El pasado martes 8 de octubre, aprovechando las fiestas patronales del pueblo donde trabajo, fui a Algorta (Vizcaya), para saldar una deuda que tenía con “Vicen”, ya que en varias ocasiones ha venido hasta Álava para rodar con nosotros, pero por diversas circunstancias, nosotros no habíamos podido bajar a su zona para que nos mostrase las joyas que la orografía de la costa vizcaína esconde para practicar MTB.
Nos conocimos el año pasado cuando fuimos a testar la ruta propuesta por Ibilbideak, “El tesoro de la Llanada”, y a partir de ahí hemos compartido grandes rutas y grandes momentos, como la Euskadi Extrem 2012, la ruta Amorebieta-Lekeitio o los 10.000 del Soplao 2013. Con su Cannondale Lefty, ahora trucada a 130 mm, no hay rodera o salto que se le resista. Vicen es un adicto y profesional del ciclo indoor, pero sobre todo un apasionado de la BTT. Su lema es “no rules, no road”, y con eso lo digo todo. Siempre tiene palabras de ánimo y motivación, como “máquina”, “monstruo” o “titán”, las cuales, le describen perfectamente a él.

Ese martes quedamos a las 9:30 de la mañana en el parking del paseo que se encuentra frente a la playa de Ereaga, Algorta y me propuso dos planes, uno por la mañana para realizar una Ruta BTT por los acantilados de La Galea, Vizcaya, un recorrido que nos llevaría hasta la playa de Plencia, y otro por la tarde con dos Bikers de la tienda “Ciclos Getxo”, por un circuito muy endurero.
Después de los saludos, pusimos rumbo a La Galea subiendo por el empinado paseo que lleva desde la playa hasta el pueblo de Algorta, para dirigirnos a las campas frente al molino de La Galea, y empezar a recorrer el serpenteante recorrido junto a los impresionantes acantilados.
La ruta fue tremendamente divertida y bella a la vez, siendo un recorrido un tanto técnico, pero no demasiado complicado, donde tuvimos un poco de todo: senderos estrechos, planchas de roca, roderas, toboganes y todas esas cosas que nos gustan a los apasionados de la BTT.
El circuito de 15 km no presenta casi desnivel, por lo que puede hacerse muy rápidamente y además permite pararse en diversos “balcones” para observar la preciosa costa cantábrica y a los surfistas cabalgando las olas.
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En la playa de Ereaga[/caption]
Al finalizar el circuito, valoramos el volver por el mismo sitio o seguir por carretera y carril bici, para hacer una ruta circular. Finalmente nos decantamos por la segunda opción, recorriendo un tramo de la famosa cicloturista Bilbao-Bilbao.

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