
Cuando la lluvia nos deja los caminos convertidos en auténticos lodazales, es cuando nos acordamos de esos guardabarros que vimos y no compramos, sobre todo al llegar del mismo color que la Madre Tierra.
Por ello voy a analizar los distintos tipos de guardabarros que se venden habitualmente para mountain bikes y cómo fabricar los mini guardabarros tipo Mucky Nutz que tanta sensación están creando en el mundillo BTT.
Guardabarros Mudmax + Xtra dry 3
Es un guardabarros que podemos encontrar en las tiendas Decathlon y consta de dos partes: una trasera que se adapta a la tija del sillín y una delantera que se coloca directamente sobre el tubo con unas cintas.
A favor de este modelo diré que es ligero, fácil de colocar y efectivo, ya que la parte trasera se puede elevar o bajar para adaptarlo al gusto del rider. La parte delantera es algo más ancha que la clásica protección de toda la vida.
El defecto puede estar en la debilidad de las cintas de sujeción del guardabarros delantero, pero con unas buenas bridas lo solucionamos. Además al ser fijo, cuando se lleva la rueda girada, queda fuera de su campo de acción, por lo que nos manchamos un poco.
El pack ronda los 16€.
Guardabarros Zefal Deflector
Un guardabarros muy similar al anterior en todas sus características. Varía en que el delantero es más largo y estrecho, por lo tanto no demasiado práctico para el ciclismo de montaña más extremo, pero válido para el pisteo.
Igual que el anterior, se sujeta con bridas el delantero y el trasero a la tija del sillín.
Se puede encontrar sin problemas en las tiendas Decathlon.
El precio del pack ronda los 18€ y únicamente el trasero 10€.
Guardabarros TopPeak Defender
Es un guardabarros que podemos encontrar en las tiendas Forum Sport y tiendas online y consta de dos partes: una trasera que se adapta a la tija del sillín y una delantera que se coloca mediante un adaptador introducido en la pipa de dirección.
Éste es el modelo que he usado personalmente ya que me gusta su estética y le da a la bici un aspecto más racing.
A favor de este modelo diré que, al igual que el anterior, es efectivo y fácil de colocar. Lo más complicado es poner la pieza de la parte delantera, pero con una llave allen y un mínimo de maña se hace. Lo que más me gusta es que se la parte delantera, al estar en dos piezas, te permite colocar sólo la segunda mitad, que es la que evita que te pongas hecho un cisco de barro.
Para rutas más complicadas no me gusta llevarlo entero, ya que no deja ver la rueda completa y me gusta ver por donde piso. Lo bueno es que el guardabarros delantero gira con la rueda, así que protege en todo momento al rider. La parte trasera permite regular un pequeño acople móvil para colocarlo en forma “de cuchara” y controlar algo más el barro que nos deja el culote fino.
El defecto de este guardabarros lo he encontrado con la Orbea Occam, ya que tiene una pipa de dirección muy ancha y roza con el acople del guardabarros. Esto lo he solucionado cortando la mitad del soporte, ya que como he dicho, lo que más uso es la segunda mitad.
El precio de este guardabarros es el más elevado de la comparativa, siendo de unos 15€ la parte delantera y otros 15€ la trasera.
Mini guardabarros Mucky Nutz
La idea de este guardabarros es proteger lo mínimo de la bicicleta (amortiguador trasero y desviador), así que nadie se engañe pensando que va a llegar a casa hecho un pincel llevando este diseño minimalista. Es cierto que la marca que comercializa estos guardabarros Mucky Nutz (www.muckynutz.com) han sacado un tercer guardabarros que es para colocarlo debajo del sillín, y de esta manera no te manchas el culete, pero personalmente no me gusta por dificultar el moverse fuera del sillín en zonas técnicas.
Cómo hacerse un guardabarros Muchy Nutz casero
Como estamos en tiempos de crisis y cualquier cosa que nos haga ahorrar unos eurillos es bienvenida, os explico cómo me he currado unos guardabarros Muchy Nutz a lo "handmade" (es decir, a manopla) que ahora está muy de moda. En el video que acompaño al artículo explico cómo fabricar uno, pero para los que prefiráis los textos a los videos, ahí os hago un mini manual:1º Descargar las plantillas:
El más estrecho corresponde al trasero y el más ancho al delantero.2º Conseguir un plástico que no sea demasiado rígido ni demasiado endeble.
