El pasado sábado 9 de mayo tuvo lugar la 3ª edición de la exigente Maratón BTT Urola-Garaia y cómo no podía ser de otra manera, allí estuvimos para contaros la experiencia de primera mano.
La comarca de UrolaGaraia se situa al sur de Gipuzkoa, a los pies del Parque Natural de Aizkorri, y está integrada por los municipios de EZKIO-ITSASO, LEGAZPI, URRETXU y ZUMARRAGA.

Rodeada por las míticas cumbres del Korosti, Irimo, Samiño, Izaspi y Beloki, los miembros del Club Ciclista Goierri K.E., no han tenido mejor idea que la de unir todas ellas, creando la prueba maratón que existe hoy.
Alguien ajeno al mundillo de la bicicleta de montaña, podría pensar que no están bien de la cabeza, pero si quieres tener éxito, no hay más que crear un recorrido imposible, por una zona brutal…y tienes el éxito asegurado. Los BTTros…somos estamos así de pirados.

Claro ejemplo de ello es que en la Plaza Areizaga-Kalebarren de Zumarraga-Urretxu, además de otros 400 participantes, nos encontramos el grupo de «habituales», garantía de que se trata de una prueba que realmente merece la pena: los omnipresentes Pro Evasion Bike, los incombustibles chicos del Café Los Ángeles, el Equipo Itxaspe (Koro e Iñaki) y el más loco de todos nosotros, Vicente, un deportista multidisciplinar amante de los grandes retos.

Habíamos anunciado que rodaríamos como «HellBikers», pero un problema técnico con uno de los cuernos, nos obligó a tomar la dura decisión de ir sin los estandartes rojos tan esperados por el gran público…jajaja.

A esta prueba fuimos cómo representantes de Iberobike, con quienes tenemos acordadas las 4 pruebas importantes de este año: Urola-Garaia, Eusko Bike Challenge, Extrem Bardenas y Euskadi Extrem.
Mientras estábamos tomando el desayuno que nos ofrecieron, Joseba, uno de los organizadores de la prueba nos habló mucho y bien sobre la alternativa corta, ya que este año habían preparado un descenso final bautizado con el nombre de “El Final Feliz”.
Tentados con esa opción, decidimos no aceptarla, ya que habíamos ido a por “la experiencia completa”, para poder hablar sobre la prueba con conocimiento de causa.

No voy a entrar en detalles sobre la prueba en sí, ya que podéis leer el artículo entero en Iberobike: III Maratón BTT Urola-Garaia, pero si os digo que fue algo, en todos los sentidos, brutal.
Con un 99% de senderos, interminables subidas y vertiginosos descensos, me atrevería a decir que ha sido la prueba más dura a la que me he enfrentado. No en balde marcó el Garmin Dakota 3551m de desnivel positivo acumulado en 76,5km.

Nos costó algo más de 10 horas terminarla, de las cuales, 8h 10min estuvimos pedaleando cómo animales.
Jorge tuvo varias caídas, dos de ellas bastante aparatosas. En una estuvo a punto de quedarse sin “sus partes” y en otras se salió del camino, haciendo un salto al vacío de varios metros. Por suerte no se dio con ningún pino y el zarzal amortiguó su caída.
Por mi parte no tuve ninguna caída, pero si tenemos en cuenta que la mitad de las bajadas las hice andando…reduje considerablemente las probabilidades de romperme la crisma. Se me está haciendo imprescindible un curso para mejorar la técnica de descenso, porque en los tramos donde es imposible frenar la bici, el terror me bloquea.

He de dar mi más sincera enhorabuena a todas las personas que hacen posible esta prueba, ya que todo estuvo donde debía estar y las cosas funcionaron con precisión Suiza.
Los tres avituallamientos estuvieron muy bien colocados y surtidos. Además, en todos ellos tuvimos asistencia mecánica, algo que le vino muy bien a nuestro compañero de “EuskadienBTT”, Raúl.

La Cruz Roja asistió perfectamente a los accidentados. Además de haber una gran presencia de puestos de socorro, disponían de un Quad que iba cerrando la marcha para recoger a los posibles accidentados. De hecho se llevaron a un ciclista de Pro Evasion Bike, al cual mordió un enorme mastín que saltó la valla y decidió cebarse con el participante.
Un 10 también para las motos que nos acompañaron, ya que no estorbaron en ningún momento y además dieron muy buena asistencia a la gente que lo necesitó.
El marcaje impecable, no necesitando mirar el gps en ningún momento. El único «pero» que pondría, más por militancia que por otra cosa, sería por no haber usado material reciclado o un marcaje menos agresivo para el medio ambiente, cómo lo es la pintura, aunque con el tiempo tan lluvioso, puedo entenderlo.
Pese a ser una prueba donde todo es perfecto, el trazado exigente y el entorno precioso, he de decir que donde me ganaron completamente, fue en el trato. Con una buena acogida, nos sentimos entre amigos todo el día, pese a ser gente con la que nunca habíamos tratado.
Especial mención para los dos bici-escobas, Juan Carlos y Juanan, ya que con gran paciencia nos acompañaron mientras sufría de calambres y una digestión puñetera.

No quiero olvidarme de Jon ni de Joseba, mis contactos para los temas de prensa 😉
Cómo una imagen vale más que mil palabras, os dejo los links a las fotos que sacaron el día de la prueba:
No quisiera terminar el artículo sin volver a hacer una pequeña autocrítica a los participantes o BTTros, ya que vimos alguna cámara pinchada suelo y algunos paquetes de geles tirados en el suelo. También recordar lo imprescindible que resulta llevar todo lo necesario, como por ejemplo una cámara de repuesto o herramientas para subsanar algún contratiempo, algo que dejó bien latente Raúl, quién gracias a sus conocimientos de mecánica, consiguió salir airoso de la prueba.

Si realmente quieres consagrarte cómo un auténtico Ciclista de Montaña, no puedes dejar perderte la siguiente edición de la Maratón BTT Urola-Garaia.
¿Has tomado parte en alguna de las ediciones de la Urola-Garaia? ¿Qué opinión tienes?

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