera estado allí mismo.

    Es indudable que esta nueva modalidad de Gravel está ganando cada vez más adeptos y las crecientes pruebas de renombre que están naciendo, como la Tierra Estella Epic Gravel o la Wolf Race Gravel Adventure son una clara muestra de ello.

    Madera y Musgo. Decoración natural en madera.

    ¿Y tu?¿Te animarías a una prueba de estas características? Cuéntanoslo en comentarios

  • IV La Peluso Cicloturista 2024

    IV La Peluso Cicloturista 2024

    El pasado sábado 11 de mayo de 2024 acudimos a la IV edición de La Peluso Cicloturista, una prueba ya imprescindible en el calendario de cualquier ciclista que se precie de serlo y en la que se homenajea año tras año a las diferentes generaciones del mítico equipo Reynolds.

    El origen de la prueba

    Para quienes no la conozcáis, la Peluso adquiere su nombre de Jesús Legarra “Peluso”, que junto a su hermano José, regentaban el “Bar Nuevo Legarra”, punto de reunión para los vecinos y vecinas de Irurzun-Irurtzun.

    Jesús era un verdadero fanático del ciclismo, por lo que a principios de los años 70 comenzaron a patrocinar un equipo ciclista de juveniles.

    Sería un par de años después cuando llegaron al equipo Félix Corres y Eusebio Unzué, dos ciclistas que marcaron un antes y un después de en el mundo del ciclismo.

    En 1974, debido a un bache económico, el equipo corrió bajo el patrocinio de INASA y fue entonces cuando pasó a llamarse Equipo Reynolds.

    A partir de ahí, los éxitos y nombres meteóricos que resonaran en los anales del ciclismo, convertirían en leyenda al famoso Reynolds.

    Un homenaje al Reynolds

    La gente de Irurzun-Irurtzun, conscientes de la relevancia que ha tenido el equipo surgido de su localidad ha querido crear una prueba ciclista que rinda homenaje a estos pioneros que marcaron un antes y un después en la manera de vivir y entender el ciclismo tanto nacional como internacional.

    Por ello, cada año rinden homenaje al equipo de cada temporada y en esta IV La Peluso Cicloturista ha sido el turno del Equipo Reynolds del 85: Enrique Alberto Aja, Guillermo Arenas, Eduardo Chozas, Álvaro Fernández, Iñaki Gastón, Eduardo González, Julián Gorospe, Rubén Gorospe, Carlos Hernández, Jesús Hernández, Miguel Induráin, José Luís Laguía, Francisco Navarro, Rolando Ovando y Celestino Prieto.

    El entorno

    La prueba en sí, es todo un homenaje al equipo del papel de aluminio, así que su recorrido no podía ser menos.

    Tanto el recorrido corto de 87km con 1.550mD+, como el largo de 138km con 2.700mD+ son un auténtico reto para quien quiera aceptarlos.

    El track de la prueba atraviesa 9 valles de un valor paisajístico sin igual, lugar habitual de entrenamiento de los grandes ciclistas profesionales.

    Arakil, Basaburua, Goñi, Imotz, Iza, Larraun, Leitzaran, Malerreka y Ollo son los valles por los que pasarás si decides hacer el recorrido largo.

    La Peluso Solidaria

    La Peluso Cicloturista tiene un espíritu solidario. El año pasado colaboraron con ANELA y tuvimos el privilegio de estar Juan Carlos Unzué, cara visible de los afectados de ELA, cuya entrevista os recomiendo ver:

    En esta edición la colaboración ha sido con Aspace, una entidad sin ánimo de lucro que tiene como objetivo mejorar la vida de las personas con parálisis cerebral y/o discapacidades afines así como la de sus familias y a quien se le entregará el 10% del dinero que se recaude con las inscripciones.

    La Peluso Cicloturista 2024

    Como es habitual, recogimos los dorsales el día anterior. De esta manera podemos charlar más tranquilamente con las personas de la organización, los comerciales de las marcas, como es Iker Flores de Bioracer y demás amigos de Irurzun-Irurtzun que hemos ido cosechando con los años.

    Al día siguiente, después de un desayuno bien cargado, puse rumbo hacia Irurzun-Irurtzun, pero no sin antes pasar a recoger a Asier, mi recuperado compañero, que después de un año ha podido volver al terreno de juego.

    Aparcamos en la zona del polígono de la entrada, preparamos todo el tinglado y nos dirigimos hacia el arco de salida, donde nos juntamos con otras 1.300 almas con quienes compartiríamos penar en ese día de peregrinación.

    A diferencia de la edición anterior, que llovió lo que no está escrito, este año hizo muy buen tiempo. El sol nos acompañaría prácticamente durante todo el recorrido. Lo único que me tuvo un tanto nervioso fue el viento, ya que debido a mi afección de esclerosis múltiple mi equilibrio está ligeramente afectado y las vibraciones de la bici me afectan bastante más que a una persona no afectada.

    Estábamos tan lejos del arco de salida que no oímos el petardazo de salida, así que intuimos su inicio por el movimiento de la gran masa multicolor y, al unísono de los “clacks” que sonaban al encalar nos pusimos en movimiento.

    Podría explicar minuto a minuto todo lo que vivimos en esa IV Edición de la Peluso Cicloturista, pero os aburriría y pienso que os será más ameno ver el vídeo completo de la prueba.