Lo que más se usa es una carpeta clasificadora de plástico, ya que es un material lo bastante duro como para resistir, pero lo suficientemente maleable como para trabajarlo sin complicación.
En caso de usar una carpeta, cabrán los dos guardabarros en una tapa, por lo que se pueden sacar dos juegos por carpeta. En caso de usar tapas de encuadernar, solo entrarán una por tapa.
3º Recortar con cierta precisión las plantillas y colocarlas sobre la carpeta.
Es posible perfilar con un lápiz la plantilla sobre el plástico, pero personalmente prefiero pegarlas con pegamento de barra, evitándome la molestia de trazar el perfil y además hacer una chapuza. No es necesario pegarlo como para que aguante una vida. Con que se quede fijo mientras cortamos vale.
4º El paso lógico: cortar los guardabarros.
5º Con un cúter marcamos los orificios por donde pasaremos las bridas de fijación.
Los guardabarros, en su parte central, se sujetan en el arco de la rueda, tanto trasero como delantero, por lo que si vuestro caso es el de una bici doble sin arco trasero, deberéis adaptar ligeramente los pasos de brida, cortando únicamente los dos de las esquinas y luego otros dos oblicuos justo coincidiendo con los dos exteriores de la parte central. De esta manera quedará en la posición perfecta sin moverse de su sitio.
6º Con unas bridas y algo de paciencia vamos colocando el guardabarros en su sitio, procurando compensar las alturas, para que no nos quede ladeado.
Recomiendo no apretar las bridas del todo hasta no tener bien claro que está centrado. En conclusión, los guardabarros grandes son los que más protegen al ciclista, pero en las rutas técnicas el guardabarros trasero acaba girándose y va un tanto fuera de la bici (ladeado).
Los mini guardabarros son la mínima expresión, donde el delantero protege de las salpicaduras en la cara y el trasero protege la transmisión de la bici.
El ideal sería llevar los dos, aunque siendo sinceros,…la ropa va a la lavadora tal cual, por lo que, salvo que sea para ir a currar, no merece la pena tanto artilugio.
¿Cómo lo véis? ¿Usáis guardabarros o lavadora con centrifugado?
Quizás os interese otro artículo sobre cómo hacer el mini guardabarros del sillín Ass Saver


Un hábito tan importante como conocer el track, es conocer las condiciones climatológicas del día en el que se va a realizar la marcha, porque no es lo mismo ir un día de 36º que un día con 5º y lloviendo. No os fieis de la época del año, ya que en la montaña, lo mismo te puede pegar una nevada el 5 de agosto que cocerte de calor un 28 de febrero, por lo que es importante llevar la ropa adecuada para las condiciones meteorológicas que nos esperan.
Además, de todo lo que recomiendo en el artículo de “imprescindibles en la mochila”, se me hace de uso casi obligado el llevar un chubasquero fino, el cual te puede ayudar para no empaparte en caso de lluvia no prevista o como cortavientos si baja la temperatura.
En caso de hacer frio, dejarse de tonterías y llevar ropa de abrigo: chaqueta, goretex, camiseta térmica, guantes largos o lo que pueda protegernos del frio. Para quitárselo siempre hay tiempo, y con una tiritona, es muy difícil bajar de lo alto de un monte, poniendo no solo en riesgo al propio biker, sino que también a los acompañantes.
Tanto si llueve como si no, un forro polar no es la prenda más adecuada para llevar en bici, ya que tiene una tendencia muy alta a empaparse, sea por la humedad del ambiente, lluvia o el propio sudor, y el bajar con una prenda mojada puede traducirse en un rescate en montaña porque somos incapaces de dejar de temblar, y en el mejor de los casos en una pulmonía, porque la mezcla humedad y frio…no trae nada bueno.
Unas gafas, aunque no haga sol son bastante recomendables, porque un bicho o rama o trozo de barro en el ojo es un riesgo muy probable en bici. Existen gran variedad de modelos y tipos, que van desde las fotocromáticas, que se aclaran u oscurecen, dependiendo de las condiciones de luz o las de lente intercambiable, que ponemos trasparente u oscura, según condiciones de luz.
En caso de solo poder tener un par de gafas, yo tendría las trasparentes, que a la larga, son las que más se usan, y cumplen con la función protectora.
Otra cosa en la que no se debe escatimar es en el agua o líquido hidratante. Por propia experiencia os puedo decir que la ruta más sencilla puede convertirse en un calvario si te pierdes y te quedas sin agua. No hace mucho, lo que iba a ser una vuelta de hora y media, acabo convirtiéndose en algo más de tres horas por un camino infernal, tan solo por cometer el error de girar a la izquierda, cuando debí hacerlo a la derecha. Por suerte, el llevar la mochila siempre lista con geles, barritas y 2 litros de agua, hizo que pudiese disfrutar de uno de los atardeceres más bonitos que he visto desde el barranco de Igoroin, y volver a casa, tarde, pero en perfectas condiciones.


Horquilla IS[/caption]
Hay mucha variedad de modelos en lo que a anclajes se refiere. Están los International Standard (IS 2000), los cuales han dado paso a los Postmount, que son los que tengo yo. Existen adaptadores para resolver estos problemas de incompatibilidad, pero cuantos menos aparatos haya por medio mejor.
La distancia de disco para la que vienen preparados es para 160mm. A partir de ahí hay que poner un adaptador como el que lleva el freno trasero para alejar la pinza de freno, adecuándola al mayor diámetro del disco. Cuanto mayor es el disco, mayor es la frenada.
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Horquilla PM[/caption]
Hay frenos que vienen con todo el pack desmontado, por lo que tienes que introducir el líquido con su posterior sangrado, etc. Los líquidos que se suelen usar son:
Los tornillos se aprietan por opuestos, para que asiente correctamente el disco, es decir, primero el tornillo 1 y después el 4, luego el 3 y después el 6 y finalmente el 2 y el 5. Hasta no haberlos atornillados todos, no aplicar presión máxima (tampoco hay que pasarse, no vayamos a jorobar la cabeza del tornillo).
Estos frenos traen unas plaquitas metálicas que van debajo de los tornillos, las cuales hay que doblarlas con un destornillador plano sobre el tornillo para evitar que se aflojen. Supongo que será para justificar un poco el precio, porque los anteriores no llevaban y no se han aflojado.
2º - Desmonto los frenos y manetas anteriores. Para ello aflojo los tornillos allen y luego desmonto los “cuernos” y los puños para poder extraer las manetas antiguas.
Los puños de goma suelen costar bastante retirarlos, por lo que suelo usar un truco, que es el “bioalcohol” o dicho más sencillo, un limpiacristales.
Con una llave allen fina (porque es lo que tengo a mano), hago un poco de hueco por donde aplico el limpiacristales, luego, lo aprieto con la mano para que se reparta por todo el puño y sale fácilmente.
Para montarlo hago lo mismo, es decir, rocío el interior del puño de goma con limpiacristales y lo coloco. Lo bueno del bioalcohol es que una vez seco desaparece, de manera que el puño queda fijo y no resbalará, dándonos algún susto.
3º - Coloco las manetas nuevas y armo el manillar de nuevo.
4º - Ahora viene lo complicado, que no es atornillar las pinzas de freno en su sitio sino que quede todo derecho y no roce.
Coloco las pinzas de freno en sus soportes correspondientes, pero no aprieto del todo los tornillos, sino que los dejo de manera que se puedan mover en el sitio. Monto la rueda y levanto la rueda delantera, giro la rueda con la mano y compruebo donde roza (fijo que roza y mucho). Mientras gira la rueda, voy accionando la palanca de freno poco a poco hasta que la rueda se detiene. Ahora sí que aprieto el freno fuerte y procedo a apretar los tornillos de la pinza de freno.
Compruebo haciendo girar la rueda y el rozamiento habrá desaparecido casi por completo. Hay que tener en cuenta que las pastillas, el líquido y todo en general debe asentarse e ir a su sitio, por lo que si después de unas frenadas sigue rozando, repetir la operación de ajuste de la pinza.
5º - La rueda trasera es igual que la delantera, solo que en vez de los dos tornillos de la horquilla, dejo sueltos los cuatro, es decir, los dos del cuadro y los dos del adaptador del disco. Giro la rueda, presiono ligeramente la maneta, y cuando se detiene la rueda, aprieto a tope y ajusto los tornillos. Es un truco bastante sencillo y con unos resultados increíbles.
Ahora solo queda limpiar, recoger todo e ir a probar los frenos a ver qué tal han quedado.

Pasos a seguir para arreglar la cadena rota de la bici[/caption]