    VLOG: IV La Peluso Cicloturista 2024

    Conclusión

    Esta ha sido  nuestra IV La Peluso Cicloturista oficial y la VII en total, si contamos las “no pruebas” a las que nos invitaron durante los años de las restricciones y no tengo más que alabanzas.

    Os puedo asegurar que es una prueba de las “imprescindibles”, tanto por organización, recorrido, ambiente e historia. En Irurzun-Irurtzun se respira ciclismo por los cuatro costados y os aseguro que merece la pena vivir la experiencia del pueblo que dio origen al equipo que cambió el ciclismo para siempre.

    Por otro lado, en la prueba probé de manera intensa las gafas Powster Tidal Race Gold y quedé encantado. No solamente me protegieron perfectamente de los elementos, sino que se mantuvieron en su sitio con una comodidad nunca vista. Al quitármelas no tuve ese dolor que suelen dejar las patillas encima de las orejas. Además, gracias a sus lentes especializadas, tuve referencia de cada detalle del  asfalto. Muy recomendables.

    Según los rumores, el próximo año V La Peluso Cicloturista 2025 contará con unos recorridos modificados en los que se contempla la subida a San Miguel de Aralar por la pista de Hormigón que hay desde Uharte-Arakil.

    Nosotros ya estamos afilando los cuernos para la próxima edición ¿y tú, tienes ganas de ciclismo del bueno? Si es así, nos vemos el segundo sábado de mayo de 2025 en Irurzun-Irurtzun.

    De momento y para hacer boca, nos veremos el próximo 7 de septiembre en La Peluso BTT Xtrem, la prueba hermana pero en bicicleta de montaña.

    ¿Has participado en alguna edición de La Peluso Cicloturista?¿Qué opinión te merece la prueba?

    Madera y Musgo. Decoración natural en madera.
  • 35ª Marcha Cicloturista Internacional Bilbao-Bilbao 2024

    35ª Marcha Cicloturista Internacional Bilbao-Bilbao 2024

    El pasado 17 de marzo de 2024 tuvo lugar la trigesimoquinta edición de la Clásica Internacional Bilbao-Bilbao y los Hellbikers allí estuvimos para dar testimonio de esta auténtica fiesta del ciclismo.

    VLOG: 35ª Clásica Internacional Occident Bilbao-Bilbao 2024 | por Vivero

    Conclusiones

    Aunque no siempre la hemos documentado, son muchas las ediciones las que llevamos participando de manera consecutiva en esta fiesta del ciclismo, unas 14 si la memoria no me falla.

    En catorce ediciones de la Bilbao-Bilbao hemos vivido cantidad de experiencias, soportado climas adversos, pero en todas y cada una de esas ediciones hemos disfrutado de una experiencia única.

    Madera y Musgo. Decoración natural en madera.

    Parece un clásico pero os aseguro que la Clásica Cicloturista Bilbao-Bilbao es una marcha de las que crean afición y realmente adictiva.

    Por si queréis echar un vistazo a las ediciones que hemos documentado os dejamos el listado y link a los artículos:

    El Track

    Si te apetece realizar el recorrido de la prueba por tu cuenta, te dejo el enlace a wikiloc para que te lo puedas descargar y añadir a tu GPS:

    ¿Has participado alguna vez en esta prueba cicloturista?¿Qué te parece?

  • III Cicloturista La Peluso 2023, la película

    III Cicloturista La Peluso 2023, la película

    El pasado 13 de mayo y bajo una intensa lluvia, tuvo lugar la 3ª edición de la prueba cicloturista de Irurzun-Irurtzun que homenajea al mítico equipo ciclista Reynolds, La Peluso.

    La Prueba

    El viernes 12 de mayo cuando acudimos a la recogida de los dorsales el tiempo amenazaba lluvia y las previsiones para el día siguiente no eran mejores, por lo que sería casi imposible realizar la misión por la que nos invitan año tras año a la prueba, que es la de documentar videográficamente la prueba desde el punto de vista del corredor, así que le propuse a Santi, principal organizador de la prueba el realizar una grabación diferente, grabar la prueba desde fuera y hacer así un homenaje a la tropa de voluntarios y voluntarias que hacen posible esta bonita prueba cicloturista.

    El formato de grabación no era algo nuevo para nosotros, ya que lo probamos en la VI Tierra Estella 2022 y tuvo una gran acogida, así que Santi accedió, eso si, con la condición de que si las previsiones no se cumplían y al día siguiente no llovía, deberíamos enfrentarnos al recorrido de la prueba en bicicleta, pero por desgracia…llovió y mucho.

    VLOG: III LA PELUSO CICLOTURISTA 2023 | LA PELÍCULA

    Conclusiones

    Deberéis ser vosotros y vosotras quienes juzguéis si esta forma de grabar transmite realmente lo que vivimos durante la III Peluso Cicloturista.

    Para nosotros fue todo una honor y un privilegio poder ir en el vehículo de asistencia, dando apoyo a todo participante que lo necesitaba ya que es una manera de colaborar y devolver un poquito de todo lo que se nos ha dado durante toda una vida encima del sillín.

    Además de documentar la prueba, tuve el tremendo privilegio de entrevistar a Juan Carlos Unzué, exfutbolista profesional y, por desgracia, cara visible de la ELA, quién acudió a recoger el cheque que donó la organización de la Peluso Cicloturista para la investigación de esta terrible enfermedad.

    Voy a terminar este pequeño artículo felicitando a toda la organización de la prueba por el éxito tan bien merecido que han ido cosechando tras un duro trabajo durante varios años.

    Madera y Musgo. Decoración natural en madera.